domingo, 19 de noviembre de 2017

Iros a la mierda


iros a la mierda
Calle Hortaleza



Muchas calles del centro de Madrid son antiguas y no se hicieron pensando en la época de los coches. Hoy, calles que antiguamente eran anchas y tranquilas resultan estrechas y, sobre todo, ruidosas. Por eso, no me extraña que los vecinos de esas calles estén hartos y protesten desde sus balcones. 

La bocina o claxon es la pieza de un coche (o de una moto, o de una bicicleta) que produce un sonido y que usamos para llamar la atención de otras personas. Un bocinazo se produce cuando damos un golpe fuerte a la bocina (pero también usamos esta palabra, informalmente, para describir un grito de una persona a otra). Este es uno de los varios usos del sufijo -azo: describir los nombres de golpes que damos con o sobre diferentes objetos o partes del cuerpo (si quieres repasar este y otros usos del sufijo, entra en Es un puntazo).

Bueno, pues este vecino de la calle Hortaleza está harto de los bocinazos nocturnos (o sea, que suenan por la noche) y les dice a los conductores: iros a la p**a mierda. Irse a la mierda, en imperativo, es una de las maneras más frecuentes de expresar un gran enfado hacia la persona con la que se habla. Es una expresión que suena mal, pero no es un taco, aunque ¡atención!, mandar a la mierda a alguien por Whatsapp (y supongo que por otros medios de comunicación también) puede ser peligroso.

Este vecino, además, dice algo un poco más fuerte, pero sin decirlo, porque p**a significa, sin ninguna duda, puta. Y mandar a alguien a la puta mierda ya sí es un taco, una palabrota. Pero esta persona tiene conciencia de que no es una palabra muy bonita y prefiere solamente sugerirla, escribiendo la primera letra y la última. Es algo parecido a algo que mucha gente dice: gente a la que no le gusta decir la palabra mierda, dice vete a la m, o sea, vete a la eme, y diciendo la primera letra, ya lo entendemos todos.

Y, por último, vamos a fijarnos en un punto gramatical de este cartel: en la forma iros, imperativo del verbo irse correspondiente a la persona vosotros/as. Recuerda que esta persona es la forma informal para dirigirnos a varias personas (no la confundas con vos, una forma singular informal que no se usa en España, donde usamos); la forma plural formal es ustedes.

Vamos a repasar en primer lugar cómo se conjuga esta forma verbal y luego te comentaré alguna cosilla más:






Se ha hablado bastante últimamente sobre el imperativo de irse. Hasta hace unos meses, la Real Academia Española de la Lengua solamente consideraba correcta la forma idos. Pero resulta que nadie la usaba; todo el mundo decía iros, o  usaba otra palabra: marchaos (de marcharse). Por eso, la Real Academia ha decidido declarar válida y correcta la forma iros.

Esta decisión causó una extraña polémica: hubo muchas personas que opinaron en contra, aunque yo estoy segura de que no habían dicho idos nunca (y estoy segura porque jamás en mi vida he oído a nadie decirlo). Estas polémicas sobre el uso de las lenguas a veces son divertidas, pero muchas veces son completamente irracionales. Si te interesa el tema, en este artículo puedes leer sobre las diferentes opiniones. ¿Tú qué piensas: hay que considerar correcto lo que dice la gran mayoría de las personas que usan una lengua o no?

Además de esta excepción con el verbo irse, también existe, al menos en el español de España, una tendencia a sustituir el imperativo por un infinitivo, un fenómeno más frecuente todavía con la persona vosotros/as. De esto te hablé ya en la entrada El negativo, donde puedes ver ejemplos.

En fin, ¡no pegues bocinazos por la noche si pasas -en coche o andando- por la calle Hortaleza! Ni por ninguna otra calle, por favor.

¡Hasta pronto!



domingo, 12 de noviembre de 2017

El Quijote vive


el Quijote vive artista integral
Calle Bravo Murillo



Recientemente me encontré con este cartel que llamó mucho mi atención. Según he leído en el blog El Ángel de Olavide, Curro Sevilla (que no parece un nombre real) es un escritor y pintor que vende sus obras por la calle. Intenta vivir de su arte, pero le resulta muy difícil. Además, como se puede ver en el texto, la calidad de su escritura no es muy buena. Pero eso no quita valor a su deseo de dedicarse al arte de manera independiente ni a sus esfuerzos. 

El dibujo que aparece en el cartel es una representación de don Quijote de la Mancha y su escudero Sancho Panza (escuderos eran los hombres que antiguamente acompañaban a los caballeros y les llevaban las armas y el escudo, o sea, el arma que servía para proteger el cuerpo).

Dice Curro Sevilla en la primera línea que el Quijote -como seguramente sabes, un personaje de ficción creado por Miguel de Cervantes a principios del siglo XVII- vive. Supongo que quiere decir que él es un Quijote viviente, porque decimos que alguien es un Quijote o es muy Quijote cuando es una persona idealista y que busca la justicia. 
       
No es el único personaje de la literatura española del que hablamos en la vida cotidiana. Aquí tienes otros personajes que han dejado expresiones usadas en la lengua diaria (pincha en la imagen para ver la presentación):


personajes de la literatura española en la lengua diaria




Y volviendo a la foto del principio, me pregunté cuando la vi: ¿el Quijote vive? Quiero decir que se trata de una de las obras más importantes de la literatura universal, es conocida en todo el mundo, pero ¿hay mucha presencia del Quijote en Madrid, una ciudad donde Cervantes vivió bastante tiempo? Y la respuesta es que sí, como vamos a ver.

Para empezar, lo más famoso, que es el monumento a Cervantes de la Plaza de España, en el que aparecen como personajes principales Quijote y su escudero:


monumento a Cervantes en Madrid
Plaza de España

monumento a Cervantes en Madrid
Plaza de España



Como puedes ver, es casi imposible sacar una foto de este monumento sin que algún turista asiático esté subido a él. No sé por qué, los turistas japoneses, chinos, coreanos, etc. van en grandes grupos a ver este monumento, aunque no está muy céntrico. 

Las primeras palabras de la novela El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (que es el título completo) también están muy vivas y son conocidas por casi todo el mundo. Pero, por si no las recordamos, podemos leerlas en el suelo de una calle del Barrio de las Letras:

comienzo del Quijote en el suelo de Madrid
Calle Huertas



También lo encontramos de vez en cuando en otros contextos, como por ejemplo en la publicidad. Este anuncio nos quiere mostrar que un buen texto no se escribe a la primera, sino que es necesario reescribir, cambiar, mejorar, hasta conseguirlo. Por eso, el texto que leemos abajo es mucho más simple que el texto de arriba, es un primer borrador (un borrador es un primer escrito en el que después se hacen correcciones). ¡Piensa en esto cuando escribas, tanto en tu lengua como en español!

primer borrador del Quijote
Metro de Tribunal



Por supuesto, encontramos también referencias a la novela y al personaje del Quijote en muchos establecimientos y calles de la ciudad. Quizá el más curioso sea este restaurante, que en su interior también está decorado con todo tipo de objetos con imágenes relativas a esta obra -carteles de cine, sellos, postales, décimos de lotería, etc.-  y que tiene incluso una biblioteca con la novela en otras lenguas. El nombre, El ingenio, nos recuerda al título completo de la novela, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha; tener ingenio o ser ingenioso significa 'tener capacidad y habilidad para imaginar e inventar'. Don Quijote, desde luego, imaginaba mucho, casi demasiado. Pero también hace referencia al ingenio de Cervantes, a su capacidad para imaginar.

restaurante El ingenio de Cervantes
Calle Leganitos

restaurante El Ingenio de Cervantes
Calle Leganitos

restaurante El ingenio de Cervantes
Calle Leganitos



Este mensaje pintado en azulejos en la fachada del restaurante está escrito en forma poética, con rima. Si lo lees en alto, te darás cuenta de que amigo y complacido, prisa y cocina, cocido y guisos, tinta y gastronomía, instante y caminante, momento y alimento, etc., riman, a veces solo en las vocales, a veces con vocales y consonantes.

Como puedes ver, el tipo de comida que ofrecen es típicamente española (ellos hablan de hispana gastronomía) pero no de La Mancha -la región de don Quijote-, sino de todas partes de España: cocido madrileño, paella (de Levante), fabada (de Asturias), etc.



Además, no hay que olvidar que todos los años, el Día del Libro (23 de abril), en un lugar de Madrid (una institución cultural llamada Círculo de Bellas Artes) se hace una lectura en voz alta continuada de todo el Quijote (¡y es una obra larguísima, así que esta lectura dura muchas horas!).



En fin, el nombre y el texto del Quijote están presentes y vivos en Madrid, pero... ¿y su espíritu idealista? ¿Hay gente así en el Madrid de hoy en día? Pues creo que sí, como también creo que la hay en todas partes del mundo. Podría nombrar a muchos, afortunadamente, pero solamente pondré dos ejemplos.

El padre Ángel, fundador de la ONG Mensajeros de la Paz, que ha conseguido cosas muy importantes en la ciudad en los últimos años: mantener abierta la iglesia de San Antón durante las 24 horas del día para acoger a todas las personas sin techo que quieran ir a ella, dándoles desayuno y otros servicios, y abrir una red de restaurantes (hasta el momento, tres), los restaurantes Robin Hood, donde desde por la mañana temprano hasta la tarde se come bastante barato, y por la noche se dan cenas gratuitas que se financian con lo que los clientes pagan durante el día.

Mi segundo ejemplo es la plataforma Stop Desahucios o PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca), que no solamente existe en Madrid sino en toda España. Gracias a su ayuda, muchas personas han conseguido no ser expulsadas de sus casas o han encontrado otro lugar donde vivir. Por eso, el Parlamento Europeo les dio en 2013 el Premio al Ciudadano Europeo.


Así que, conclusión: ¡El Quijote vive! Y no quiero acabar sin decirte que, si quieres leer esta novela, no lo hagas en su versión original (que no entiende bien tampoco la mayoría de los españoles). 

Eso sí, puedes ver la serie de televisión, que será más fácil de entender:




¡Hasta pronto!





lunes, 6 de noviembre de 2017

Aquí nació


aquí nació Podemos
Calle Torrecilla del Leal

Hace pocos días, callejeando por el barrio de Lavapiés, vi esta placa en la fachada del café-librería La Marabunta, que cerró en 2015. Era un lugar donde había mucha actividad cultural y allí se fundó ('creó') el partido político Podemos, un partido de izquierdas, el partido más nuevo del actual Parlamento español.

Parece que los partidos políticos de izquierdas españoles tienden a fundarse en lugares donde se puede tomar algo, porque también el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) se fundó en una taberna que está muy cerca de la Puerta del Sol. Aunque en su fachada dice que es un restaurante, es más bien un lugar para tomar tapas, y son famosos sus pinchos de bacalao:


Casa Labra
Calle Tetuán


Calle Tetuán

Entre el nacimiento de un partido y otro ha pasado mucho tiempo y hay diferencias. La diferencia principal es que el PSOE tuvo que fundarse, como dice la placa, clandestinamente, o sea, de manera un poco escondida, porque los trabajadores no tenían libertad de reunión ni de asociación.

Pero una cosa que también tienen en común estos dos partidos son los nombres de sus fundadores y primeros líderes: el del PSOE se llamaba Pablo Iglesias, y el de Podemos, también. 

Por supuesto que en Madrid, como ciudad grande y con historia, han nacido no solo partidos políticos sino, sobre todo, muchas personas ilustres ('conocidas por haber hecho algo importante'). Por ejemplo, un famoso pintor cubista nació en la misma calle en la que nació el Partido Socialista:    

Calle Tetuán

Nació, se fundó... Como ves, en estas placas se usa mucho un tiempo del pasado, el pretérito indefinido, y vamos a revisar un poco sus formas paseando por Madrid y siguiendo el orden cronológico de una vida, desde nació hasta murió.

Después de nació, llega vivió:

aquí vivió Félix Grande
Calle Alenza

No pude sacar bien la foto porque había un árbol delante, pero creo que podrás leer que en esta casa vivió el poeta Félix Grande hasta 2014. Y ¿sabes?, en esta misma calle nací yo (todavía no hay ninguna placa, pero creo que pondrán una que dirá: Aquí nació Marisa Coronado, autora del blog Aprende español callejeando por Madrid, jejeje).

Nació, vivió, y pasó el tiempo...

aquí pasó su infancia Elena Fortún
Calle de las Huertas

Elena Fortún, nombre literario de Encarnación Aragoneses, fue una escritora de novelas y cuentos que se hizo muy popular en los años 20 del siglo pasado y que, como muchos intelectuales de su época, tuvo que marcharse de España después de la Guerra Civil. En esta casa de la calle más famosa del Barrio de las Letras pasó Encarnación su niñez.

Después de la niñez y la juventud, llegamos a la edad de trabajar...

aquí vivió y trabajó Menéndez Pidal
Calle Menéndez Pidal

Y en esta preciosa casa, con un jardín con olivos y otras plantas, donde trabajó este importante personaje, está hoy la Fundación Ramón Menéndez Pidal, un lugar que te aconsejo ver, si puedes, aprovechando la celebración de alguna actividad cultural.

A lo largo de nuestra vida hacemos muchas cosas, como viajar, por ejemplo. Y un famoso escritor francés que vino a Madrid...


aquí se alojó Alejandro Dumas
Carrera de San Jerónimo

... se alojó ('vivió temporalmente en un lugar que no era su casa') en una casa que estuvo en este lugar, pero que ya desapareció.

Otra cosa habitual en la edad adulta es comprar una casa, y eso hizo este importante arquitecto madrileño:

aquí vivió Pedro de Ribera

  
El edificio que fue su residencia habitual está justamente enfrente de uno de los edificios en los que trabajó: la iglesia de San Millán y San Cayetano. Y en esa misma iglesia está enterrado, enfrente de su casa. ¡Qué camino tan corto de la vida a la muerte!

Mucha gente, además de su casa habitual, se compra una casa en el campo o en un pueblo. Es lo que hizo un escritor madrileño, que vivía en el centro de Madrid y que tuvo otra casa en el barrio de Carabanchel:

aquí tuvo una casa Mesonero Romanos
Calle Joaquín Turina

Aunque el barrio de Carabanchel es una de las primeras zonas pobladas de Madrid (en él se han encontrado muchos restos de villas romanas y en él está la iglesia más antigua de Madrid), durante muchos siglos, y hoy también, no forma parte del centro de la ciudad, está en la periferia. En el siglo XIX, muchas personas con dinero tuvieron allí casas -más o menos lujosas- que llamaban "casas de recreo". Hoy diríamos chalés.  

Y después de vivir, trabajar, viajar... todo llega a su fin:

aquí murió Zorrilla
Calle Santa Teresa

aquí vivió y murió Dámaso Alonso
Calle Alberto Alcocer

Zorrilla, poeta del Romanticismo, murió y Dámaso Alonso, poeta de la generación del 27 (la generación de Federico García Lorca) falleció, que significa lo mismo, pero es más formal.


Y ahora, si organizamos un poco los verbos que hemos visto, separándolos en grupos (verbos que terminan en -ar, verbos que terminan en -er y en -ir, y verbos completamente irregulares) nos sale esta imagen (que es una manera mucho más bonita y práctica de aprender los verbos):


pretérito indefinido tercera persona del singular


¿No crees que aprenderías mejor las formas de los verbos organizándolas de forma parecida?


Si quieres repasar y aprender más formas de este tiempo, con esta presentación de Clara Sánchez puedes hacerlo:




Para practicar las formas, te recomiendo Verbuga, una página de conjugación verbal que te permite hacer ejercicios seleccionando los verbos y tiempos que tú quieras. Es esta:




Y si quieres leer una entrada sobre cómo usamos este tiempo verbal, entra en Aquí estuvo la loca.

¡Espero que te haya gustado este paseo por un montón de barrios de Madrid! ¡Hasta pronto!


martes, 31 de octubre de 2017

Calle del Pez

Hace un tiempo dediqué una entrada a la Calle de la Paz y hoy, cambiando una sola letra, nos vamos a la calle del Pez, para seguir con el tema de los peces que comencé en Un pez, dos peces, tres peces. La calle de hoy se llama así al menos desde el siglo XVII. La leyenda dice que aquí vivió una niña que tenía un pez al que quería mucho y que terminó muriendo. Su padre ordenó poner un pez en la fachada de su casa, y ese pez puede verse todavía hoy, aunque la casa que hay ahora no es la casa original:                


casa del pez


Esta calle, una de las más importantes del barrio de Malasaña, es todo un universo en el que se mezclan los más diversos tipos de gentes y establecimientos.

Encontramos, por ejemplo, uno de los conventos más antiguos de la ciudad, el convento de San Plácido; en ese convento ingresó la niña de los peces, precisamente:


convento de San Plácido



Es un convento de clausura, lo que quiere decir que las monjas tienen poco contacto con el mundo exterior. Sobre él se cuentan muchas historias interesantes que ocurrieron sobre todo en el siglo XVII, cuando se creó, como el intento de seducción de una monja por parte del rey o la relación de algunas monjas con el demonio.


Y así como encontramos en esta calle a unas mujeres que viven ahora casi como se vivía hace siglos, en la misma calle vemos una escultura que representa a una mujer muy diferente:


Tras Julia


Esta escultura se llama Tras Julia, y su autor, Antonio Santín, quiso con ella hacer un homenaje a una mujer que se atrevió a ir a la universidad (a la Facultad de Derecho, que estaba muy cerca, en la calle San Bernardo) en 1840, cuando todavía no podían estudiar las mujeres en ella. Para conseguir asistir a las clases, se vistió de hombre. 

Esta Julia probablemente sea en realidad Concepción Arenal, una escritora y pionera del feminismo español que, efectivamente, en 1841, fue como oyente a la Facultad de Derecho con el pelo cortado y vestida de hombre. Se examinó, tuvo un buen resultado, y gracias a ello le permitieron ir a las clases, pero no pudo matricularse oficialmente y, por lo tanto, no consiguió ningún título. La primera mujer española que consiguió matricularse de forma oficial fue Elena Masera, en 1872, gracias a un permiso especial del rey, pero tuvo también muchas dificultades.

Claro que la chica de la escultura no puede ser ni Concepción Arenal ni Elena Masera, porque en su época las mujeres no vestían así, pero la escultura quiere ser un homenaje a estas mujeres valientes.

Y no podía faltar otro homenaje a un tipo de mujer que también existió en este barrio de Malasaña:


bruja yipi yipi yeah


Mis ya queridos (les he sacado tantas veces en este blog que les he tomado cariño) artistas Yipi Yipi Yeah homenajean aquí a la figura de la bruja, que últimamente está bastante de moda.


Hay muchos más contrastes en la calle del Pez: antiguos palacios (ahora convertidos en apartamentos) al lado de viviendas bastante pobres, y también tiendas de ropa vintage al lado de La Moda, una tienda que abrió en 1896:


ropa para niños La Moda


De esta tienda, me encanta el maniquí del escaparate, que está en la tienda desde su fundación:


La Moda


Como puedes ver, el maniquí representa a un niño que está comiendo chocolate y ensuciándose la boca, algo que les encanta hacer a casi todos los niños, ¿verdad? Y a algunos mayores también...

Que la tienda tiene más de cien años nos lo recuerda esta placa en el suelo, delante de la puerta del establecimiento, que, desde el año 2006, el Ayuntamiento regala a las tiendas que cumplen cien años, a los comercios centenarios, y que, afortunadamente, a pesar de las ventajas que tienen las grandes cadenas, todavía son bastantes en Madrid:


placa comercios centenarios Madrid


Encontramos también, claro, unos cuantos bares: bares tradicionales y sencillos como El Palentino, que algunos consideran "el bar más madrileño", junto a cafés y bares de copas más sofisticados. 

En El Palentino hizo Manu Chao el vídeo de una de sus canciones, Me llaman calle, que dedica a otro tipo de mujeres que desde hace siglos también abunda en el barrio: las prostitutas. Aunque en la calle del Pez no es tan habitual ver prostitutas, sí sigue siéndolo en algunas calles más escondidas del barrio. Este es el vídeo:




 
Algunos de los nombres de los bares de esta calle tienen relación con el nombre de la propia calle:



pez tortilla


No es que exista un pez que se llame así, es que la especialidad de este bar son las tortillas.



pez gordo


Un bar de cañas y tapas que hace referencia a la expresión pez gordo que vimos en la entrada Un pez, dos peces, tres peces.

Y un bar más que habla de peces, una cervecería donde también se toman buenas tapas, sobre todo los fines de semana:



pontepez



He leído en el periódico Somos Malasaña que ponerse pez se usa en algunos pueblos de León con el significado de 'emborracharse'. No lo sé, porque no he podido encontrar información, pero me parece que ese significado sale más del parecido fonético entre ponerse pedo y ponerse pez. Ponerse pedo es una expresión informal, usada sobre todo por los jóvenes, que significa eso, emborracharse. Como la calle se llama Pez y empieza por las mismas letras que pedo, pues eso... Ya te he hablado alguna vez de la imagen social que tiene el alcohol en España, y este es un ejemplo más.

Fíjate si la calle del Pez tiene historias, que incluso hay un libro con cuentos que se ambientan en ella; algunos me gustaron mucho.




Y hasta aquí nuestro paseo de hoy. ¿Qué te ha parecido? ¿Existe una calle del Pez en tu ciudad? Es muy posible...


¡Hasta pronto!


lunes, 23 de octubre de 2017

La letra con sangre entra



El título de la entrada de hoy es un refrán que se aplica al aprendizaje y su sentido ha ido cambiando con los cambios de costumbres: antiguamente, era habitual, tanto en casa como en la escuela, golpear a los niños para obligarlos a estudiar, y por eso el refrán habla de sangre; actualmente, el castigo físico está prohibido, pero el refrán se sigue usando para expresar que es necesario el esfuerzo para aprender.

Pero hoy no voy a relacionar las letras con la sangre, con el esfuerzo, con el castigo, sino todo lo contrario, con juegos de palabras, porque las letras son algo con lo que se juega mucho en la publicidad. En una entrada anterior, ya te hablé del curioso nombre del bar La h es muda. Hoy vamos a ver algunos ejemplos más que he encontrado en tiendas y bares.

Empezamos con el nombre de un café que está en la ciudad de Burgos:


bbcafe
Calle Puebla (Burgos)



La letra b se pronuncia /be/, así que, para leer el nombre de este café, tenemos que decir /bebe/, o sea, que con el nombre nos están animando, usando el imperativo del verbo beber, a tomar café.

Me gusta, además, lo que hacen con la letra e del final. Le dan un poco la vuelta y así parece una taza -un poco abstracta, eso sí-, y de ella sale el humo del café caliente, que se convierte así en el acento (o tilde) de la palabra café.

Un logotipo bien diseñado y un nombre bien elegido, ¿no te parece?

Nos vamos ahora a una tienda de ropa en una calle de Madrid:


ese o ese
Calle Fuencarral



Por un lado, el nombre de la tienda nos recuerda a frases muy típicas en una tienda de ropa, que decimos al mismo tiempo que señalamos con el dedo los dos objetos: ¿Cuál prefieres: ese o ese?, ¿Cuál te vas a llevar: ese o ese?, etc. Pero por otro, también nos hace pensar en SOS, la señal de petición urgente de ayuda usada internacionalmente (o sea, el equivalente a cuando gritamos: ¡Auxilio! ¡Socorro!); en español, SOS se pronuncia /eseoese/. De esta manera, el nombre de la tienda llama más nuestra atención.

Otras veces, se juega gráficamente con las letras para llamar la atención, como en este escaparate de una papelería:

vuelta a clase
Calle Bravo Murillo



Esta foto la tomé en el mes de septiembre, justo en la época de la vuelta al cole, cuando los padres tienen que comprarles a sus hijos todo el material escolar. Así que esto, que parece el comienzo de una partida de Scrabble, sirve para recordárselo a los padres. Por cierto, ¿has pensado que esta podría ser una forma más visual y entretenida de recordar nuevas palabras? Sí, haciendo un "mini-scrabble" con ellas, como el de este escaparate, en un papel y poniéndolo unos cuantos días en un sitio donde lo puedas ver.

El último ejemplo es un bar que en su nombre usa una expresión basada en letras:


erre que erre
Calle Fuencarral



La expresión erre que erre nos habla de alguien insistente, con la cabeza muy dura, que no cambia fácilmente de opinión o de intención. Con frecuencia se combina con los verbos estar y seguir, y otras veces la usamos directamente sin verbo. Veamos algunos ejemplos de los medios de comunicación:

La mujer que dice ser hija de Salvador Dalí sigue erre que erre pese a la sentencia del juez que, tras dos pruebas de ADN que obligaron a exhumar los restos del pintor (fallecido en 1989), lo ha descartado y la obliga a pagar costas.


(www.diariocordoba.com)


Es una cosa que me ha hecho muchísimo daño, pero no voy a estar erre que erre luchando por ello. 


(www.marca.com, entrevista al ciclista Alberto Contador)


Me prometió el cielo: él iba a conseguir que todo el mundo me conociese, sería famosa en el mundo de la poesía y acabaría publicando un libro. Le dije que no me interesaba para nada. pero erre que erre. Me insistió mucho y al final tuve que ponerme muy borde para que me dejase en paz. 


(http://www.playgroundmag.net, artículo sobre la poeta Ana Palaniuk)



Esta no es la única expresión española que hace referencia a las letras del abecedario. En esta imagen pongo algunas más:



¡Hasta pronto!



domingo, 15 de octubre de 2017

Un pez, dos peces, tres peces

Madrid es una ciudad muy grande y en ella hay muchísimas cosas interesantes. Pero... ¿qué le falta a Madrid? Nos lo dicen en este anuncio de una heladería del barrio de Lavapiés:


playa más cercana a 300 kilómetros
Calle Embajadores

Pues es verdad, pero no creas que Madrid no ha intentado, por imposible que parezca, tener acceso directo al mar. A lo largo de la historia, ha habido numerosos proyectos para comunicar Madrid con el mar: desde el siglo XVI al siglo XIX, se pusieron en marcha varios de ellos que intentaban comunicar nuestro pequeño río, el Manzanares, con el océano Atlántico, pero, por diferentes razones, ninguno se terminó. Así que nos quedamos sin playa, como en este pueblo de Segovia, donde un hotel se anuncia así (fíjate en lo que sí tienen, lo pone debajo):


no tenemos playa
Sepúlveda (Segovia)


Pues Madrid tampoco tiene playa (como dice una famosa canción de los años 80 del grupo Los Refrescos, Aquí no hay playa), pero sí tiene muchas referencias al mar: para empezar, tenemos una calle del Pez y otra de los Tres Peces (de estas dos calles te hablaré en dos entradas que voy a escribir, porque las dos son muy interesantes); también tenemos calle de los Pescadores y un paseo de la Virgen del Puerto; además, tenemos calles dedicadas a casi todos los mares del mundo: Océano Ártico, Mar Mediterráneo, Mar Adriático, Mar Báltico, Mar de Bering, etc.

Y, fíjate, en Madrid los peces incluso andan por las calles:


perdido pez
Calle Conde Duque

Supongo que era una broma, pero, si quieres asegurarte, puedes llamar por teléfono, jejeje.

Bueno, peces no hay muchos en el río Manzanares, pero lo que sí tenemos en Madrid es mucho pescado (como sabes, usamos la palabra pescado cuando hablamos de peces que hemos cogido del mar o de un río con el objetivo de comérnoslos).

Hay una leyenda urbana que dice que el mejor pescado de España se come en Madrid. La verdad es que no puedo decir si es verdad o no, pero lo que sí puedo decir es que, cuando viajo a la costa, para mí es mucho más fácil encontrar sitios donde comer buen pescado por un precio asequible. 

La tradición de comer mucho pescado es antigua en Madrid. ¿Y cómo es posible esto en una ciudad sin mar ni grandes ríos? Porque entre la costa del norte de España y Madrid está una región, la Maragatería (una zona de León muy interesante desde todos los puntos de vista), donde, por ser una tierra pobre, muchos hombres se especializaron en transportar alimentos. Y así llegaba el pescado a Madrid, transportado por los maragatos, que, en casos urgentes, podían entregarlo en cuatro días gracias a un servicio de correos a caballo.

Lo curioso es que todavía encontramos muchos recuerdos de esta historia en Madrid, aunque desde el siglo XIX, con la llegada del tren, los maragatos dejaron de transportar el pescado. Y es que muchos de ellos, en aquel momento, decidieron instalarse en Madrid y abrir aquí sus pescaderías. Así que se convirtieron en pescaderos (no en pescadores, que son los que cogen el pescado del mar). Algunas de esas pescaderías duran hasta hoy y otras tienen nombres que nos hablan de esta historia:



Y hablando de peces, pescaderías, pescadores, ¡veamos algunas expresiones y refranes que tienen relación con ellos! Para ver el significado, tienes que pinchar en los círculos.


Y me voy a despedir con un recuerdo ya bastante antiguo, una imagen que forma parte de una campaña para que la gente no consuma pescado no adulto, y que empezó en los años 80. Hay gente a la que le gusta el pescado muy pequeño y joven porque está más tierno, pero eso tiene consecuencias muy negativas para la existencia de las especies. Así que ya hace muchos años el Gobierno empezó una campaña para concienciar a los españoles de este problema:



Pequeñín es una forma diminutiva de pequeño. El juego de palabras se hace uniendo la palabra pez con la palabra pequeñines (pequeñín en plural). La frase se hizo tan popular que hoy hasta tiene una entrada en la Wikipedia.

Pues eso: si no eres vegetariano, come pescado, que es muy sano, pero ¡pezqueñines no, gracias! ¡Hasta pronto!