domingo, 16 de septiembre de 2018

Mi arma



Según dónde o a quién oigas decir mi arma, el significado puede ser totalmente diferente.

Si hablan un cazador o un policía, estarán hablando de su escopeta o de su pistola. Pero si quien habla es de Andalucía, la cosa puede cambiar mucho...

Fíjate en lo que dice la camiseta de este maniquí de una tienda de Madrid:

Aprende español callejeando por Madrid: Mi arma
Calle Santa Ana


Es evidente que esta mujer no puede estar hablando por teléfono con su arma, ¿verdad? Entonces, tenemos que entenderlo de otra manera: miarma es como algunos andaluces pronuncian mi alma. Y es una expresión para dirigirse a la persona con la que hablamos, una expresión informal, como  guapo/a, cariño, etc. Es muy común en casi toda España (pero no en toda) hablar -tanto con conocidos como con desconocidos- usando este tipo de expresiones.

¡Claro que, si oímos decir esto a un cazador o a un policía andaluz, puede tener los dos significados y tendremos que deducir el significado por el contexto! Pero resulta bastante fácil, ¿no?

Es bastante frecuente encontrar carteles públicos que reflejan la pronunciación informal. En dos entradas anteriores, ¿Me ha tocado o ma tocao? y Ni pa ti ni pa mí tienes bastantes ejemplos de esto.

Pero hoy nuestros ejemplos vienen de Andalucía, en concreto de dos ciudades maravillosas: Sevilla y Málaga.


Aprende español callejeando por Madrid: Mi arma
Málaga


Güeno refleja una pronunciación popular -no solamente de Andalucía- (y un poco vulgar, aunque se usa mucho humorísticamente) de la palabra bueno. Así que en esta taberna encontramos las cosas buenas que hay para comer. No sé decirte si es verdad porque no comí allí, pero puedo decirte que, en general, como muy bien cuando voy a Málaga.

El otro ejemplo es de la carta de un bar:


Aprende español callejeando por Madrid: Mi arma
Sevilla

Fíjate en los ingredientes de la tostada simple. Lo primero que quiero decirte es que hay que elegir uno o dos de ellos, no lleva todas esas cosas. Podemos pedir tostada con mantequilla y mermelada, o con tomate y aceite, por ejemplo, que en toda España son muy comunes. El resto de los acompañamientos de la tostada no los encontrarás en todos los bares de España, y muchos son típicamente andaluces.

Quiero fijarme, sobre todo, en la manteca colorá y en la pringá. Aquí también se refleja la pronunciación informal de colorada y pringada. Pero, además, supongo que te preguntas qué son.

La pringá es algo típicamente andaluz: son los diferentes ingredientes del cocido (tocino, morcilla, carne, chorizo), que, después de cocinados con el resto de ingredientes del cocido (las legumbres y las verduras), se trituran hasta convertirlos en una especie de paté. Y este paté es el que se ofrece para ponerse en la tostada.

La manteca colorá es manteca ('grasa') de cerdo cocinada con pimentón, carne y especias. El pimentón le da un color anaranjado, por eso se llama colorá.

Tanto la pringá como la manteca colorá son típicas de Andalucía. También lo es la zurrapa, que se ofrece como otra opción para la tostada en la foto. La zurrapa es lomo de cerdo frito en manteca de cerdo, deshilachado (o sea, hecho casi hilos) y con especias. El resultado se parece al paté pero con más sensación de que son trozos de carne.

Si algún día vas a desayunar a algún bar tradicional de Andalucía, te encontrarás, como ves, un montón de opciones para tus tostadas. La más saludable: el aceite de oliva y el tomate. ¡Pero tú decides, miarma!