domingo, 23 de abril de 2017

¿Cuánto vale un libro?



Aprende español callejeando por Madrid: ¿Cuánto vale un libro?
Plaza Tirso de Molina

El valor de un libro, como el de una obra de arte, puede ser diferente para cada persona. Por eso, me parece una interesante oferta la que hacen en este cartel, de una librería donde cada persona que compra decide el valor del libro. Claro que, curiosamente, aunque esta foto la saqué hace pocos meses, la librería Libros cercanos ya ha cerrado. Parece que no es buen negocio permitir que cada uno fije el precio del libro que se lleva.

Nos vamos, pues, a otra librería que sigue abierta y que tiene un bello nombre:


Aprende español callejeando por Madrid: ¿Cuánto vale un libro?
Calle de la Palma

Un arrebato es un ataque de una emoción; digo ataque porque es la llegada de un sentimiento de una manera muy intensa, así que hablamos, por ejemplo, de un arrebato de alegría o de un arrebato de ira. Esos arrebatos nos impulsan a acciones inesperadas, repentinas. Y los libros nos pueden causar también emociones intensas, arrebatos de emociones.

Me gusta también la descripción que hacen de su librería: mundialmente pequeña. Supongo que quieren decir que, aunque el local es pequeño, en él cabe el mundo entero, porque eso es lo que pasa cuando lees libros, que viajas por todo el mundo. Porque leer te ayuda a  volar, como dice este cartel que estaba en el escaparate de la librería Tres rosas amarillas:


Aprende español callejeando por Madrid: ¿Cuánto vale un libro?
Calle Espíritu Santo

Leyendo podemos viajar por el mundo entero, pero también por nuestro pasado y por nuestro futuro. Y también podemos conocer mundos inexistentes, algunos imposibles -si leemos novelas fantásticas- y otros posibles pero que no existen. Como el de los inventos literarios, que el argentino Eduardo Berti recoge en su libro Inventario de inventos (inventados); fui hace poco a una exposición sobre este libro en Centrocentro (la zona del Palacio de Cibeles dedicada a actividades culturales), en la que aparecía esta frase:


Plaza de Cibeles

En fin, hay libros para todos los gustos, y cada uno puede elegir. Como dicen en la fachada de esta otra librería de Lavapiés:


Aprende español callejeando por Madrid: ¿Cuánto vale un libro?
Calle Santa María

El conector con tal de que expresa una condición imprescindible, absolutamente necesaria. O sea, lo realmente necesario es que disfrutemos de los libros, y no que el libro sea largo o corto, difícil o fácil, que trate un tema u otro, etc. Y cada uno disfruta de manera diferente.

Con tal de que es sinónimo de otros conectores: a condición de que, siempre que, siempre y cuando, que podrían usarse en la frase de la foto.

¿Cuánto vale un libro? Los tenemos gratis en las bibliotecas, a un euro en librerías de segunda mano, a 20 o más euros cuando los compramos nuevos en las librerías. No importa el precio, con tal de que leas.

Hoy, 23 de abril, Día del Libro, ¿me recomiendas uno?






martes, 18 de abril de 2017

Aprender español en el WC

Pues sí: tal como dice el título, el baño es también un buen lugar para seguir aprendiendo español. Y me refiero concretamente a los baños públicos, que están llenos de carteles interesantes. Claro que también puedes aprender español en tu cuarto de baño, leyendo, escuchando algo, y quizá sea un buen lugar para hacerlo, pero hoy nos vamos de recorrido por servicios de varias partes de España.

Algunos baños públicos ponen los carteles en inglés y en español, así que es una buena ocasión para aprender alguna palabra nueva. Por ejemplo, podemos aprender cómo se usa el verbo faltar con el significado de 'no haber algo que debería haber':


Aprende español callejeando por Madrid. Un blog para estudiantes de español.
Burgos

Como ves, el sujeto de este verbo es la que cosa que no hay; si esa cosa es plural, el verbo debe ir en plural: Faltan dos hojas en el cuaderno.

También podemos repasar el funcionamiento del verbo gustar:


Aprende español callejeando por Madrid. Blog para estudiantes de español.
Navalperal de Pinares (Ávila)

Navalperal de Pinares (Ávila)

Pero lo que me parece más divertido de los baños son las interacciones entre personas que no se conocen. Seguro que tú también has visto muchas en los baños de tu país: hay gente que completa o cambia las frases que ha escrito otra persona, o que responde a lo que dice. Vamos a ver algunos ejemplos:


Aprende español callejeando por Madrid. Blog para estudiantes de español.
Calle Preciados (Madrid)

Espero que la persona que escribió la primera frase no entre en el mismo baño otra vez y lea esto. ¡Qué desprecio!

Aprende español callejeando por Madrid. Blog para estudiantes de español.
Calle Preciados (Madrid)

Supongo que la primera persona era una estudiante y se refería a su clase, a su grupo, pero la segunda ha aprovechado para hacerle un homenaje a la clase trabajadora. Pues sí, ¡que viva la clase obrera!


Aprende español callejeando por Madrid. Blog para estudiantes de español.
Calle Preciados (Madrid)

Parece que escribir en los baños públicos es algo contagioso. Lo vemos y sentimos ganas de hacerlo también. Estas dos personas lo han conseguido.

Pongo aquí otra vez esta foto que ya publiqué en la entrada Cuando se apague el sol, pero que es un buen ejemplo de estas conversaciones entre desconocidos en los baños públicos:


Universidad Autónoma de Madrid


Por cierto, si quieres saber qué diferentes nombres reciben los baños públicos (y hay muchos nombres, por cierto), entra en En Madrid no se mea los domingos.

Como estrategia para aprender más español, te propongo no solo leer los carteles de los baños públicos, sino usar la puerta del baño de tu casa. Sí, puedes poner, por ejemplo, post-its con frases o palabras que quieres recordar. En el baño pasamos mucho tiempo, ¿por qué no aprovecharlo? Es fácil:


Aprende español callejeando por Madrid. Blog para estudiantes de español.



¿Y tú, has escrito alguna vez en alguno? ¿En tu país también es frecuente ver este tipo de "conversaciones"?¡Hasta pronto!




martes, 4 de abril de 2017

Hasta las tantas

Hace poco, mi amiga Cristina García (de Educaglobal) me envió esta foto para el blog:

       
hasta las tantas
Foto de Cristina García Sánchez

Esta tienda está abierta hasta las 3 de la mañana (o de la madrugada, como prefieras), así que está abierta hasta muy tarde. Es decir, hasta las tantas. Las tantas son una hora imprecisa (pueden ser las tres, o las dos, o las cuatro, o las cinco); las tantas solamente significa que es de noche y es muy tarde. Veamos  un ejemplo más:

- ¿A qué hora volviste anoche? No te oí.
+ Uf, no sé, no me acuerdo.
- Seguro que volviste a las tantas. ¡Cada día vuelves más tarde!

Muchos estudiantes extranjeros de mi escuela se quejan, año tras año, de que las tiendas en España cierran entre las 14'00 y las 17'00. Esto cada vez es menos verdad en Madrid, donde encontramos muchas tiendas que no cierran desde las 10 de la mañana hasta las 10 de la noche. Y algunas no cierran nunca: hay estancos, farmacias, supermercados y peluquerías abiertos las 24 horas. Y además, hay un montón de sitios que abren hasta muy tarde por la noche, como este:


abierto hasta el amanecer
Calle San Vicente Ferrer

Hasta el amanecer no es tampoco una hora muy precisa, ¿no? Aunque seguramente en la puerta tienen puesto el horario exacto. 

En español, como supongo que pasa también en otras lenguas, hay muchas expresiones y palabras para hablar de horas y cantidades aproximadas. Tenemos por ejemplo, las formas y pico o y algo, de las que ya te hablé en Ciento y pico.

Veamos alguna más, por ejemplo la que da nombre a esta cervecería:


tropecientos
Calle Luchana

Tropecientos/as parece un número como trescientos (300) o cuatrocientos (400), pero no lo es: simplemente significa 'muchísimos'. También se usa, pero menos, la palabra chiquicientos/as. Supongo que le pusieron este nombre a la cervecería para dar la impresión de que es un sitio al que va mucha gente.

La misma idea, pero expresando una sucesión de cosas repetidas, da el adjetivo enésimo/a. Por ejemplo, si digo: Te lo digo ya por enésima vez: ¡recoge la cocina!, significa que he dicho lo mismo ya bastantes veces.

Un par de ejemplos más:

El enésimo "no" a Melania Trump

El diseñador Zac Posen se suma a la larga lista de diseñadores que se niegan a vestir a la primera dama por motivos políticos.


(Fuente: El Huffington Post)

Hangouts, el enésimo proyecto fallido de Google

Google es, sin duda, una empresa diferente a todas las demás. Tiene un enorme potencial innovador y ningún miedo al sistema de prueba y error a la hora de poner en marcha nuevos servicios y plataformas. Eso le ha permitido dominar internet y otros mercados pero también le ha provocado sonoros fracasos.

(Fuente: blog La caverna cibernética)


Y eso es todo por hoy. Me despido por enésima vez desde que empecé este blog, después de haber escrito tropecientas mil palabras en él, y, quizá, tú las leas a las tantas. ¡Hasta pronto!