sábado, 30 de junio de 2018

Españoletín (junio de 2018) y despedida

¡Llegan las noticias y novedades del último mes de curso en España! He seleccionado para ti artículos, entradas de blog e imágenes que creo que pueden interesarle a un estudiante de español.

Hecho con Padlet

A partir de hoy, 30 de junio, comienzan mis vacaciones, así que ¡me despido hasta septiembre y me voy a pasear por otras tierras! ¡Que te vaya muy bien!    


miércoles, 27 de junio de 2018

¿De dónde eres?


¿De dónde eres? Esta es una pregunta que oirás constantemente si vienes a España o vas a cualquier otro país hispanohablante. Te cansarás de contestarla, seguro. 

Así que es importante pronunciar bien el nombre de tu país, claro. Y también, en la mayoría de los casos, para no aburrirte, en lugar de decir "Soy de + el nombre de tu país", puedes cambiar un poquito y usar el gentilicio, o sea, el adjetivo que expresa el lugar de origen (tu país, tu región, tu ciudad). Y de eso trata la entrada de hoy: de los gentilicios.

En Madrid vive gente de todas partes del mundo pero también, claro, de todas partes de España. Por eso es bastante frecuente encontrar en la calle gentilicios que se refieren a distintas comunidades autónomas, provincias o ciudades de España. Veamos algunos:

Aprende español callejeando por Madrid: ¿De dónde eres?




En la imagen están representadas algunas de las terminaciones más frecuentes para formar los gentilicios:

- ano/ana, como en riojano/a y zamorano/a (o como en italiano/a, peruano/a, etc.)

- és/esa, como en leonés/esa y cordobés/esa (o como en francés/esa, senegalés/esa, etc.)

Hay otra que es menos frecuente, pero también se usa con algunos lugares:

- eño/a, como en extremeño/a (o como en hondureño/a, brasileño/a, etc.)

Encontramos otra con muy pocos ejemplos:

-án/ana, como en catalán/ana (o como en alemán/ana, y no me vienen más ejemplos).

Y por último encontramos la terminación -ín/ina en mallorquín/ina, pero esta terminación es tan poco frecuente que no tengo más ejemplos. Sí de otra terminación muy parecida: -ino/a, como en tunecino/a o argelino/a

Además, hay otras terminaciones que no están representadas en la imagen, como una que es muy frecuente, -ense: por ejemplo, canadiense (de Canadá) y costarricense (de Costa Rica).

¿Cómo sabemos cuándo tenemos que usar una terminación u otra? No lo sabemos. En la formación de palabras no suele haber muchas reglas, las palabras se forman a lo largo de la historia, por el uso.

Ya sabes que en las lenguas siempre hay irregularidades, y en este tema encontramos también muchos casos especiales, por ejemplo los de estas otras fotos:

Aprende español callejeando por Madrid: ¿De dónde eres?


¿Sabes con qué partes de España se relacionan estas palabras? De izquierda a derecha y de arriba a abajo, con Ávila, Cádiz, Burgos y Galicia. Como ves, hay pequeños cambios en las palabras, los adjetivos se parecen a los nombres de las ciudades pero no se trata solamente de añadir una terminación. 

¿Y por qué ocurre esto? La mayor parte de las veces, porque el genticilio se formó sobre una forma antigua del nombre del lugar. En el caso de burgalés/esa, quizá también porque así no se confunde con la palabra burgués/esa.

Hay muchos más ejemplos parecidos: ovetense (de Oviedo), onubense (de Huelva), lucense (de Lugo), jiennense (de Jaén), etc.

Si quieres aprender los nombres de los gentilicios de España, puedes hacerlo jugando con mapas interactivos, así también aprendes dónde está cada lugar. Te recomiendo empezar por los genticilios de las Comunidades Autónomas y luego seguir con los de las capitales de provincia.  


Y he dejado para el final los gentilicios de Madrid. Ya conoces la palabra madrileño/a, pero no sé si te has preguntado por qué tiene una -l- en lugar de una -d-, o sea, por qué no decimos *madrideño. Pues la verdad es que nadie lo sabe. Algunos dicen que porque dos letras d tan juntas no suenan bien, pero esa no es buena explicación, porque sí decimos madridista para hablar de los aficionados al Real Madrid.

Yo tampoco sé por qué, pero no me parece casual que los madrileños hablemos con frecuencia de los Madriles para referirnos a Madrid. O que pidamos un cafelito en los bares en lugar de pedir un cafecito. Y no sé si es una tontería, pero me llama mucho la atención que Madrid, en euskera (vasco) se diga Madril. Mucha coincidencia de eles, ¿verdad?

Y el caso es que también hay otro gentilicio, que podemos ver en esta foto:


Aprende español callejeando por Madrid: ¿De dónde eres?
Calle del Codo



La forma matritense no se usa para hablar de las personas. Es una forma culta que podemos encontrar en nombres de instituciones, como esta Real Sociedad Económica de Amigos del País (del siglo XVIII) o en textos científicos (por ejemplo, que describen la flora y la fauna matritenses). Esta forma viene de una forma antigua del nombre de Madrid: Matrit o, según algunos que prefieren pensar que Madrid es de origen romano y no árabe, *Matritum.

En todo caso, los de Madrid somos madrileños. ¿Quieres ser madrileño tú también? Recuerda que a los madrileños nos llaman gatos, y también recuerda el mensaje de esta foto (que me regaló Margarita Sawa):


Aprende español callejeando por Madrid: ¿De dónde eres?


¡Nos vemos en Madrid! ¡Hasta pronto!


miércoles, 20 de junio de 2018

¿Qué tendrá Madrid?

Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle San Germán

Veo últimamente este mensaje en muchos de los puestos de recogida y entrega del sistema público de bicicletas de Madrid. En realidad, debería ser una pregunta, porque si no no tiene sentido: ¿Qué tendrá Madrid que te hace sentir, viajar, vivir?

Y lo entiendo así es porque ese tendrá, un futuro, en realidad no habla del futuro. Este tiempo de los verbos se usa también para expresar una conjetura, una suposición, una hipótesis que se presenta como probable. También lo usamos, como en este caso, para pedir a otra persona -en este caso a los que leemos el mensaje- que haga una hipótesis, porque, cuando hacemos esta pregunta, nosotros no tenemos la respuesta y creemos que la otra persona tampoco.

Por ejemplo, si no llevo reloj ni móvil pero estoy con una persona que sí tiene una de las dos cosas, lo normal es preguntar: ¿Qué hora es? Pero si sé que la otra persona tampoco lleva reloj ni móvil, lo normal es preguntar: ¿Qué hora será?, para que la otra persona nos diga lo que le parece más probable. Es igual que si pregunto: ¿Qué hora crees que es?

Este no es el único tiempo verbal que usamos así. Te pongo aquí una imagen que uso cuando hablo de esto con mis alumnos:


Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?


No sé qué tendrá Madrid de especial, pero es verdad que es una ciudad que le gusta a mucha gente. Una ciudad en la que se siente cómoda, relajada, feliz. 
         
Madrid es una ciudad internacional, pero también tiene sus cosas típicas que pueden hacer gracia a muchos extranjeros.

Por ejemplo, algo curioso: es raro que un madrileño pronuncie la palabra Madrid como [Madríd]. Generalmente se pronuncia de una de estas dos formas que recogen dos bares madrileños: Madrí o Madriz.


Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle Sor Ángela de la Cruz

Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle General Ricardos

Y algo curioso también es que en Madrid sobrevive el casticismo madrileño. Castizo significa 'lo que es peculiar y típico de un lugar'. En dos entradas de hace un tiempo, En México se piensa mucho en ti y Madrid me mata, te hablé de algunos de esos elementos castizos, típicos: la música y el baile, la gente, el nombre popular de los madrileños, etc.

Hoy te voy a mostrar referencias que he encontrado a todo eso en las calles de Madrid. Empezamos con tres ejemplos de la palabra castizo/a:


Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle Viriato

Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle del Olivar

Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle Bravo Murillo

Y seguimos con los nombres de varios locales, todos femeninos (como los de Madrid es femenina), que se refieren a tipos tradicionales de mujeres madrileñas:


Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle Cardenal Cisneros


Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle Alcalá

Si buscas en el diccionario la palabra chulo/a, encontrarás varios significados, pero aquí, las palabras chula/o y chulapa/o significan lo mismo: se refieren a una persona de los barrios castizos de Madrid. Tradicionalmente, los barrios más castizos eran Chamberí y Lavapiés, pero hoy en día, el barrio no tiene tanta importancia. Si te pones el traje típico en alguna de las fiestas tradicionales (San Isidro, la Paloma o San Antonio de la Florida), tú también podrás ser un chulo o una chula, un chulapo o una chulapa.

En este otro bar han cambiado un poquito esta palabra:

Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Plaza de Santa Anna
Como ves, en medio de la palabra aparece una A, una a mayúscula. Y es que han cambiado chulapa por chulana (que es una palabra que no existe) porque el bar está en la Plaza de Santa Ana. Yo creo que han puesto la mayúscula para que nadie piense que se han equivocado.

En algunos barrios, estos tipos castizos tenían un nombre diferente. En Malasaña (que cuando se crearon estas tradiciones se llamaba barrio de Maravillas) se usaba la palabra chispero/a. Y también tenemos nuestro bar femenino correspondiente a ese nombre, aunque no está en Malasaña, sino en Lavapiés:

Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle Santa Ana
Actualmente, no hay diferencias entre barrios, y cuando llegan las fiestas, el traje, la música y el baile son los mismos, más o menos como aparecen en esta película de hace muchos años:





La canción es, claro, un chotis, y se llama Rosa de Madrid, como esta tienda de objetos antiguos:




Aprende español callejeando por Madrid: ¿Qué tendrá Madrid?
Calle Noviciado

¿Serán las rosas de Madrid las que nos hacen sentir en esta ciudad, viajar a ella, vivir en ella? ¿Serán sus chulapas y chulapos? ¿Serán las bicicletas públicas? ¿Qué será? ¿Qué crees tú que es?

¡Hasta pronto!



miércoles, 13 de junio de 2018

Palabras importantes

De vez en cuando, me encuentro por el barrio de Malasaña unas placas de los artistas Yipi Yipi Yeah que tienen siempre la misma estructura. Aparece una palabra y después lo que parece una información de un diccionario: primero una letra: m. (si la palabra es masculina) o f. (si la palabra es femenina), después el origen de la palabra (casi siempre el latín, que se representa abreviado: lat.) y por último el significado (la definición).            

La primera que vi, hace ya tiempo, fue esta:


Aprende español callejeando por Madrid: Palabras importantes
Calle del Escorial

La tolerancia (a la que le dediqué una entrada hace un tiempo) es una palabra que representa, efectivamente, una idea muy importante, un concepto del que se habla mucho pero que no se practica tanto hoy en día, ¿no crees?

Desde entonces hasta hoy, me he tropezado con otras palabras:

Aprende español callejeando por Madrid: Palabras importantes
Corredera Alta de San Pablo

Aprende español callejeando por Madrid: Palabras importantes
Calle de la Palma



Aprende español callejeando por Madrid: Palabras importantes
Calle San Vicente Ferrer

Es curioso que la placa de la palabra respeto sea la única que he encontrado tachada con pintura. Parece que a alguien no le gusta el concepto del respeto y no ha respetado la placa.

Al principio pensé que elegían palabras o expresiones que hablaban de conceptos importantes, valores que había que cuidar y difundir para que fueran mejores. Es decir, que la idea es que haya más tolerancia, más amor, mejor salud pública, más respeto, etc.

Pero luego vi esta otra placa:


Calle San Joaquín
No creo que los de Yipi Yipi Yeah piensen que es necesario que haya más sumisión. Ellos son gente poco sumisa, que pone sus carteles y dibujos donde quiere aunque no sea legal. Sumisión es muy parecido a obediencia, pero obediencia es una palabra neutra mientras que sumisión suele tener un carácter negativo. Se considera que alguien que es sumiso debería no serlo, mientras que ser obediente puede ser una virtud, algo positivo.

Y esta misma semana me he encontrado con esta otra palabra, un verbo en este caso, que nos habla de una acción claramente negativa:

Aprende español callejeando por Madrid: Palabras importantes
Calle Valverde

Así que, finalmente, supongo que ponen conceptos que son importantes para ellos, pero pueden hablarnos de acciones o valores tanto positivos como negativos.


Imagínate que pudieras decorar las calles de tu barrio así, con palabras explicadas: ¿cuáles elegirías tú? 

Esta es también una idea que podrías usar para aprender palabras en español o en otros idiomas. Claro que sería mejor no usar definiciones de diccionarios, que muchas veces son más difíciles de entender que las propias palabras, pero podrías incluir ejemplos, palabras parecidas, un pequeño dibujo que te ayudara a recordar el significado, etc.

Te voy a dar un ejemplo, con una palabra que quizá no conozcas porque todavía no está en los diccionarios, pero que se usa muchísimo actualmente en España:


bocachancla


Mientras haces el cartel, seguro que aprenderás un montón, pero si además lo pones en tu casa, en la  pared de la escuela donde estudias español o en tu lugar de trabajo, lo verás con frecuencia y esa palabra se quedará en tu cabeza mucho tiempo.

¿Te animas a hacerlo? ¿Con qué palabra vas a empezar?

¡Hasta pronto!



miércoles, 6 de junio de 2018

¡Qué guay!

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué guay!
Calle Embajadores

Me encanta el nombre de este bar, El rincón guay. Guay es una palabra informal que significa 'muy bueno, excelente, estupendo, extraordinario (o cualquier otra cualidad muy positiva)' o 'muy bien, estupendamente', porque puede funcionar como adjetivo o como adverbio. Vamos a ver ejemplos:

¡Qué bar más guay! (es adjetivo: 'qué bar más interesante, estupendo, bonito, etc.')
Ayer nos lo pasamos guay (es adverbio: 'nos lo pasamos muy bien, estupendamente')

Es una palabra que podemos usar para lugares, para objetos, para personas, en fin, para todo. Así que es muy práctica, ¿no?     

Si nos fijamos en el mural que han pintado en este bar a la izquierda, nos parecerá un bar todavía más guay. Se ha puesto en homenaje a un hombre, Mame Mbaye, que murió hace poco tiempo en el barrio de Lavapiés. Era un emigrante que, como muchos otros, no había conseguido tener sus documentos en regla y, por lo tanto, no podía trabajar legalmente. Por eso, para ganarse la vida, era mantero. Un/a mantero/a es una persona que vende en la calle de manera ilegal; se les llama así, manteros, porque suelen poner sus productos encima de mantas o sábanas en el suelo de la calle. Mame Mbaye tuvo que escapar de la policía y, cansado de correr y con un problema de corazón, murió muy cerca de su casa.

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué guay!
Calle Embajadores

Arriba aparece una frase, Luchando por la vida, que nos habla de cómo murió este hombre. Si te fijas bien, en la palabra vida, puedes ver que han escrito con otro color una -s- encima de la -d-. Así la frase queda Luchando por la visa. Efectivamente, Mame Mbaye murió intentando sobrevivir y siempre en busca de una visa, un visado, o cualquier otro tipo de documento que le permitiera vivir tranquilamente en España. Llevaba 13 años aquí y no lo había conseguido, como les pasa a tantos otros, obligados a trabajar ilegalmente y a vivir siempre escondiéndose.

Pues sí, me parece guay que el bar recuerde así a uno de los vecinos del barrio. Pero no todo es tan guay en este bar. Hace unos días me senté con unos amigos en la terraza y pedí una caña (sobre el tamaño de la caña tradicional y otras cosas relacionadas con las cañas, puedes leer No pagaré tres pavos por una caña). Me dijeron que solamente servían vasos grandes de cerveza en la terraza y no cañas. Le pregunté al camarero si en lugar de un vaso grande (más o menos el doble que una caña) podía traerme una caña y un rato después otra caña, porque no bebo muy rápido, la cerveza se queda caliente y a mí me gusta bien fría. Me dijo que no, y además no fue muy simpático. 

Dentro del bar sí sirven cañas, tanto en la barra como en las mesas, y estábamos sentados a una distancia de un metro del interior del bar. Conclusión: este bar no es tan guay como parece.

Claro que no es el único. Últimamente veo carteles que me sorprenden, como estos dos:



Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué guay!
Glorieta General Álvarez de Castro


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué guay!
Calle Fuencarral
El primer cartel no es muy amable, ¿verdad? Comprendo que no quieran que la gente use sus mesas de terraza como si fueran bancos públicos. Pero ¿si voy con un grupo de amigos, todos toman algo y yo no porque no tengo ganas, no puedo sentarme con ellos? 

En cuanto al segundo cartel, no sé muy bien qué quiere decir: ¿que hay que pedir algo más que un vaso de agua? Porque eso es evidente: los vasos de agua son gratis y no creo que mucha gente se siente en la terraza y pida solamente un vaso de agua. Creo que quiere decir que no sirven vasos de agua en la terraza, o sea, que solamente sirven cosas que tengas que pagar, aunque hayas pedido ya algo que tienes que pagar, una consumición. Y me parece fatal: en muchos países, cuando pides un café te ponen siempre un vaso de agua. Esto es ser tacaños y nada guais.

Mucho más guay es este otro cartel, que también va de café y de agua:


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué guay!
Calle Mayor

Por favor, señores dueños de bares y camareros, entiendo que ustedes tienen que ganar dinero, pero... ¡cuiden un poquito más a sus clientes y sean más amables! A los españoles nos encanta ir a los bares, pero si los bares dejan de ser un lugar guay, o sea, un lugar donde estás a gusto, donde te tratan bien, donde puedes tomar lo que te apetece, a lo mejor preferiremos en el futuro tomarnos algo en la terraza de nuestra casa.

Yo, desde luego, ya sé a qué bar no quiero volver. ¿Y tú,  has tenido alguna mala experiencia en algún bar?

¡Hasta pronto!










jueves, 31 de mayo de 2018

Españoletín (mayo de 2018)

¡Buenos días o tardes!


Mayo, el mes florido y hermoso, termina y en España ha estado lloviendo, lloviendo, lloviendo, como no llueve nunca en este país.

A pesar de la lluvia, tenemos noticias de lengua, cultura, humor, etc. ¡como todos los meses!

¿Echas algo de menos en este boletín? ¿Te gustaría que incluyera otro tipo de noticias y novedades?

Espero que lo disfrutes. ¡Hasta pronto!


Hecho con Padlet

miércoles, 30 de mayo de 2018

Jubilados jorobados

Desde hace ya bastantes meses hay un colectivo de ciudadanos españoles que protesta y organiza manifestaciones casi todas las semanas. Son estos:      

Aprende español callejeando por Madrid: Jubilados jorobados
Plaza de las Cortes

Los jubilados son las personas que, generalmente por su edad y algunas veces por motivos de salud, han dejado de trabajar. Teóricamente, la jubilación es un buen momento de la vida, cuando ya no trabajas y tienes tiempo libre para dedicarlo a lo que te gusta. Pero estos jubilados, parece, más que jubilados están jorobados. Jorobar a alguien (palabra informal) significa 'fastidiar, molestar, hacer daño' a alguien; o sea, que alguien está fastidiando, molestando a los jubilados. 

¿Qué es lo que ha enfadado a estos ciudadanos? En España, los trabajadores pagan cada mes una parte de su sueldo al Estado; parte de ese dinero se les devuelve cuando se jubilan, con un sueldo mensual que se llama pensión. Por eso, a veces se habla de jubilados y a veces de pensionistas, porque en España todos los jubilados tienen derecho a una pensión pública. 

A principios del año 2018 recibieron del Gobierno una carta hablándoles de lo bien que estaba la economía española en estos momentos y anunciándoles un aumento de su pensión en un 0'25%. En este país, la pensión media es de unos 1.000 euros, así que la subida supondría 2,5 euros al mes. Pero es que hay muchísimos jubilados que cobran unos 600 euros al mes, y en ese caso sería 1,50 al mes. Casi costó más enviar la carta que lo que les iban a pagar.

Muchos jubilados se enfadaron y sintieron que les estaban engañando. Por eso, la mujer de la pancarta dice:


Aprende español callejeando por Madrid: Jubilados jorobados
Plaza de Neptuno

Este otro pensionista es un poco más agresivo:


Aprende español callejeando por Madrid: Jubilados jorobados
Plaza de las Cortes

MariANO se refiere al presidente del Gobierno actual, Mariano Rajoy. Las últimas letras están escritas en mayúscula porque justamente son la palabra que falta al final de la frase: ano. Esta palabra es la manera formal y médica de llamar a la parte del cuerpo que el hombre de la pancarta está señalando; sí, a lo que llamamos informalmente el culo. Cuando algo que nos ofrecen nos parece miserable, despreciable, podemos usar esta expresión para mostrar nuestro enfado: ¡Métetelo por el culo! o ¡Que se lo meta por el culo!

Bromas aparte, hay miedo en España por el futuro de las pensiones. Por eso, algunos colectivos sociales proponen que el derecho a una pensión pública aparezca en la Constitución, el texto más importante que domina la vida política de un país. De eso hablan cuando piden...


Aprender español callejeando por Madrid: Jubilados jorobados
Plaza de las Cortes

Blindar significa 'proteger algo contra agentes externos usando materiales muy duros y resistentes'. Por ejemplo, hablamos de puertas blindadas o de coches blindados cuando esas puertas y esos coches tienen especial protección contra los ladrones o, en el caso de los coches, contra posibles ataques con armas. 

Esta palabra se usa cada vez más como metáfora (sobre el concepto de metáfora, puedes leer En el corazón de la ciudad). Por ejemplo, se habla mucho de contratos blindados, que son los que obligan a dar mucho dinero al trabajador si la empresa quiere despedirlo, y, por lo tanto, protegen mucho más al trabajador. Y ahora hablamos también de blindar derechos como el derecho a la pensión, protegiéndolos a través de leyes.

¿La situación es parecida donde tú vives? ¿Es un tema que te preocupa?

¡Hasta pronto!





martes, 22 de mayo de 2018

Punto por punto


Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Calle Santa Feliciana

   
Algunas veces, palabras que parecen poco importantes, sobre todo porque son muy pequeñas, marcan una gran diferencia. Es el caso de los artículos, como vamos a ver comparando el nombre de este local de Madrid con otro que veremos más abajo.


Poner algo a punto es prepararlo para que pueda servir a una finalidad (por ejemplo, antes de hacer un viaje largo en coche es importante hacerle la puesta a punto), y estar a punto de hacer algo quiere decir que se va a hacer en un futuro próximo. La forma a punto puede significar cosas diferentes; ¿cómo la entendemos en este cartel? Como es un centro de estética, creo que seguramente se refieren al primer significado: si vamos allí, nos pondrán a punto, o sea, nos harán algunos cambios que nos servirán para estar más guapos (la finalidad de esto ya no está tan clara, cada uno la decidirá).

En cambio, en este bar usan la forma al punto, con el artículo el (a+el = al) delante, y eso cambia bastante el significado:


Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Calle Guzmán el Bueno


La expresión al punto puede significar 'inmediatamente, rápidamente', pero aquí tiene otro sentido más específico y que se usa más: se dice del grado de cocción de la carne que se hace a la plancha o asada. Esta es una expresión importante que necesitamos conocer para pedir la carne en un restaurante, porque siempre nos preguntarán cómo la queremos, y los grados más utilizados son:

1. Poco hecha
2. Al punto
3. Hecha
4. Muy hecha

Al punto es una cocción intermedia: la carne bien tostada por fuera y un 50% de rojo en el interior, más o menos.

Pero no son estas las dos únicas expresiones con esta palabra. En este otro bar encontramos otra muy propia de la lengua informal:

Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Calle Teruel


Y punto se utiliza para terminar una frase indicando que lo que hemos dicho termina la conversación, no hay nada más que decir. Así que se usa muchísimo para terminar (o intentar terminar) las discusiones. Viendo el nombre del bar, me imagino a un grupo de amigos que buscan dónde tomar algo: pasan por delante de varios bares, pero a uno no le gusta uno de los bares, a otro no le gusta otro, etc., hasta que uno de ellos dice: ¡Aquí mismo y punto!, o sea, ¡Vamos a este bar que está aquí y no hay más que hablar!

Otra forma de usar esta palabra en la lengua informal es decir que algo o alguien es un punto, o un puntazo (sobre esta expresión te hablé hace tiempo en la entrada Es un puntazo), como hacen en este anuncio de un bar, Gambrinus:

Calle Fuencarral



Hay otra expresión en la que se usa la palabra punto que me gusta mucho: poner los puntos sobre las íes. Quiere decir 'aclarar y explicar bien cosas que no estaban claras antes (y que podían ser o eran motivos de conflicto)'. Por ejemplo, podría usarse en una conversación entre compañeros de trabajo:

- Este tío se pasa el día jugando en el móvil y luego nos toca a nosotros hacer su trabajo.
+ Pues sí, y ya es hora de que le pongamos los puntos sobre las íes. Que le quede claro que no vamos a seguir cubriéndole.

Es verdad que, si escribimos a mano y no ponemos los puntos sobre la letra i, nuestra letra es mucho menos clara, se entiende peor, ¿no?

Bueno, pues con esto te he explicado, punto por punto ('con todo detalle') las expresiones en las que usamos la palabra punto.

Pero no quiero despedirme sin ponerte otra foto en la que aparece esta palabra punto, porque me hizo mucha gracia verlo:

Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Viñegra de Moraña (Ávila)


Punto limpio no es exactamente una expresión sino una combinación de palabras que se usa para un espacio que los ayuntamientos ponen a disposición de los vecinos para que pongan allí los objetos que, por su gran volumen o por su peligrosidad para el medio ambiente, no pueden echarse con la basura normal. Por ejemplo, debemos llevar a los puntos limpios los grandes electrodomésticos, los restos de pintura, los objetos de metal, los aparatos electrónicos, etc.

Claro, con toda esta basura, aunque se llaman puntos limpios, la verdad es que son sitios bastante sucios. Y en este pueblo de la provincia de Ávila (en Castilla-León), como está casi en medio del campo, el contraste entre la palabra limpio y lo que vemos es más grande, ¿verdad?

Y con esto pongo punto final a la entrada de hoy. Pero será realmente punto y seguido, porque continuaremos la próxima semana. 

Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Calle de San Germán


¡Hasta pronto!



miércoles, 16 de mayo de 2018

¡Qué fisno!

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle del Pez



No sé si te acuerdas de esta imagen. La usé hace algún tiempo en la entrada Ni pa ti mi pa mí, en la que te hablé de los acortamientos de algunas palabras en la lengua informal.

Hoy me sirve para empezar a hablarte del adjetivo fino/a, una palabra interesante con varios usos.

En esta imagen, fino es lo contrario de basto. Son palabras que se aplican a la educación, a los modales de una persona. Fino/a significa 'de exquisita educación' o 'elegante, selecto' (el sentido depende de si hablamos de personas o de cosas o lugares), pero se usa habitualmente con bastante ironía, con un poco de burla (si queremos algo más neutro, usamos, por ejemplo, muy educado o elegante, selecto); basto/a, por el contrario, habla de una persona grosera, vulgar, con malos modales.

Este uso de fino con sentido humorístico y burlesco se marca más todavía en la lengua informal con una forma que se usa mucho en España: fisno/a, añadiendo una -s- en medio de la palabra. Es la forma que aparece en el título de esta entrada, ¡Qué fisno!, y también la que da nombre a esta taberna de Lavapiés:

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle del Amparo

¿Y por qué se pone esta -s- en medio? Nos dan una posible explicación en el programa de radio El palabrero: muchos hablantes nativos de español no pronuncian las -s finales de palabra o de sílaba como -s-, pero, cuando quieren hablar de manera más formal, algunos intentan utilizarlas. Quizá de ahí venga la burla de meter esa -s- en relación con el concepto de ser más educado, selecto o elegante que tiene la palabra fino.

Existen también otras formas coloquiales de esta palabra, finolis y finústico/a, que se usan para personas (para sus modales, o su forma de hablar, o de vestir), y que tienen también un sentido humorístico.

Pero esta palabra tiene otros usos. Por ejemplo, cuando hablamos de algunos alimentos puede tener el sentido de 'suave, de buena calidad, sin defectos'. Así la entendemos en este cartel de una tienda muy antigua que cerró ya hace años:


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle General Arrando


Este tipo de carteles en las tiendas de alimentación era muy frecuente hasta hace unos veinte años. Y es que las legumbres, llamadas también la carne del pobre por la cantidad de proteínas que tienen, han sido un alimento básico durante décadas en España. Y el lugar donde más legumbres se producían era Castilla. 

Se llama legumbres finas a las que son suaves, no tienen una piel áspera o gruesa. ¡Ojo! No confundas las legumbres con las verduras, que son dos tipos distintos de alimentos vegetales. Si la legumbre no tiene tanta calidad, podemos decir, por ejemplo: estas lentejas son muy bastas.

La palabra se usa con este sentido para hablar de alimentos o sabores: una carne fina, un sabor fino, una cerveza fina, etc. También se aplica a la piel de la cara (el cutis) de las personas: Si quieres conseguir un cutis fino, lávate todos los días la cara con...

También se aplica esta palabra a la sal. Por ejemplo, la usan en este paquete que tengo en casa:


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!




En este caso, el adjetivo fina se entiende como una sal de un tamaño más pequeño porque ha pasado por un proceso para convertirla casi en polvo. Es la sal que usamos habitualmente, por ejemplo, en las ensaladas.

Sin embargo, tradicionalmente (y ahora también ha vuelto a estar de moda) se usaba una sal de mayor tamaño, que puede llamarse sal gruesa o como la llaman en el nombre de este restaurante:


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle Beatriz de Bobadilla



Así que también usamos fino para hablar de tamaños. Fino tiene el sentido de 'delgado', y se suele usar para superficies más o menos planas o para objetos alargados: 

Este cable es demasiado fino, no me sirve, necesito otro más grueso.
Para terminar, hay que poner una capa fina de salsa encima de la carne.
Necesito un hilo más fino que este, no me cabe en la aguja.
He comprado unos tableros finos de madera para proteger la pared.

Los adjetivos contrarios, en este caso, serían grueso o gordo.

Y un último uso de esta palabra que he encontrado por las calles de Madrid:

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle Ventura de la Vega



Los finos son vinos blancos, secos y muy aromáticos. En España se suelen tomar en el aperitivo y se toman y producen, sobre todo, en Andalucía. Y se piden así, directamente: Un fino, por favor, sin usar la palabra vino.

Como has visto, dependiendo del sentido con el que usamos la palabra fino/a, su contrario es diferente. Voy a resumirlo en una imagen para que lo veas más claro:


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!




¡Y también, claro, tenemos expresiones con esta palabra! Por ejemplo, esta que te expliqué en una entrada anterior: Hilar fino. O la que aparece en la siguiente imagen: canela es la especia que puedes ver en la foto, y cuando decimos que algo o alguien es canela fina, queremos decir que es excelente en algún aspecto. ¿Tú crees que este blog es canela fina?

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!


¡Hasta pronto!