Hoy vamos con una entrada cortita pero con una estructura muy útil y rentable de la lengua española: estar + de + sustantivo.
Paseando un día con un amigo por su barrio, fotografié este cartel, que estaba en la entrada de un bloque de casas con varios portales y un pequeño jardín, al lado de la garita del portero (un espacio pequeño y cerrado donde se sienta el portero para ver quién entra y sale y atender lo que sea necesario):
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| Barrio de Moratalaz |
En ese momento, el portero no estaba en la garita como suele estar, estaba limpiando los portales.
Pocos días después, vi este otro cartel en mi barrio en la puerta de una tienda de muebles:
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| Calle Francos Rodríguez |
Tampoco el vendedor de muebles estaba ese día en la tienda, que estaba cerrada; estaba montando muebles en alguna casa.
Hace ya mucho tiempo escribí una entrada explicando el uso del verbo estar en comparación con el verbo ser: España está fuera de sí. La mayoría de los ejemplos que ponía en esa entrada este verbo se usaba con adjetivos, pero la construcción estar + de + sustantivo es también muy frecuente para describir estados.
Si describimos algo como un estado, es porque lo comparamos con su forma habitual, que es otra: el portero normalmente está en su garita y el vendedor de muebles habitualmente está en su tienda. Pasa lo mismo en otras expresiones habituales con estar + de + sustantivo; veamos algunos ejemplos:
Javier está de baja
Mi mujer está de viaje
Mamen está de guardia en la farmacia
Están de vacaciones
Hoy no estoy de buen humor
El color rosa está de moda
En todos los casos, estamos describiendo estados que no son características de los sujetos.
Y tú, ¿cómo estás? ¿Estás de baja, estás de vacaciones o estás trabajando? ¿Estás de viaje o en tu ciudad? ¿Estás de buen o de mal humor? ¿Estás de guardia en tu trabajo si, por ejemplo, eres médico o farmacéutico?
¡Hasta pronto!



