sábado, 13 de septiembre de 2014

Nos embargan la emoción


Antes del verano, un artista urbano, Pincho, pintó en un muro de La Tabacalera, una antigua fábrica de tabaco del barrio de Embajadores, este impresionante mural:


casas sin gente
El muro de todos (calle Miguel Servet)

Un hombre desnudo y enorme rodeado de pequeñas casas vacías, que incluso le crecen por el cuerpo. El título de la obra nos explica su significado:


casas sin gente
El muro de todos (calle Miguel Servet)

Se trata de una crítica de un problema actual en España: el aumento continuo de personas que se quedan sin casa.  Creo que la diferencia de tamaño entre el hombre y las casas quiere hablarnos de la grandeza del ser humano en comparación con las casas, simples mercancías.

Una de las causas del aumento de personas sin techo son los desahucios, es decir, las expulsiones de la gente de sus casas. Sobre las causas de los desahucios y la lucha por impedirlos te hablé ya en Bancos al banquillo y en Sí se puede.

Un concepto muy cercano al desahucio es el embargo. La Administración (por ejemplo, un ayuntamiento) o la justicia pueden quitarle temporalmente los bienes a una persona (por ejemplo, su casa, su coche, su cuenta bancaria), por ejemplo si no ha pagado una multa, o está pendiente de un juicio. Decimos, entonces, que a alguien, por ejemplo, "le han embargado sus cuentas"

La diferencia entre embargo y desahucio es técnica. El embargo puede ser un paso anterior al desahucio: primero te quitan temporalmente la propiedad de tu casa (o sea, te embargan tu casa) y luego te expulsan de ella (o sea, te desahucian).

Pero la palabra embargar tiene también otro significado: el sujeto es una emoción o sensación, y cuando decimos que esa emoción nos embarga, significa que toma posesión de nosotros, que llena todo nuestro ser. En este sentido, es una palabra de uso formal e incluso poética. Por ejemplo, podemos leer en una novela que a un personaje "le embarga la emoción / la tristeza / la alegría".

Con este doble significado de la palabra embargar está jugando el autor de este dibujo. La fotografía me la envió Chantal Poirot, que la tomó en Barcelona (¡gracias mil, Chantal!):


desahucios aprender español
Rambla del Raval (Barcelona)

Al decir ahora se refiere a la etapa de crisis que estamos viviendo. Mucha gente se ha quedado y se está quedando sin sus bienes: sin coche, sin casa, sin su dinero, por ejemplo porque tienen que pagar recibos del banco por un préstamo para su casa. Así que nos embargan (nos quitan) todo, hasta (incluso) nos quitan la emoción. 

Espero que no sea verdad. Aunque a veces me parece notar cada vez mayor tristeza en el ambiente general de las calles, ¡nos queda mucha fuerza para seguir adelante! ¡No hay que rendirse!

¡Hasta pronto!





2 comentarios:

  1. Estoy impresionada! Hace unas horas descubri tu blog maravilloso! Lamento por haberlo encontrado tan tarde.
    No puedo parar de leer tus textos. Eres genial Marisa.
    Un beso enerome desde Polonia.
    Pauli

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    1. Muchas gracias, Pauli. Comentarios como el tuyo me animan a seguir escribiendo. Y no te preocupes por haberlo conocido tarde: no pienso cerrarlo, así que tienes todo el tiempo del mundo para leer entradas antiguas. Un abrazo desde Madrid

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