lunes, 30 de abril de 2018

Españoletín (abril de 2018)

¡Hola de nuevo! ¡Aquí estoy con las cosas más interesantes que he encontrado para ti durante el mes de abril!

Se acabó el frío, llegó por fin la primavera y en la Feria de Abril de Sevilla pudieron disfrutar de ella. El humor también mejora, y por eso encontrarás mucho material en la columna de humor.

Recuerda que para ver los elementos de cada columna tienes que pinchar a la izquierda y bajar o subir, lo que quieras. Si quieres ver o leer más en detalle un elemento, tienes el enlace justo debajo de cada imagen.


Hecho con Padlet

sábado, 21 de abril de 2018

Comer, cantar y no molestar

En la ciudad de Avilés (Asturias) hay un pequeño palacio que tiene en su fachada este interesante lema:
        
palacio de santa cecilia
Avilés (Asturias)

comer, cantar, no molestar
Avilés (Asturias)

Para mí es curiosa esta asociación de las acciones de comer y cantar, porque cuando yo era pequeña mi abuela me decía mucho un refrán que ahora ya casi no se usa: Al que come y canta, algún sentido le falta. O sea, que no se debe cantar mientras se come. Pero vi que este sitio es un restaurante pero también se organizan conciertos. Así que los que cantan no son los que comen.

Me gustó mucho lo de no molestar, y vi que claramente se refería a no molestar a los vecinos por el dibujo: se ven unas casas, y, por encima las letras "z z z", la onomatopeya del sonido que hacemos cuando dormimos.

Este buen lema nos introduce hoy al tema de la comida, a la acción de comer, que, en la lengua informal, recibe otros muchos nombres, tanto en forma de verbo como de sustantivo. Vamos a ver algunos que me he encontrado por las calles de Madrid y Sevilla:

el traga
Sevilla
El nombre de este restaurante viene del verbo tragar, que en principio significa 'hacer pasar algo desde la boca al estómago pasando por la garganta' y no exactamente comer. Por ejemplo, podemos tragar un medicamento o un niño puede tragarse una moneday a eso no le llamaríamos comer,   Pero muchas veces se usa como sinónimo de tragar, especialmente si se refiere a una forma de comer rápida y con demasiadas ganas: Tenía tanta hambre que me lo tragué todo en dos minutos. Igualmente, cuando alguien suele comer mucho, podemos decir que es muy comilón (o comilona) o que es un tragón (o tragona).


zampar
Sevilla

En el nombre de esta tienda de comida rápida está el verbo zampar, que también se usa informalmente con el sentido de 'comer algo muy rápidamente' y también con frecuencia 'comer demasiado'. Por ejemplo: Anoche me zampé diez bocadillos. Con este verbo se forma la palabra compuesta el/la zampabollos, una palabra coloquial para referirnos a alguien que come mucho, o sea, a un comilón o un tragón.


la manduca
Calle Sagasta

Manducar es un sinónimo coloquial de comer, y la manduca es el sustantivo de la misma familia. Lo mismo pasa con jamar y la jama, que vemos en la siguiente foto, y que se usa sobre todo en Madrid y en el sur de España:


la jama


A lo mejor te estás preguntando si jamón viene de jamar. Podría ser ¡pero nooo! Jamar es un gitanismo, una palabra procedente del caló, la lengua de los gitanos españoles (puedes ver más gitanismos en una imagen al final de la entrada Juegos de palabras). Y jamón viene del latín, de una palabra que significaba 'pierna', pero ha llegado al español a través del francés.

Así que tenemos muchas formas de hablar de la acción de comer: zampar, tragar, jamar, manducar. Muy relacionado con comer está el verbo alimentar, aunque no son sinónimos. Alimentar puede significar 'dar alimento', como en Es obligación de los padres alimentar a sus hijos, o 'servir de alimento', como en Las legumbres alimentan mucho. Este verbo se usa mucho como metáfora, tal como encontramos en estas dos imágenes:

alimentar el alma
Calle Fuencarral

alimentamos corazones
Calle de Santa Ana
Como metáfora, alimentar quiere decir 'ayudar al desarrollo, la existencia o la actividad de algo que no es material'. En las dos fotos, quieren decir que la persona se sentirá mejor, tendrá más ánimo tras comer o tomar algo allí. La segunda foto es de uno de los restaurantes de la ONG Mensajeros de la Paz, de la que te hablé en la entrada El Quijote vive.

Espero que esta entrada haya "alimentado" tu español, y, no sé, es tan larga que quizá tengas hambre y te hayan entrado ganas de zamparte lo primero que encuentres en la cocina. ¡Así que te dejo libre ya para hacerlo!

¡Hasta pronto!


domingo, 15 de abril de 2018

Instrucciones para comportarse correctamente en el metro

El escritor argentino Julio Cortázar (1914-1984) escribió varios textos dándonos instrucciones para llevar a cabo acciones de la vida diaria: Instrucciones para llorar, Instrucciones para cantar, Instrucciones para matar hormigas en Roma, o, como la que se recoge en el vídeo siguiente, Instrucciones para subir una escalera.     



Parte del encanto de estos textos está, precisamente, en que nos da instrucciones para hacer algo evidente, algo que todos sabemos hacer. Y por eso, viendo algunas instrucciones que recientemente han aparecido en el metro de Madrid, me he acordado de ellos.

En muchos pasillos del metro encontramos, por ejemplo, estas instrucciones:


cómo usar las escaleras mecánicas


Las escaleras mecánicas se inventaron a finales del siglo XIX. Unos años después, en 1909, se pudieron ver las primeras en España, concretamente en Valencia, en una exposición. Y las primeras escaleras mecánicas permanentes se instalaron en una tienda de Zaragoza en el año 1936.

En el metro de Madrid, la primera escalera mecánica se puso en 1961. Han pasado más de 50 años desde entonces. ¿Es que la gente todavía no sabe cómo usarlas? ¿O es que el metro de Madrid escribe textos literarios imitando a Julio Cortázar?

Pues creo que ninguna de las dos cosas. El problema es que, por algún motivo que desconozco, cada vez más gente se comporta inadecuadamente en los espacios públicos. Eso, en un lugar como el metro, donde hay muchísima gente, se nota mucho y molesta, y yo, personalmente, estoy harta de esos comportamientos incívicos ('descorteses, de mala educación') o estúpidos (muchas veces provocados por estar usando el móvil).

Si leemos las instrucciones, nos daremos cuenta de las cosas que la gente hace y no debería hacer. Te las voy a poner en dos fotos, para que puedas leerlas mejor:


cómo usar las escaleras mecánicas


cómo usar las escaleras mecánicas


La mayor parte de estas instrucciones se refieren a comportamientos tan lógicos, tan lógicos, que nadie debería recordárnoslos. Pero parece que no son tan evidentes para mucha gente...

Dentro de los vagones ('diferentes partes de un tren') también han puesto carteles con instrucciones. Estas son todavía más de estilo Cortázar:


tú haces metro


Aunque he dicho que son al estilo Cortázar, es verdad que muchísima gente no cumple estas normas tan básicas: escuchan la música de su móvil y te obligan a escucharla, ponen bolsas y mochilas en los asientos, hablan por teléfono en voz alta, se sientan en el suelo, no ceden el asiento a nadie (aunque hay asientos especialmente reservados para ancianos y embarazadas) y se ponen en la puerta de salida impidiéndote bajar. 

Hay más comportamientos incívicos habituales que no están reflejados en este cartel. Uno que me pone especialmente nerviosa es que, cuando vas a bajar en tu estación, un montón de gente se pone delante de la puerta y no te lo permite, e intentan subir antes de que tú bajes. Otro es el de la gente que lleva su mochila a la espalda y se mueve con ella dándote golpes al hacerlo.

De todas formas, el cartel que más me ha gustado es uno que pusieron hace pocos días:


despatarre


Supongo que el dibujo te ayuda a saber cuál es el significado de la palabra despatarrado. De todas formas, despatarrarse no solamente se usa en este contexto; se puede decir para describir esa posición corporal en cualquier otro sitio, y aplicado tanto a hombres como a mujeres. Por ejemplo:

Llegué cansadísima y lo primero que hice fue despatarrarme en el sofá.

Este es un comportamiento típicamente masculino (aunque también algunas mujeres lo hacen) que no es nuevo sino de gran tradición. Pero no vamos a mejor. Yo tengo un truco para esta situación: cuando voy a sentarme al lado de un hombre despatarrado, cojo mi bolso, o mi cartera, o mi carpeta (lo que lleve) y lo pongo entre mi pierna y la suya con fuerza, de manera nada disimulada. Puedo deciros que siempre, siempre, cierran las piernas lo suficiente y nunca me dicen nada. ¡Este truco vale también para los hombres que no se despatarran, porque también ellos son víctimas de otros hombres maleducados!

¿Ocurren estas cosas también en el transporte público de tu ciudad? ¿Qué otros comportamientos incívicos no soportas en los espacios públicos?

¡Hasta pronto!



domingo, 8 de abril de 2018

Se busca

Nos pasamos la vida buscando cosas o personas: porque las hemos perdido o porque no las tenemos. Así que los carteles callejeros que tienen esta finalidad son muchos.

Con poca diferencia de tiempo, por ejemplo, encontré estos dos anuncios con dos estilos absolutamente diferentes:

he perdido mi mochila
Calle Ventura Rodríguez


he perdido mi cuaderno
Avenida Complutense

El estilo del primer anuncio es el más habitual, formal y serio, usando las fórmulas más habituales: usa usted (llame) y dice que se gratificará (es decir, se dará algún dinero a cambio de recibir el objeto perdido). Todo esto es lógico si pensamos que lo que ha perdido es muy, muy importante para esta persona.

El segundo anuncio es de un estilo mucho menos habitual. Empieza dirigiéndose a todos los ciudadanos, una fórmula que podríamos encontrar en un escrito de tipo político o un aviso de las autoridades, pero no en un anuncio de este tipo. Aquí, eso suena gracioso. Y resulta más gracioso cuando sigues leyendo y ves que se dirige a todos los ciudadanos para encontrar su cuaderno marrón. Es una buena manera de captar la atención de las personas que pasan por la calle.

Hay más cosas chocantes en el segundo anuncio. Por ejemplo, la explicación de por qué ha puesto este anuncio por un simple cuaderno: no consigo desapegarme de lo material, que quiere decir que siente mucho cariño por sus cosas y no se siente bien si no las tiene. También, en lugar de la fórmula habitual se gratificará, dice que si alguien quiere negociar un precio a cambio de su cuaderno, le llame por teléfono. Esta es una buena estrategia, porque, claro, si en el anuncio dices se gratificará, expresas un compromiso, dices que pagarás algo; en cambio, si dejas la iniciativa de la negociación a la otra persona, lo más probable es que esta persona diga que te lo va a devolver sin recibir nada a cambio. 

También es muy diferente el formato elegido, la forma del texto. El primero sigue la estructura habitual de un anuncio de este tipo; el segundo se ha hecho en forma de esquema e incluye elementos visuales: flechas, círculos, etc. que le sirven para llamar la atención.


Cuando lo que hemos perdido no es un objeto, sino a nuestra mascota, es más frecuente empezar los anuncios con un se busca:


se busca
Calle Bravo Murillo

El texto no está muy bien escrito, porque en el segundo párrafo le faltan muchos signos de puntuación y la información está mal estructurada. Debería haber escrito algo así como: "Responde al nombre de Lucas y es muy dócil. Encontrarlo es muy urgente, ya que precisa medicación. Si alguien sabe su paradero, por favor, póngase en contacto en estos números:..." A pesar de esto, lo he incluido para que veas algunas palabras y fórmulas habituales en este tipo de anuncios; por ejemplo, responde al nombre de... es muy usado para las mascotas, y también la palabra paradero ('lugar donde ha ido a parar, normalmente después de haberse perdido o escondido, un animal, un objeto o una persona'). Como ves, también dice al final que se gratificará, aunque en este caso especifica que se gratificará económicamente (esto parece un poco redundante, porque la gratificación suele ser económica, pero a lo mejor quieren dejar claro que no te van a dar otra cosa que no sea dinero).

Este otro anuncio de alguien que ha perdido a su mascota es un poco diferente:


sigo buscando a jack
Calle Conde Duque
Es diferente, sobre todo, porque a muchas personas nos recuerda a un antiguo anuncio de la colonia Jacq's (un anuncio, por cierto, bastante sexista, con en el que, ya en los años 90, se hacían muchas bromas en España):



Así que, aprovechando que el pobre gato se llama Jack, su dueño ha hecho un anuncio que llama más la atención que un simple anuncio que empieza por se busca.

En este anuncio también es diferente la gratificación, porque dice que agradecerá la información con camisetas (pero de diseño, eso sí).

La fórmula se busca se usa mucho también en los anuncios que ofrecen trabajo u otro tipo de actividad:


se busca personal con experiencia en jamón
Calle Álvarez Gato

¿A que este anuncio sería muy difícil de encontrar en tu país? Y es que, como ya te conté con detalle en la entrada Buen provecho, el jamón es importantísimo en la cultura gastronómica española. Así que son necesarias personas especializadas en jamón (personal aquí es un sustantivo que significa 'grupo de personas que trabajan en un mismo lugar').

En este otro anuncio se usa el estilo de los anuncios para buscar pareja:

se busca chico / chica
Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Complutense (foto de Cristina Croitoru)

Cuando empiezas a leer, parece eso, un anuncio para buscar pareja, pero cuando dice buen dominio de las pelotas, ya suena raro, y finalmente vemos que es un anuncio que busca gente para practicar deporte.

En una peluquería vi hace poco un cartelito que me sorprendió:


se buscan brujas
Calle Santa Engracia

El año pasado ya te hablé de la moda de las brujas. Pero no entiendo muy bien por qué en una peluquería ponen este cartel. ¿Quizás porque las brujas suelen ir despeinadas y serían buenas clientas? ¿Tú qué crees?


Vamos a fijarnos un poquito en cómo empiezan los últimos carteles que hemos visto:

se busca personal 
se busca chico / chica
se buscan brujas

En estos anuncios la acción de buscar y lo que se busca (la cosa, animal o persona buscada) son lo importante y no importa (o es evidente por el contexto) quién busca (el sujeto de la acción). Cuando queremos expresar esto, en español usamos esta construcción, que llamamos pasiva refleja: usamos la palabra se y presentamos la cosa, animal o persona buscada en el sujeto gramatical de la frase. Por eso, en las frases de arriba se dice busca o buscan dependiendo de si lo que buscamos es singular o plural.

Te voy a dar otros ejemplos con verbos diferentes:


se necesitan clientes
Calle Espíritu Santo

Esto lo vi en la fachada de un restaurante y me llamó la atención porque no es muy habitual que un restaurante escriba algo así. Como ves, usan el estilo de los anuncios de trabajo pero en realidad están buscando clientes. El verbo, necesitan, va con el sujeto, clientes.

El mismo verbo se usa en este otro anuncio:

se necesita pastelero con iniciativa


Me hace mucha gracia este cartel. Se ve perfectamente que, al principio, solo ponía se necesita pastelero, pero luego, a mano, escribieron con iniciativa. Tener iniciativa es tener capacidad para tomar decisiones de manera autónoma o para crear algo nuevo. Parece que el pastelero que tenían antes no tenía mucha iniciativa. 

Se necesitan clientes y se necesita pastelero son otros ejemplos de esa construcción pasiva refleja de la que te he hablado. Como ves, clientes y pastelero no se refieren a una persona concreta, nos hablan de un tipo, una clase de persona. Sin embargo, cuando lo que se busca, se necesita, etc. es una persona individualizada y concreta (sea conocida o no), no usamos esta construcción sino otra muy similar. Fíjate en este otro cartel:


se busca al dueño de este perro
Carmona (Sevilla)

Parece que este perrito ha ensuciado varias veces una determinada calle de este pueblo de la provincia de Sevilla, porque solamente vi el cartel allí. El caso es que este anuncio nos habla de una persona concreta, probablemente no conocida (quien escribió el anuncio no sabe quién es el dueño del perro). En este caso, también usamos la palabra se, pero el dueño no se convierte en el sujeto gramatical de la frase.  Se individualiza a la persona concreta usando el artículo el, pero, además, usando la preposición a (puedes revisar cuándo usamos esta preposición y cuándo no en la entrada Nunca dejes a una rubia). Y el verbo se usa siempre en tercera persona de singular. Se trata de una frase impersonal, pero no de una pasiva refleja.

Si, por ejemplo, aparecieran las fotos de dos perros que tienen dueños distintos, el anuncio podría decir: Se busca a los dueños de estos perros.

Te pongo todo esto resumido en una imagen, a ver si queda más claro:


impersonal y pasiva refleja

     
¿Quieres ahora comprobar que ha quedado claro haciendo un ejercicio? ¡Aquí lo tienes! ¡Hasta pronto!

domingo, 1 de abril de 2018

Santo pecado

Aunque España es, según su Constitución, un estado aconfesional ('que no pertenece a ninguna religión'), el catolicismo, la religión más importante durante siglos, sigue teniendo un gran protagonismo. Quizá demasiado últimamente, con ministros asistiendo en grupo a actos religiosos y con grupos católicos provocando cada vez más juicios y condenas por delitos de "ofensa al sentimiento religioso".

El caso es que, siendo España un país con una importante tradición católica, es normal que esta se refleje en su lengua -con muchas expresiones relacionadas con la religión- y, claro, en los nombres de muchos locales. En los últimos meses he encontrado tres que hacen referencia al pecado, o sea, a una acción no permitida por las normas religiosas.

El primero es una tienda de ropa de Malasaña:


bendita tentación
Calle Espíritu Santo
Aquí no se usa la palabra pecado, pero una tentación es, precisamente, un estímulo que nos empuja a pecar, a cometer un pecado. Lo curioso es que aquí se habla de una tentación bendita, y esta palabra también tiene relación con la religión. Bendito/a es un adjetivo que viene del verbo bendecir, que es lo que hacen los curas cuando dan la protección de Dios para algo o para alguien.  Pero este adjetivo, cuando se usa delante de un nombre, le da simplemente un valor positivo. O sea, que la tentación de comprar que tenemos cuando vemos esta tienda es estupenda. Es una combinación de palabras rara, pero al final se entiende que la ropa de esta tienda es tan bonita que, si caemos en la tentación de comprarla, estaremos después muy contentos de haberlo hecho.

Los otros dos locales son lugares para comer. El primero hace referencia a un tipo de pecado:


pecado carnal
Calle Covarrubias

En la religión, se consideran pecado carnal los placeres sexuales prohibidos. En este local, sin embargo, carnal está relacionado con la carne que comemos, ya que, como ves, es un lugar especializado en carnes. ¡Y nos están animando a cometer muchos pecados!

Más gracioso todavía me parece el nombre de este otro local de comida rápida:


santo pecado
Glorieta de Quevedo

Como puedes ver, encima del nombre está dibujada una hamburguesa. Hacen referencia al pecado, quizá, por dos razones: porque se considera pecado comer en exceso (el pecado de la gula) y porque en algunas fechas la religión católica prohíbe comer carne. En teoría, los católicos no deberían comer carne ningún viernes del año, pero la mayoría solamente lo practica en Cuaresma y en Semana Santa (si lo practica, porque muchos no lo hacen). Precisamente de esta práctica vienen algunos platos tradicionales que se siguen tomando mucho actualmente, como el potaje de Cuaresma, un plato muy rico hecho con bacalao, huevo y espinacas.

¿Y por qué dicen que es santo este pecado de comer carne? Bueno, para ellos es una maravilla comer carne, así que lo usan en el sentido de 'buenísimo'.

Ya ves que lo religioso y lo profano ('que no tiene relación con las cosas sagradas' o 'que no respeta las cosas sagradas') van juntos por las calles de Madrid. Como debe ser.