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domingo, 25 de octubre de 2026

Callejeando por Pontevedra

He estado pasando unos días en varios lugares de Galicia, comunidad autónoma del noroeste de España. Es una de las comunidades que tienen dos lenguas oficiales: el castellano y el gallego, en este caso. Como las dos lenguas provienen del latín, tienen mucho en común, y los que no sabemos gallego podemos entender bastante. Por eso, en el paisaje lingüístico de esta zona las dos lenguas conviven sin problema, a veces las dos juntas, a veces por separado.

Uno de los lugares en los que estuve fue la ciudad de Pontevedra, con un casco histórico muy agradable, lleno de pequeñas calles y de pequeñas plazas. Antes de adentrarme en él, lo primero que vi fue la plaza de España, donde está el Ayuntamiento y donde hay, como en la Puerta del Sol en estos días, una acampada de personas que piden soluciones al problema de la vivienda. En ella, todos los mensajes estaban escritos en gallego.

La acampada se ha hecho en un lugar muy simbólico: rodeando el monumento a los héroes de Pontesampaio, un recuerdo de la victoria del pueblo pontevedrés sobre las tropas de Napoleón, a las que echaron de la ciudad.


Aprende español: Callejeando por Pontevedra


El monumento representa a un militar que dirigió la batalla acompañado de campesinos, soldados y estudiantes. Abajo vemos a una mujer que representa a Galicia.


Aprende español: Callejeando por Pontevedra


Los acampados han puesto algunos mensajes sobre el monumento: una gran pancarta abajo y un papel al lado de la mujer. El mensaje de la pancarta es casi igual que en castellano; la única diferencia es la palabra non, que quiere decir no. La palabra que aparece en el papel al lado de la mujer ya no es tan fácil de entender; folga significa huelga. Se refiere a la huelga general que está convocada en toda España para el día 11 de noviembre.

De todos los mensajes que vi en este lugar, me gustó especialmente este:


Aprende español: Callejeando por Pontevedra


Seguro que puedes entender bastante, pero por si acaso te lo traduzco: En las acampadas no se duerme, se sueña. Me encanta porque nos habla de esperanza y de idealismo, algo que falta mucho hoy en día.


También están escritos en gallego los nombres de las calles. Te pongo solo un ejemplo:


Aprende español callejeando por Pontevedra


Aprende español callejeando por Pontevedra


Calle de la Amargura, un nombre de calle que ya me he encontrado en diferentes poblaciones de España, como ya te dije en la entrada Callejero sentimental.


Encontramos igualmente algunos nombres de locales comerciales en gallego, como este:


Aprende español callejeando por Pontevedra


El nombre en castellano sería La castaña, porque a es el artículo femenino singular en gallego (el masculino es o). Si no sabes qué es una castaña, fíjate en el dibujo: el fruto que tiene un café en una mano y una cerveza en la otra es una castaña. Es un nombre muy apropiado para un bar gallego, porque las castañas son muy abundantes en Galicia y fueron un alimento básico, sobre todo antes de que llegaran de América la patata y el maíz. Hay muchas tradiciones gallegas relacionadas con las castañas, la más importante la fiesta que llaman el magosto, que se celebrará pronto, a comienzos de noviembre, con la gente reuniéndose alrededor del fuego donde asarán castañas.


Vamos ahora con mensajes en castellano. Como este anuncio de una empresa de aparcamientos (algo muy importante en la ciudad, porque casi todo el casco histórico es peatonal) que nos recuerda una canción muy popular:


Aprende español callejeando por Pontevedra


Seguro que recuerdas la canción, ¿no? En lugar de Macarena, aquí encontramos Pontevedra, que rima con Macarena.



Están en castellano muchos mensajes dirigidos sobre todo a los turistas, como el de esta terraza de un restaurante:


Aprende español callejeando por Pontevedra


Es como un catálogo de comportamientos inadecuados, ¿verdad? En los dos últimos puntos puedes ver la construcción se ruega + frase en subjuntivo de la que te hablé aquí: Se ruega.


También encontré en castellano pintadas sencillas que hablaban de amor:


Aprende español callejeando por Pontevedra


Aprende español callejeando por Pontevedra


Maricón es una palabra que tradicionalmente se ha considerado malsonante y que se usa como insulto para los hombres homosexuales. Sin embargo, en los últimos tiempos estos mismos hombres la reivindican como algo positivo. Por eso usan corazones en la pintada. Y por eso me gustan las dos pintadas: el amor a la madre, que nunca debemos olvidar, y el amor en toda su diversidad como algo siempre positivo.


Y por último, algo divertido. En Pontevedra vivió unos años de su juventud el escritor Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936), uno de los autores más importantes de la literatura española del siglo XX. En la plaza de las Cinco Calles (praza das Cinco Rúas, en gallego) encontramos este mensaje en el muro de la casa donde vivió:


Aprende español callejeando por Pontevedra


La casa está en una esquina, y si doblamos la esquina encontramos este otro mensaje:


Aprende español callejeando por Pontevedra



Espero que te haya gustado e interesado este paseo por el paisaje lingüístico de Pontevedra. Si tienes interés por saber algo más, o si no entiendes completamente alguno de los mensajes, escribe aquí un comentario y te contestaré muy pronto.

¡Hasta pronto!





sábado, 10 de octubre de 2026

Techo de menos

Es muy probable que hayas sabido ya del triste final de Maricarmen, la mujer de la que te hablé en la anterior entrada, La avaricia rompe el barrio. Dos semanas después de su desahucio, murió en el hospital.

Los cientos de personas que siguen acampadas en la Puerta del Sol en protesta por los problemas de la vivienda no la van a olvidar. Siguen su lucha por una vivienda justa y la recuerdan con carteles como este:


Aprende español callejeando: Techo de menos


Maricarmen, que tenía 78 años, en los últimos tiempos siempre aparecía sentada, por eso la han dibujado así. El cartel tiene un sencillo juego de palabras: por un lado, cuando pronunciamos te echo, en realidad decimos techo; por otro, el techo se usa muchas veces como algo representativo de la vivienda, porque un lugar en el que se vive necesita, sobre todo, un techo que nos proteja. De esta forma, se expresa la lástima por la pérdida de Maricarmen, a la que se recuerda, y se menciona la vivienda, que, sobre todo la de alquiler, cada vez parece más escasa.


Esta otra rima también nos habla del techo:


Aprende español callejeando: Techo de menos


La primera parte se refiere a la cantante Rosalía y su popular canción Despechá:




Despechá es la pronunciación informal de despechada. Estar despechada o despechado significa estar lleno de despecho, un conjunto de malos sentimientos (rencor, odio, furia, etc.) que pueden surgir cuando no se consigue lo que se quiere. Se usa muchísimo para describir las sensaciones negativas que a veces aparecen cuando acaba una relación sentimental, sobre todo si se piensa que la culpa la tiene la otra persona de la pareja.

Así que Rosalía está despechada (en su canción) y la peña, en cambio, está destechá (destechada). La peña se usa informalmente como sinónimo de la gente. Estar destechado no es algo que se diga habitualmente; destechar significa quitarle el techo a un edificio, pero no se dice que las personas estén destechadas. Es un simple juego de palabras con rima que quiere decir esto: Rosalía está despechada y la gente está sin casa (sin techo).


Encontré más carteles con la palabra techo en la acampada de la Puerta del Sol:



Aprende español callejeando: Techo de menos


De nuevo una frase con rima en la que nos hablan de la falta de vivienda y de derechos sobre la vivienda, y de la existencia de los fondos buitre que están al acecho, o sea, vigilando su objetivo atentamente y en silencio. Su objetivo, en este caso, son los inquilinos.


Para hablar de los fondos buitre, en este otro cartel reciclan un viejo refrán: Ave que vuela, a la cazuela. La cazuela es un recipiente usado para cocinar, generalmente de metal. Y el refrán nos invita a aprovechar todos los recursos y oportunidades.


Aprende español callejeando: Techo de menos




Mientras tomaba estas fotos vi a bastantes personas que llevaban una camiseta amarilla con una frase que me gustó. Me acerqué al lugar en donde las vendían:


Aprende español callejeando: Techo de menos


Amarilla y amar y ya es algo que la mayoría de los hablantes de español pronunciamos casi igual, porque la diferencia entre las consonantes representadas por las letras LL y Y está casi totalmente perdida. Por eso se puede entender el juego de palabras, aunque en realidad no pronunciamos las dos cosas exactamente igual por una cuestión de acentos: en amarilla tenemos un solo acento, y en amar y ya tenemos dos.

amarílla / amár y yá

¿Amar y ya? ¿Qué significa exactamente eso? Usamos y ya al final de una frase con el sentido de 'y nada más, y eso es todo'. Con amar y ya, quieren decir que amar debería ser lo único importante en la vida; si amáramos a las otras personas, no intentaríamos jugar con su dinero, no intentaríamos explotarlas y no querríamos echarlas de sus casas.


Y ese es el último mensaje de hoy: señores rentistas, caseros, inversionistas, ¡un poco de amor por la humanidad, por favor!




domingo, 27 de septiembre de 2026

La avaricia rompe el barrio

Desgraciadamente, desde que abrí este blog en el año 2012, la vivienda no ha dejado de ser un problema en España. Por eso hace años ya escribí sobre él y una de sus consecuencias más terribles: los desahucios (te recomiendo leer estas entradas para recordar el vocabulario relacionado con este tema: Bancos al banquillo y Nos embargan la emoción). En aquella crisis, los desahucios afectaban sobre todo a propietarios de viviendas que no podían seguir pagando su hipoteca. Hoy les siguen afectando pero tenemos una nueva categoría de desahuciados: los inquilinos, o sea, las personas que viven en una vivienda alquilada. 

Hace dos años escribí ya otra entrada sobre el problema actual de la subida de los precios de la vivienda y sus causas: Derecho a techo.

Pues bien: esta semana, esta presión insoportable que tantas personas sufren para tener un lugar donde vivir ha explotado. El miércoles pasado, una mujer de 87 años fue desahuciada de la vivienda en la que vivía, pagando su alquiler durante los últimos setenta años. Un fondo inmobiliario la compró hace siete años y desde entonces llevaban intentando echarla, pidiéndole una cantidad que no podía pagar de ninguna manera. Finalmente, la sacaron de su casa y tuvo que ser ingresada en un hospital. Desde entonces, el movimiento de solidaridad y protesta no ha parado en toda España, y ayer en Madrid hubo una gran manifestación.




Todas las imágenes que voy a mostrarte son de esa manifestación. Vas a aprender un poco de vocabulario relacionado con los pájaros, porque a los fondos de inversión que se dedican a operaciones especulativas se les llama fondos buitre. Un buitre es un pájaro muy grande que se alimenta fundamentalmente de animales muertos, y generalmente los buitres no tienen muy buena imagen, aunque son muy importantes para el ecosistema. Por ejemplo, ser un buitre, coloquialmente, significa aprovecharse de la debilidad de otras personas.

Veamos algunos mensajes que se refieren a esos fondos buitre:


Aprende español callejeando: La avaricia rompe el saco
Calle Alcalá


Aquí tenemos una metáfora muy bien traída, porque los gorriones, unos pajaritos que eran muy numerosos en las ciudades de España, están desapareciendo, igual que los habitantes más pobres de las ciudades.


Aprende español callejeando: La avaricia rompe el saco
Calle Alcalá esquina con calle Sevilla

Esta otra pancarta hace también referencia a los fondos buitre con el uso de la palabra garra en lugar de mano. Usamos garra para los pies o manos de algunos animales que tienen uñas grandes y afiladas, como los buitres, las águilas y los leones.


En los fondos inmobiliarios invierten muchos rentistas, o sea, personas que no trabajan sino que viven de los beneficios que les da su dinero. Madrid históricamente ha sido una ciudad en la que hay muchos rentistas, pero estamos llegando a unos límites insoportables. Además de los fondos, hay muchos rentistas que tienen varios pisos, viven de alquilarlos y cada vez quieren ganar más y más. Contra ellos se manifiestan estos mensajes:


Aprende español callejeando: La avaricia rompe el saco
Plaza de Cibeles

Aprende español callejeando: La avaricia rompe el saco
Puerta del Sol

En la última pancarta se hace referencia a una película española, No habrá paz para los malvados (Enrique Urbizu, 2011). Además, aparece la cara de la presidenta de la Comunidad de Madrid, firme partidaria y apoyo de todos los que invierten y especulan con la vivienda.


Lo que olvidan -o no quieren pensar- los fondos y los rentistas es que están haciendo negocio no con las casas, sino con las vidas de la gente:


Aprende español callejeando: La avaricia rompe el saco
Calle Alcalá

Mosaic es el nombre de un fondo buitre que está desahuciando a inquilinos de toda España después de haber comprado viviendas sociales -o sea, viviendas con precio más bajo del habitual- a uno de los bancos más importantes de España: CaixaBank. 


Los precios de los alquileres son ya tan ridículamente altos que un manifestante anunciaba esto:


Aprende español callejeando: La avaricia rompe el saco
Puerta del Sol



Y ahora vamos con la pancarta que me sugirió el título de esta entrada. La vi al final de la manifestación y creo que en su mensaje está la clave de todo el problema:


Aprende español callejeando: La avaricia rompe el saco
Carrera de San Jerónimo


Este lema viene del refrán La avaricia rompe el saco. Este refrán nos ofrece la imagen de un ladrón que, por querer llenar demasiado el saco que lleva para guardar las cosas que roba, termina por romperlo.

La avaricia, o sea, el deseo excesivo de acumular riqueza, está en la base de todos los problemas de la vivienda. Los bancos, los fondos inmobiliarios, las agencias inmobiliarias y los propietarios de las viviendas que se alquilan o venden, todos, todos quieren cada vez más dinero, sin importarles que la ciudad se rompa, que sus habitantes tengan que irse fuera de ella. Esto no solo afecta al centro de la ciudad, ya ha llegado a los barrios de la periferia, donde cada vez hay más viviendas de uso turístico y menos de alquiler para los ciudadanos.

Esto último es una de las causas más importantes de la situación actual. Hablar en contra del turismo es tabú en España porque es la gran industria nacional, pero muchas personas en la manifestación señalaban este problema; se ve en las camisetas de estos dos chicos:



Aprende español callejeando: La avaricia rompe el saco
Calle Alcalá



Aprende español callejeando: La avaricia rompe el saco
Calle Alcalá


Las dos camisetas tienen algo en común, que es el uso de la letra K (en lugar de C) como signo de rebeldía. De esto te hablé con más detalle hace mucho tiempo aquí: La ortografía es también un arma cargada de futuro. En la primera camiseta está escrito Vallekas en lugar de Vallecas, un barrio muy grande del sur de Madrid; en la segunda, okupa en lugar de ocupa, y se refiere a la acción de entrar en una casa vacía que no es tuya y usarla como vivienda.

En el futuro, ¡piensa en todo esto antes de reservar un apartamento de una ciudad en Airbnb u otras plataformas! Piensa que detrás de esa bonita oferta probablemente hay gente que está sufriendo por no poder pagar el alquiler o que está siendo desahuciada y expulsada de su ciudad.

Anoche, al terminar la manifestación, cientos de personas se fueron a la Puerta del Sol, donde permanecen hoy acampados pidiendo una solución a este problema. ¡Ojalá lo consigan, por el bien de todos menos de los rentistas!








martes, 22 de septiembre de 2026

Estoy de limpieza

Hoy vamos con una entrada cortita pero con una estructura muy útil y rentable de la lengua española: estar + de + sustantivo.


Paseando un día con un amigo por su barrio, fotografié este cartel, que estaba en la entrada de un bloque de casas con varios portales y un pequeño jardín, al lado de la garita del portero (un espacio pequeño y cerrado donde se sienta el portero para ver quién entra y sale y atender lo que sea necesario):


Aprende español callejeando: Estoy de limpieza
Barrio de Moratalaz

En ese momento, el portero no estaba en la garita como suele estar, estaba limpiando los portales.


Pocos días después, vi este otro cartel en mi barrio en la puerta de una tienda de muebles:


Aprende español callejeando: Estoy de limpieza
Calle Francos Rodríguez


Tampoco el vendedor de muebles estaba ese día en la tienda, que estaba cerrada; estaba montando muebles en alguna casa.


Hace ya mucho tiempo escribí una entrada explicando el uso del verbo estar en comparación con el verbo ser: España está fuera de sí. La mayoría de los ejemplos que ponía en esa entrada este verbo se usaba con adjetivos, pero la construcción estar + de + sustantivo es también muy frecuente para describir estados. 

Si describimos algo como un estado, es porque lo comparamos con su forma habitual, que es otra: el portero normalmente está en su garita y el vendedor de muebles habitualmente está en su tienda. Pasa lo mismo en otras expresiones habituales con estar + de + sustantivo; veamos algunos ejemplos:


Javier está de baja
Mi mujer está de viaje
Mamen está de guardia en la farmacia
Están de vacaciones
Hoy no estoy de buen humor
El color rosa está de moda


En todos los casos, estamos describiendo estados que no son características de los sujetos. 

Y tú, ¿cómo estás? ¿Estás de baja, estás de vacaciones o estás trabajando? ¿Estás de viaje o en tu ciudad? ¿Estás de buen o de mal humor? ¿Estás de guardia en tu trabajo si, por ejemplo, eres médico o farmacéutico?

¡Hasta pronto!





lunes, 7 de septiembre de 2026

Cuando el río suena

Ahora que estamos al final del verano y muchos pequeños ríos de España no tienen agua, quizá no es buen momento para aprender este refrán: Cuando el río suena, agua lleva. Quiere decir que cuando hay algún rumor o algún tipo de información sobre algo, aunque no sea totalmente cierto, hay alguna razón para creerlo. Porque, efectivamente, si oímos el sonido del agua que corre, es porque el río lleva algo de agua.

Hoy no te voy a hablar de ríos, pero sí de sonidos. En concreto, de palabras que suenan de forma parecida y nos permiten hacer juegos de palabras. Si sigues este blog, ya sabes que en el paisaje lingüístico hay muchísimos juegos de palabras que buscan llamar la atención. Los cuatro que vamos a ver hoy no solo juegan con los sonidos, sino con las expresiones o frases hechas, y con ellos, además, vamos a viajar un poco por España porque los he visto en diferentes lugares.

La primera foto es del nombre de un hotel y restaurante que está en un pueblo al lado del mar. 


Aprende español callejeando: Cuando el río suena
Peñíscola (Castellón, Comunidad Valenciana)


Una sepia es un animal marino de la misma familia que el pulpo y el calamar. Se come casi siempre a la plancha con ajo y perejil, y es muy habitual que la tengan en los bares. ¿Por qué la sepia de este hotel es boba, o sea, tonta? Porque están haciendo un juego de palabras con la expresión estar / vivir a la sopa boba, que significa 'vivir sin trabajar, sin esforzarse, gracias a lo que nos dan otras personas'. Hay un parecido razonable entre las palabras sepia y sopa; cuando un hablante de español lee esto, tiene la impresión de que el hotel y restaurante serán baratos.


Esta segunda foto la tuve que tomar desde el coche pero espero que se vea bien:


Aprende español callejeando: Cuando el río suena
Las Rozas (Comunidad de Madrid)

Aquí, el parecido está entre el nombre del pueblo, Las Rozas, y el comienzo de esta frase hecha: El roce hace el cariño. La usamos para expresar que el amor -de cualquier tipo- entre las personas aparece con la convivencia, no de repente. La palabra roce es el sustantivo que corresponde al verbo rozar, que significa 'tocar muy ligeramente', pero en esta expresión se usa de forma metafórica y se refiere al hecho de estar físicamente cerca de alguien.

Amantis, la empresa que ha puesto este cartel y que tiene una tienda en Las Rozas, es una cadena de tiendas eróticas, así que la frase del cartel está bien pensada.

 
Nos vamos ahora al norte de España para leer una pintada de significado un poco oscuro:


Aprende español callejeando: Cuando el río suena
Vitoria (Álava, País Vasco)


Nos recuerda inmediatamente una expresión: dar una de cal y otra de arena, que significa 'alternar cosas de muy diferentes calidades o cualidades'. Por ejemplo, alternar cosas difíciles con cosas fáciles, o cosas negativas con positivas. Dicen que esta expresión viene del mundo de la construcción: se alternaba una porción de cal (una sustancia blanca que es un material químico procedente de un tipo de piedra) con una porción de arena. La cal era más cara y la arena más barata; pero la cal era mejor material y la arena peor. Hoy esos materiales se siguen usando, pero junto con otros.

El caso es que aquí Helena es la arena de la expresión: ¿querrá decir esta persona que Helena es la parte mala de su vida? Es posible, pero no lo sé.


Para terminar, una más fácil de entender: es la frase que aparece debajo del nombre de este restaurante, Zubizuri.



Aprende español callejeando: Cuando el río suena
Bilbao (Vizcaya, País Vasco)


El paladar es la parte superior de nuestra boca, pero esta palabra también se usa como metáfora, con el sentido de 'gusto, percepción del sabor de los alimentos'. La frase paladar y tomar que vemos en la foto nos trae a la cabeza otra expresión que suena muy similar: para dar y tomar. Significa 'en abundancia, en gran cantidad'. Por ejemplo:

(Unos amigos, antes de una fiesta en casa de uno de ellos)

- ¿Llevo algo de beber?
- No, no, mejor trae comida, porque bebidas tenemos ya para dar y tomar.

(Unas amigas hablan del regalo de cumpleaños de un amigo)

- ¿Y si le regalamos un libro?
- No sé... Es que libros en su casa hay para dar y tomar, y muchos todavía no los ha leído.


En este restaurante de Bilbao, por lo tanto, al hacer este juego de palabras nos están diciendo que su comida está muy rica (le gustará a nuestro paladar) y es muy abundante (para dar y tomar). Un eficaz juego de palabras.


Hoy no hemos oído el sonido de los ríos, pero sí palabras que se parecen por el sonido: sepia y sopa, Las Rozas y el roce, Helena y arena, paladar y para dar. ¿Qué te ha parecido la entrada de hoy? Si te ha gustado, cuéntamelo en los comentarios, o compártela en tus redes y así me ayudarás a llegar a más gente.

¡Hasta pronto, y me alegro de que estés aquí todavía!





miércoles, 17 de junio de 2026

Se derrite la ciudad

Aún no hemos llegado al mes de julio y ya estamos pasando un calor tremendo en Madrid. Dentro de pocos días, llegaremos a los 40 grados y los sobrepasaremos un poco, probablemente.  A esto se refiere el artista urbano El Rey de la Ruina cuando escribe en uno de sus famosos corazones:


Aprende español callejeando: Se derrite la ciudad
Calle Ambrosio Vallejo


Derretir significa 'convertir algo sólido o pastoso en líquido'. Se usa, sobre todo, para hablar de los helados y de la nieve, y en forma reflexiva. En verano, si no te comes el helado rápidamente, se hará líquido, y en invierno, si nieva y hace sol después, la nieve se derrite rápidamente.

¿Puede derretirse una ciudad? Difícilmente. Creo que el artista lo usa como metáfora para decir que la ciudad está soportando mucho, mucho calor.

Tampoco los seres humanos nos derretimos fácilmente, pero, por efecto del calor, sí podemos sudar, o sea, expulsar líquido desde dentro del cuerpo a través de nuestra piel. Lo hacemos precisamente para bajar nuestra temperatura corporal pero puede ser muy desagradable y poco estético. Quizá a esto último se refiere el mensaje de este abanico que estaba a la venta en una tienda de Malasaña:


Aprende español callejeando: Se derrite la ciudad
Calle Santa Lucía


Claro que el sudor brilla, porque está compuesto básicamente de agua, pero en fin, no es un brillo que a mí me guste mucho.

Abanicos y agua son las ayudas más básicas contra el calor. Y el agua, mejor que no sea a base de estar comprando continuamente botellitas de plástico que luego tiramos. Para eso están las fuentes públicas de agua potable ('que se puede beber sin peligro para la salud'). Estas fuentes deberían estar muy presentes en las calles pero no puedo decir que actualmente haya suficientes en Madrid. 

Quizá haya más fuentes ornamentales ('de adorno') que de agua potable. Por eso, en una de esas fuentes ornamentales alguien escribió esto:


Aprende español callejeando: Se derrite la ciudad
Parque de la Bombilla


¡Ojalá no sufras demasiado calor este verano! Yo, por mi parte, me despido ya hasta el comienzo del próximo curso. Voy a buscar árboles con buena sombra, agua fresquita, abanicos y helados para soportarlo. ¡Hasta pronto!




viernes, 5 de junio de 2026

Bancos parlantes

Hablante y parlante significan lo mismo: 'que habla'. Cuando nos referimos a las personas, que somos las que hablamos, usamos hablante; en cambio, cuando hablamos de un animal u objeto que, de forma extraordinaria, usa nuestro lenguaje, decimos que son parlantes. Ejemplos:

En el mundo hay más de quinientos millones de hablantes de español como primera lengua

Ya hace tiempo que se usan los robots parlantes para acompañar a los humanos que se sienten solos


A veces, también los bancos de sentarse que están por las calles nos hablan, aunque por escrito (de momento).

En ocasiones son bancos que nos hablan de manera más institucional, porque tienen mensajes promovidos por los ayuntamientos. Por ejemplo, este colorido banco de un pueblo de Ávila, donde se anima a niños y mayores a compartir espacio y llegar a la amistad:


Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Las Navas del Marqués


En Madrid, desde hace unos años, coincidiendo con la época en la que se celebra el Día del Libro (el 23 de abril), se instalan en diferentes lugares de la ciudad los que llaman bancolibros: bancos con forma de libro abierto que muestran dos páginas de un libro y en los que, por supuesto, te puedes sentar, además de leerlas.

Aprende español callejeando: Bancos parlantes

Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Plaza de Cuzco


En el respaldo (el lugar donde apoyas la espalda), por detrás, está la portada (la tapa) del libro. 

Me parece una bonita idea, pero me gustaría más que hubiera más bancos permanentes en el centro de la ciudad (porque, especialmente en la zona centro, cada vez hay menos), en forma de libro o no. 


Mucho más interesantes son los mensajes espontáneos que la gente deja en los bancos. Muchas veces están en parques, porque son lugares más tranquilos, en los que en algunos momentos no hay nadie y puedes pintar o escribir en el banco sin problema.

Como un banco es un espacio pequeño, a veces el mensaje es muy simple, como este, que debió de escribir un o una anarquista:


Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Parque de la Bombilla


Otros, sin embargo, aprovechan bien el espacio, e incluso escriben un breve poema:


Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Dehesa de la Villa


Esta frase poética empieza recordando un breve poema muy, muy famoso en España. Es de Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) y dice así:

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

Ese verso final (Poesía... eres tú) ha dado lugar a todo tipo de continuaciones, y en este banco tenemos una. Para el que escribió en él, una prisión en llamas, o sea, una prisión que se está quemando, es poesía, es algo maravilloso. Así que deducimos que el autor de esta pintada también es alguien de izquierdas.


Las pintadas sobre bancos que más me han gustado hasta ahora son dos que me envió mi amiga Alba Pardina (¡gracias, Alba!). Parece que alguien escribió sobre estos bancos dando a cada uno de ellos una función, o sea, diciendo que ese banco es para hacer algo. El primero es para mí un poco difícil de entender:

Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Zaragoza


Solamente puedo pensar en esta interpretación: en este banco el autor de la pintada bebe tanto que añora ('echa de menos') la sed. ¿Se te ocurre a ti otra?

El segundo me encanta:

Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Zaragoza

Cosquillas es la sensación que tenemos en la piel cuando alguien nos toca suavemente, por sorpresa y de repente, en algunas partes del cuerpo (por ejemplo en la planta de los pies o en la cintura); eso provoca una reacción nerviosa que nos lleva a reírnos incontrolablemente. Las personas no podemos hacernos cosquillas a nosotras mismas, porque no existe el factor sorpresa, así que el autor de la pintada se sienta aquí al menos con otra persona, y se supone que se hacen cosquillas mutuamente. ¡Qué divertido tener un banco con esta función específica!

Imagina que tuvieras varios bancos cerca de tu casa y quisieras asignarles una función. ¿Qué escribirías en ellos? Por ejemplo, a mí se me ocurre que pondría: banco de mirar al cielo, banco de leer al aire libre o banco de espiar a los vecinos, jejeje.

¡Hasta pronto!