domingo, 26 de noviembre de 2017

Calle de los Tres Peces

Después de hablar de peces, pescados y playa en Madrid y de hablar también de la Calle del Pez, hoy nos vamos a ver qué hay de interesante en la calle de los Tres Peces, que está en el barrio de Lavapiés.

El origen del nombre de esta calle está bastante claro y documentado: en el siglo XVII vivió aquí un hombre que tenía la costumbre de regalar, una vez al año, tres peces grandes a diferentes instituciones (hospitales y conventos), y no lo hacía a todas el mismo día, sino en diferentes fechas del año a cada institución.

Esta costumbre dio nombre a la calle porque para recordarla se pusieron tres peces de piedra, como vemos en esta imagen:


calle de los Tres Peces


A la derecha de estos tres peces alguien ha puesto también una lagartija; no sé si dentro de unos siglos la calle se llamará "calle de la lagartija y los tres peces":


los tres peces y la lagartija


Los tres peces están muy presentes a lo largo de la calle, desde que entramos y vemos la placa:


calle de los tres peces


En dos portales de esta calle, para señalar el número, han puesto azulejos con imágenes de peces:


calle de los Tres Peces


Calle de los Tres Peces


Como en la calle del Pez, aquí también encontramos nombres de establecimientos que juegan con el nombre de la calle:

la pezera


Este es un lugar para el trabajo colaborativo (también se usa mucho la palabra inglesa coworking). La palabra pecera significa 'pequeño objeto, generalmente de cristal, acondicionado para que vivan en él peces'; así que es un nombre apropiado para un lugar donde trabajan varias personas a la vez. Eso sí, han decidido mantener la -z de la palabra pez en lugar de escribir pecera, que es lo correcto, para llamar la atención.


Nuestra calle de hoy es un lugar bastante tranquilo y no tiene demasiado comercio, quizá porque, como muchas calles del barrio, es una calle con bastante cuesta (o sea, inclinada, que hay que subir y bajar). Pero, dentro de su pequeño mundo, tiene aires tanto del norte como del sur de España, como vamos a ver.

En el tramo más alto de la calle, en la esquina, encontramos este bar cuyo nombre, El Hórreo, se refiere a un tipo de construcción típico de Galicia y Asturias (de él te hablé en Asturias, patria querida, donde tienes una imagen):

bar el hórreo


También nos lleva al norte de España, en concreto al País Vasco, el nombre de este café-restaurante que cerró el año pasado:


nire etxea


Nire etxea significa en euskera (la lengua autóctona del País Vasco) 'mi casa'.

En cambio, otros locales de la calle señalan al sur de España:


el ventorrillo murciano


Este restaurante se llama a sí mismo ventorrillo murciano; ventorrillo viene de venta, que además de significar 'acción de vender algo', significa 'lugar que en los caminos o carreteras ofrece comida y habitación para los viajeros'. Las ventas eran los antiguos hoteles de carretera, y todavía hoy muchos hoteles y restaurantes llevan esta palabra en su nombre: hotel Venta del Pobre (Almería), hotel Venta Juanilla (Segovia), restaurante Venta La Esperanza (Villaviciosa, Asturias) y un montón más.

Un ventorrillo, diminutivo de venta, es algo también que suena a antiguo, a restaurantes modestos y baratos en las carreteras. Y murciano significa, claro, de Murcia.


la caleta


Una caleta es una pequeña cala; cala, a su vez, significa 'pequeña playa en el fondo de una entrada pequeña del mar, más pequeña que una bahía'. Precisamente, la playa de la ciudad de Cádiz se llama playa de la Caleta. Y esta taberna es gaditana, o sea, de Cádiz.


ke flamenka


ke flamenka


Como puedes ver, esta tienda vende trajes típicos flamencos para mujer, así que nos hace pensar en Andalucía, la tierra del flamenco. Pero es una tienda creativa, o sea, que puedes encontrar trajes más originales, no son los más típicos.

En cuanto al nombre, en realidad debería escribirse ¡Qué flamenca! Con esta forma de escribirlo, mantienen los sonidos y llaman la atención (como hacen en La Pezera y en otros muchos sitios, como vimos en La ortografía también es un arma cargada de futuro).

Así que pasear por Tres Peces es un recorrido desde el norte al sur de España.


Pero no todo es tradición en esta calle. También encontramos, como es habitual tratándose del barrio de Lavapiés, muestras de arte urbano. Por ejemplo, esta señal de tráfico decorada:


arte urbano


Y, ¡oh sorpresa!, en una esquina bastante escondida nos encontramos con una obra de Yipi Yipi Yeah:


yipi yipi yeah


Pues sí, es lo que parece: una mierda en un marco, como si fuera un cuadro. O, como ponía en otro lugar de la calle, una...


caca



En esta calle no vivieron personas importantes ni pasaron grandes sucesos, pero existe al menos desde el siglo XVII, así que es una calle con muchas vidas. 


Y, para volver a los peces, cuyo medio natural es el agua, esta foto de una esquina del café de jazz El Despertar, donde podemos leer los nombres de los océanos y arriba una bonita y verdadera frase: La verdad está en el camino.


la verdad está en el camino

       

¡Hasta pronto!





domingo, 19 de noviembre de 2017

Iros a la mierda


iros a la mierda
Calle Hortaleza



Muchas calles del centro de Madrid son antiguas y no se hicieron pensando en la época de los coches. Hoy, calles que antiguamente eran anchas y tranquilas resultan estrechas y, sobre todo, ruidosas. Por eso, no me extraña que los vecinos de esas calles estén hartos y protesten desde sus balcones. 

La bocina o claxon es la pieza de un coche (o de una moto, o de una bicicleta) que produce un sonido y que usamos para llamar la atención de otras personas. Un bocinazo se produce cuando damos un golpe fuerte a la bocina (pero también usamos esta palabra, informalmente, para describir un grito de una persona a otra). Este es uno de los varios usos del sufijo -azo: describir los nombres de golpes que damos con o sobre diferentes objetos o partes del cuerpo (si quieres repasar este y otros usos del sufijo, entra en Es un puntazo).

Bueno, pues este vecino de la calle Hortaleza está harto de los bocinazos nocturnos (o sea, que suenan por la noche) y les dice a los conductores: iros a la p**a mierda. Irse a la mierda, en imperativo, es una de las maneras más frecuentes de expresar un gran enfado hacia la persona con la que se habla. Es una expresión que suena mal, pero no es un taco, aunque ¡atención!, mandar a la mierda a alguien por Whatsapp (y supongo que por otros medios de comunicación también) puede ser peligroso.

Este vecino, además, dice algo un poco más fuerte, pero sin decirlo, porque p**a significa, sin ninguna duda, puta. Y mandar a alguien a la puta mierda ya sí es un taco, una palabrota. Pero esta persona tiene conciencia de que no es una palabra muy bonita y prefiere solamente sugerirla, escribiendo la primera letra y la última. Es algo parecido a algo que mucha gente dice: gente a la que no le gusta decir la palabra mierda, dice vete a la m, o sea, vete a la eme, y diciendo la primera letra, ya lo entendemos todos.

Y, por último, vamos a fijarnos en un punto gramatical de este cartel: en la forma iros, imperativo del verbo irse correspondiente a la persona vosotros/as. Recuerda que esta persona es la forma informal para dirigirnos a varias personas (no la confundas con vos, una forma singular informal que no se usa en España, donde usamos); la forma plural formal es ustedes.

Vamos a repasar en primer lugar cómo se conjuga esta forma verbal y luego te comentaré alguna cosilla más:






Se ha hablado bastante últimamente sobre el imperativo de irse. Hasta hace unos meses, la Real Academia Española de la Lengua solamente consideraba correcta la forma idos. Pero resulta que nadie la usaba; todo el mundo decía iros, o  usaba otra palabra: marchaos (de marcharse). Por eso, la Real Academia ha decidido declarar válida y correcta la forma iros.

Esta decisión causó una extraña polémica: hubo muchas personas que opinaron en contra, aunque yo estoy segura de que no habían dicho idos nunca (y estoy segura porque jamás en mi vida he oído a nadie decirlo). Estas polémicas sobre el uso de las lenguas a veces son divertidas, pero muchas veces son completamente irracionales. Si te interesa el tema, en este artículo puedes leer sobre las diferentes opiniones. ¿Tú qué piensas: hay que considerar correcto lo que dice la gran mayoría de las personas que usan una lengua o no?

Además de esta excepción con el verbo irse, también existe, al menos en el español de España, una tendencia a sustituir el imperativo por un infinitivo, un fenómeno más frecuente todavía con la persona vosotros/as. De esto te hablé ya en la entrada El negativo, donde puedes ver ejemplos.

En fin, ¡no pegues bocinazos por la noche si pasas -en coche o andando- por la calle Hortaleza! Ni por ninguna otra calle, por favor.

¡Hasta pronto!



domingo, 12 de noviembre de 2017

El Quijote vive


el Quijote vive artista integral
Calle Bravo Murillo



Recientemente me encontré con este cartel que llamó mucho mi atención. Según he leído en el blog El Ángel de Olavide, Curro Sevilla (que no parece un nombre real) es un escritor y pintor que vende sus obras por la calle. Intenta vivir de su arte, pero le resulta muy difícil. Además, como se puede ver en el texto, la calidad de su escritura no es muy buena. Pero eso no quita valor a su deseo de dedicarse al arte de manera independiente ni a sus esfuerzos. 

El dibujo que aparece en el cartel es una representación de don Quijote de la Mancha y su escudero Sancho Panza (escuderos eran los hombres que antiguamente acompañaban a los caballeros y les llevaban las armas y el escudo, o sea, el arma que servía para proteger el cuerpo).

Dice Curro Sevilla en la primera línea que el Quijote -como seguramente sabes, un personaje de ficción creado por Miguel de Cervantes a principios del siglo XVII- vive. Supongo que quiere decir que él es un Quijote viviente, porque decimos que alguien es un Quijote o es muy Quijote cuando es una persona idealista y que busca la justicia. 
       
No es el único personaje de la literatura española del que hablamos en la vida cotidiana. Aquí tienes otros personajes que han dejado expresiones usadas en la lengua diaria (pincha en la imagen para ver la presentación):


personajes de la literatura española en la lengua diaria




Y volviendo a la foto del principio, me pregunté cuando la vi: ¿el Quijote vive? Quiero decir que se trata de una de las obras más importantes de la literatura universal, es conocida en todo el mundo, pero ¿hay mucha presencia del Quijote en Madrid, una ciudad donde Cervantes vivió bastante tiempo? Y la respuesta es que sí, como vamos a ver.

Para empezar, lo más famoso, que es el monumento a Cervantes de la Plaza de España, en el que aparecen como personajes principales Quijote y su escudero:


monumento a Cervantes en Madrid
Plaza de España

monumento a Cervantes en Madrid
Plaza de España



Como puedes ver, es casi imposible sacar una foto de este monumento sin que algún turista asiático esté subido a él. No sé por qué, los turistas japoneses, chinos, coreanos, etc. van en grandes grupos a ver este monumento, aunque no está muy céntrico. 

Las primeras palabras de la novela El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (que es el título completo) también están muy vivas y son conocidas por casi todo el mundo. Pero, por si no las recordamos, podemos leerlas en el suelo de una calle del Barrio de las Letras:

comienzo del Quijote en el suelo de Madrid
Calle Huertas



También lo encontramos de vez en cuando en otros contextos, como por ejemplo en la publicidad. Este anuncio nos quiere mostrar que un buen texto no se escribe a la primera, sino que es necesario reescribir, cambiar, mejorar, hasta conseguirlo. Por eso, el texto que leemos abajo es mucho más simple que el texto de arriba, es un primer borrador (un borrador es un primer escrito en el que después se hacen correcciones). ¡Piensa en esto cuando escribas, tanto en tu lengua como en español!

primer borrador del Quijote
Metro de Tribunal



Por supuesto, encontramos también referencias a la novela y al personaje del Quijote en muchos establecimientos y calles de la ciudad. Quizá el más curioso sea este restaurante, que en su interior también está decorado con todo tipo de objetos con imágenes relativas a esta obra -carteles de cine, sellos, postales, décimos de lotería, etc.-  y que tiene incluso una biblioteca con la novela en otras lenguas. El nombre, El ingenio, nos recuerda al título completo de la novela, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha; tener ingenio o ser ingenioso significa 'tener capacidad y habilidad para imaginar e inventar'. Don Quijote, desde luego, imaginaba mucho, casi demasiado. Pero también hace referencia al ingenio de Cervantes, a su capacidad para imaginar.

restaurante El ingenio de Cervantes
Calle Leganitos

restaurante El Ingenio de Cervantes
Calle Leganitos

restaurante El ingenio de Cervantes
Calle Leganitos



Este mensaje pintado en azulejos en la fachada del restaurante está escrito en forma poética, con rima. Si lo lees en alto, te darás cuenta de que amigo y complacido, prisa y cocina, cocido y guisos, tinta y gastronomía, instante y caminante, momento y alimento, etc., riman, a veces solo en las vocales, a veces con vocales y consonantes.

Como puedes ver, el tipo de comida que ofrecen es típicamente española (ellos hablan de hispana gastronomía) pero no de La Mancha -la región de don Quijote-, sino de todas partes de España: cocido madrileño, paella (de Levante), fabada (de Asturias), etc.



Además, no hay que olvidar que todos los años, el Día del Libro (23 de abril), en un lugar de Madrid (una institución cultural llamada Círculo de Bellas Artes) se hace una lectura en voz alta continuada de todo el Quijote (¡y es una obra larguísima, así que esta lectura dura muchas horas!).



En fin, el nombre y el texto del Quijote están presentes y vivos en Madrid, pero... ¿y su espíritu idealista? ¿Hay gente así en el Madrid de hoy en día? Pues creo que sí, como también creo que la hay en todas partes del mundo. Podría nombrar a muchos, afortunadamente, pero solamente pondré dos ejemplos.

El padre Ángel, fundador de la ONG Mensajeros de la Paz, que ha conseguido cosas muy importantes en la ciudad en los últimos años: mantener abierta la iglesia de San Antón durante las 24 horas del día para acoger a todas las personas sin techo que quieran ir a ella, dándoles desayuno y otros servicios, y abrir una red de restaurantes (hasta el momento, tres), los restaurantes Robin Hood, donde desde por la mañana temprano hasta la tarde se come bastante barato, y por la noche se dan cenas gratuitas que se financian con lo que los clientes pagan durante el día.

Mi segundo ejemplo es la plataforma Stop Desahucios o PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca), que no solamente existe en Madrid sino en toda España. Gracias a su ayuda, muchas personas han conseguido no ser expulsadas de sus casas o han encontrado otro lugar donde vivir. Por eso, el Parlamento Europeo les dio en 2013 el Premio al Ciudadano Europeo.


Así que, conclusión: ¡El Quijote vive! Y no quiero acabar sin decirte que, si quieres leer esta novela, no lo hagas en su versión original (que no entiende bien tampoco la mayoría de los españoles). 

Eso sí, puedes ver la serie de televisión, que será más fácil de entender:




¡Hasta pronto!





lunes, 6 de noviembre de 2017

Aquí nació


aquí nació Podemos
Calle Torrecilla del Leal

Hace pocos días, callejeando por el barrio de Lavapiés, vi esta placa en la fachada del café-librería La Marabunta, que cerró en 2015. Era un lugar donde había mucha actividad cultural y allí se fundó ('creó') el partido político Podemos, un partido de izquierdas, el partido más nuevo del actual Parlamento español.

Parece que los partidos políticos de izquierdas españoles tienden a fundarse en lugares donde se puede tomar algo, porque también el PSOE (Partido Socialista Obrero Español) se fundó en una taberna que está muy cerca de la Puerta del Sol. Aunque en su fachada dice que es un restaurante, es más bien un lugar para tomar tapas, y son famosos sus pinchos de bacalao:


Casa Labra
Calle Tetuán


Calle Tetuán

Entre el nacimiento de un partido y otro ha pasado mucho tiempo y hay diferencias. La diferencia principal es que el PSOE tuvo que fundarse, como dice la placa, clandestinamente, o sea, de manera un poco escondida, porque los trabajadores no tenían libertad de reunión ni de asociación.

Pero una cosa que también tienen en común estos dos partidos son los nombres de sus fundadores y primeros líderes: el del PSOE se llamaba Pablo Iglesias, y el de Podemos, también. 

Por supuesto que en Madrid, como ciudad grande y con historia, han nacido no solo partidos políticos sino, sobre todo, muchas personas ilustres ('conocidas por haber hecho algo importante'). Por ejemplo, un famoso pintor cubista nació en la misma calle en la que nació el Partido Socialista:    

Calle Tetuán

Nació, se fundó... Como ves, en estas placas se usa mucho un tiempo del pasado, el pretérito indefinido, y vamos a revisar un poco sus formas paseando por Madrid y siguiendo el orden cronológico de una vida, desde nació hasta murió.

Después de nació, llega vivió:

aquí vivió Félix Grande
Calle Alenza

No pude sacar bien la foto porque había un árbol delante, pero creo que podrás leer que en esta casa vivió el poeta Félix Grande hasta 2014. Y ¿sabes?, en esta misma calle nací yo (todavía no hay ninguna placa, pero creo que pondrán una que dirá: Aquí nació Marisa Coronado, autora del blog Aprende español callejeando por Madrid, jejeje).

Nació, vivió, y pasó el tiempo...

aquí pasó su infancia Elena Fortún
Calle de las Huertas

Elena Fortún, nombre literario de Encarnación Aragoneses, fue una escritora de novelas y cuentos que se hizo muy popular en los años 20 del siglo pasado y que, como muchos intelectuales de su época, tuvo que marcharse de España después de la Guerra Civil. En esta casa de la calle más famosa del Barrio de las Letras pasó Encarnación su niñez.

Después de la niñez y la juventud, llegamos a la edad de trabajar...

aquí vivió y trabajó Menéndez Pidal
Calle Menéndez Pidal

Y en esta preciosa casa, con un jardín con olivos y otras plantas, donde trabajó este importante personaje, está hoy la Fundación Ramón Menéndez Pidal, un lugar que te aconsejo ver, si puedes, aprovechando la celebración de alguna actividad cultural.

A lo largo de nuestra vida hacemos muchas cosas, como viajar, por ejemplo. Y un famoso escritor francés que vino a Madrid...


aquí se alojó Alejandro Dumas
Carrera de San Jerónimo

... se alojó ('vivió temporalmente en un lugar que no era su casa') en una casa que estuvo en este lugar, pero que ya desapareció.

Otra cosa habitual en la edad adulta es comprar una casa, y eso hizo este importante arquitecto madrileño:

aquí vivió Pedro de Ribera

  
El edificio que fue su residencia habitual está justamente enfrente de uno de los edificios en los que trabajó: la iglesia de San Millán y San Cayetano. Y en esa misma iglesia está enterrado, enfrente de su casa. ¡Qué camino tan corto de la vida a la muerte!

Mucha gente, además de su casa habitual, se compra una casa en el campo o en un pueblo. Es lo que hizo un escritor madrileño, que vivía en el centro de Madrid y que tuvo otra casa en el barrio de Carabanchel:

aquí tuvo una casa Mesonero Romanos
Calle Joaquín Turina

Aunque el barrio de Carabanchel es una de las primeras zonas pobladas de Madrid (en él se han encontrado muchos restos de villas romanas y en él está la iglesia más antigua de Madrid), durante muchos siglos, y hoy también, no forma parte del centro de la ciudad, está en la periferia. En el siglo XIX, muchas personas con dinero tuvieron allí casas -más o menos lujosas- que llamaban "casas de recreo". Hoy diríamos chalés.  

Y después de vivir, trabajar, viajar... todo llega a su fin:

aquí murió Zorrilla
Calle Santa Teresa

aquí vivió y murió Dámaso Alonso
Calle Alberto Alcocer

Zorrilla, poeta del Romanticismo, murió y Dámaso Alonso, poeta de la generación del 27 (la generación de Federico García Lorca) falleció, que significa lo mismo, pero es más formal.


Y ahora, si organizamos un poco los verbos que hemos visto, separándolos en grupos (verbos que terminan en -ar, verbos que terminan en -er y en -ir, y verbos completamente irregulares) nos sale esta imagen (que es una manera mucho más bonita y práctica de aprender los verbos):


pretérito indefinido tercera persona del singular


¿No crees que aprenderías mejor las formas de los verbos organizándolas de forma parecida?


Si quieres repasar y aprender más formas de este tiempo, con esta presentación de Clara Sánchez puedes hacerlo:




Para practicar las formas, te recomiendo Verbuga, una página de conjugación verbal que te permite hacer ejercicios seleccionando los verbos y tiempos que tú quieras. Es esta:




Y si quieres leer una entrada sobre cómo usamos este tiempo verbal, entra en Aquí estuvo la loca.

¡Espero que te haya gustado este paseo por un montón de barrios de Madrid! ¡Hasta pronto!