martes, 27 de febrero de 2018

Españoletín (febrero de 2018)

¡Hola!

Este es el tercer mes de este boletín y espero que te siga interesando. El mes de febrero, aunque corto, nos ha traído muchas cosas interesantes.
       
¡Coméntame si lees alguno de los artículos, ves alguna de las películas o te hace gracia alguno de los carteles o vídeos de humor!

Recuerda que tienes barras verticales para ver los distintos artículos de cada columna, y barras abajo para moverte de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. 


Hecho con Padlet

sábado, 24 de febrero de 2018

Echamos un pulso




echando un pulso
Calle Mariano Fernández

La verdad es que no sé a qué se refiere El Rey de la Ruina, el autor de esta obra. Quizá a que los artistas urbanos tienen que luchar, escondiéndose de la policía, para poder pintar sus obras.

Pero bueno, lo primero es explicarte qué significa esta expresión. Echar un pulso es lo que están haciendo estos dos monjes japoneses en un templo de Kaganawa:

Foto de Pxhere 
Esta combinación de palabras, echar un pulso, es un ejemplo más de colocación (te hablé de las colocaciones hace poco tiempo, en Parejas bien avenidas). En España usamos el verbo echar, mientras que en otras lenguas se usan otras combinaciones.

Echar un pulso se usa también muchísimo como metáfora, en el sentido de 'intentar vencer a otra persona, organización, ser, etc.' Te pongo dos ejemplos tomados de periódicos:

Cuidar un jardín es echar un pulso a la naturaleza. La naturaleza dice: "por aquí". Y el jardinero responde: "por allí". Donde la naturaleza hace crecer un cardo llega el jardinero y hace lo posible para eliminarlo.Y luego, cuidadosamente, cava un agujero y planta un jazmín y lo riega con esmero y lo alimenta. (www.eldiario.es)

Jugándose la vida en tráilers circulando por miles de kilómetros de carreteras de Europa. Ocultos entre cajas repletas de alimentos dentro del remolque frigorífico de camiones. Acallando los sollozos y las lágrimas de sus hijos, algunos con apenas un año. Familias de refugiados no dudaban en echar un pulso a la muerte tratando de alcanzar el corazón de Europa y un futuro mejor. (www.lasprovincias.es)

Y hoy he querido empezar con esta expresión porque pronto, el 8 de marzo, una parte muy importante de la población mundial le va a echar un pulso a la sociedad. Las mujeres le echaremos un pulso a una sociedad que no termina de reconocer nuestro derecho a la igualdad.

El día 8 de marzo se celebra en muchos países del mundo un día de la mujer: en algunos países, es el Día Internacional de la Mujer y las mujeres reciben flores y bombones; en otros, es el Día de la Mujer Trabajadora y se celebra con manifestaciones para reivindicar la igualdad.

Y esto último es lo que hacía una persona en la manifestación del año pasado en Madrid:

huelga feminista del 8 de marzo
Calle Alcalá


El 8 de marzo, en España y en otros países, es un día para luchar, para pedir que se acaben las diferencias en el acceso a la educación, en el mundo laboral, en el ámbito familiar, en la vida pública de los pueblos y ciudades del mundo entero. Y muchas mujeres están cada vez más dispuestas a hacerlo, como puedes ver en estas otras pancartas de diferentes manifestaciones:


huelga feminista 8 de febrero
Calle Alcalá

huelga feminista 8 de marzo
Calle Mayor


Calle Mayor

La última pancarta se refiere a la historia bíblica ('de la Biblia') que cuenta cómo el dios de los cristianos creó el mundo, al final creó al hombre y después, cogiendo una costilla (las costillas son los huesos largos y delgados que cubren nuestros pulmones y corazón), a partir de ella creó a la mujer.

Y claro que esta chica no nació de la costilla de un hombre, sino del vientre de otra mujer, su madre (con la colaboración de su padre, claro).

Hay muchos tipos de desigualdad con respecto a la mujer, pero no puedo hablar de todos en una sola entrada, así que te comentaré algo sobre uno. En España hay una enorme conciencia social respecto al problema del maltrato físico a las mujeres. Desde hace años tenemos leyes específicas para prevenirlo (aunque, en los últimos años, desgraciadamente, el dinero que se invierte en este tema ha bajado mucho) y, además, se conocen los datos sobre mujeres maltratadas. Esto último es importante porque en otros países este es un problema silenciado, una cuestión de la que no se tienen datos oficiales y, por lo tanto, no se puede discutir.

Necesitamos seguir avanzando en este tema, porque, a pesar de esa conciencia, el número de mujeres asesinadas por sus parejas no baja: la media es de una mujer asesinada cada semana. A este problema se refiere la siguiente pancarta, que contiene un juego de palabras:

Calle Mayor

Una mujer casada es esposa de su marido o de su mujer (recuerda que en España existe el matrimonio igualitario, o sea, el matrimonio entre personas del mismo sexo). Pero esposas se llaman también unos objetos que usa la policía y que puedes ver en la pancarta, abajo a la derecha. ¿Las ves? Por eso hay un juego de palabras: ese tipo de hombres, los maltratadores, no tendrían que estar casados sino en la cárcel ('prisión'). 

Es verdad que en España hay bastante acuerdo social en el rechazo a la violencia física contra la mujer. Sin embargo, las mujeres españolas -y yo diría, las de todo el mundo- siguen sufriendo otros tipos de discriminación. Por ejemplo, siguen teniendo que soportar muchos prejuicios. Como la lista sería muy larga, me voy a referir solo a uno que está relacionado con la siguiente imagen:


huelga feminista 8 de marzo
Calle Mayor

¿Qué quiere decir esta frase? Pues que igual que un pez no necesita una bicicleta, una mujer no necesita a un hombre. Y esta idea choca contra un prejuicio social: la idea de que una mujer no está completa si no tiene a un hombre a su lado (y, preferiblemente, también algún hijo, pero esa es otra historia). 

En fin, habría tanto que decir sobre este tema... No quiero aburrirte, pero me queda explicarte por qué he dicho que el próximo 8 de marzo las mujeres le van a echar un pulso a la sociedad. Ese día no solamente habrá manifestaciones. Habrá una huelga de mujeres en todos los ámbitos de la vida: huelga en el trabajo, pero también huelga de tareas domésticas (se incluye aquí el cuidado de los niños, los ancianos y los dependientes) y huelga de consumo. En este último ámbito, se recomienda que las mujeres no compren, pero sobre todo, que no compren productos a los que se les aplica la llamada tasa rosa.

Esta huelga tiene, además, carácter mundial, porque está convocada en más de 70 países de todos los continentes. Así que, si eres mujer, ¡no tienes excusa y sí muy buenos motivos para hacerla! Y vosotros, queridos hombres que también lucháis por nuestra igualdad, ese día tenéis que ocuparos de todo lo que nosotras no hagamos y no pueda esperar un día.






¡Ánimo! ¡Sí se puede!

Y para que puedas hablar sobre este tema en español, necesitas conocer algunas expresiones. En esta imagen te dejo algunas muy importantes que, a pesar del título, son útiles tanto para hombres como para mujeres.

vocabulario feminismo machismo










sábado, 17 de febrero de 2018

Guerra en la facultad


         
Hace poco tiempo hice una visita a una facultad de la Universidad Complutense de Madrid que no conocía: la Facultad de Bellas Artes. La visita me encantó porque esta facultad es muy especial y guarda verdaderas sorpresas para los amantes del arte, esculturas y pinturas, originales o copias, con gran valor artístico e histórico.

Pero no creas que en esa facultad todo es arte clásico, ni mucho menos. Hay también, por ejemplo, manifestaciones de arte callejero o urbano en un sitio que no existe en la mayor parte de las facultades: las taquillas de los estudiantes. La palabra taquilla tiene dos significados: un lugar donde podemos comprar entradas para un espectáculo o billetes de algún transporte o un armario estrecho, generalmente metálico, donde se pueden guardar objetos personales. En muchos lugares de trabajo cada trabajador tiene una taquilla donde puede guardar algo de ropa, su bolso o mochila, etc. 

En esta facultad tienen taquillas porque los estudiantes de Bellas Artes necesitan llevar materiales y dejar su abrigo para que no se manche mientras pintan. Pero, claro, como son artistas o futuros artistas, nos encontramos con unas taquillas muy decoradas:


taquillas y arte urbano


taquillas y arte urbano




Estos cientos de taquillas pintadas o decoradas libremente me encantaron. Me gusta mucho que lo permitan porque le da a la facultad un aire un poco loco, sí, pero también un ambiente de expresión en libertad que otros lugares de estudio no tienen.

Pero no todo es armonía en estas taquillas. Parece que no hay suficientes para todos los estudiantes o que algunos estudiantes usan más de una, así que se está produciendo una verdadera "guerra de taquillas". Por eso encontré también en ellas mensajes nada artísticos. Me llamaron la atención dos de ellos porque eran de un estilo totalmente diferente el uno del otro:


esta taquilla es mía


taquillas y candados




Si no conoces la palabra candado, puedes ver qué es en la primera foto, abajo a la derecha. Normalmente estas taquillas se abren y se cierran con una llave, pero algunos estudiantes consiguen abrirlas y luego les ponen estos candados para que otros estudiantes no puedan hacerlo. Así, el dueño de una taquilla se encuentra con que no puede abrirla porque otro estudiante ha puesto un candado.

Aunque la situación es la misma en las dos taquillas, la primera persona usa un lenguaje amable. Usa imperativo ("quita") pero dice por favor; en España este es un mecanismo muy utilizado: usamos el imperativo, que es muy directo, pero compensamos con fórmulas que lo hacen más suave, como por favor, hazme el favor, cuando puedas, etc. Esta persona, además, da las gracias (destacando la palabra entre exclamaciones) e incluso dibuja un pequeño corazón. Quiere conseguir su taquilla usando la amabilidad.

La segunda persona, en cambio, no usa imperativo pero suena mucho más amenazante. La frase que ha escrito expresa una condición que significa esto: obligaré al que ha puesto el candado a comérselo si el lunes lo veo todavía puesto en mi taquilla.  Para expresarla elige el conector como, que tiene un valor especial: expresa que la consecuencia, si se cumple la condición, será enorme e incluso desproporcionada.

Este significado del conector como usado con sentido condicional hace que se use muchas veces para expresar advertencias y amenazas. Te pongo un par de ejemplos que he tomado del blog Drama en el portal, una página muy divertida (que a veces da un poco de miedo) en la que se recogen carteles escritos por los vecinos en sus portales:

Como mañana vuelvas a tirar la basura por la ventana, nos veremos en la comisaría

Tu perro se mea en la puerta de mi casa, pero como te pille tú no vas a poder mear nunca en ningún sitio

Este como condicional, sin embargo, no siempre se usa para expresar amenaza. Podemos verlo en este anuncio de la Lotería Primitiva:







No sabemos qué quieren decir con ese "pffff", pero imaginamos que, además de no ser cosas baratas, serán cosas muy positivas para estas personas. Lo que destacan los que usan como (algunos usan si) es que si la condición se produce, la consecuencia será muy grande, muy importante o muy positiva.

No sé si te has fijado en que este como condicional se usa con presente de subjuntivo, y esta es una diferencia importante con el conector condicional si, que nunca lleva detrás este tiempo.

En fin, no sé qué pasó con estas taquillas: si quitaron los candados o si alguien se tuvo que comer un candado. 

Como ves, una facultad, la de Bellas Artes, un poco loca, pero muy interesante. Además, casi al final de mi paseo por ella descubrí que Alonso, una poeta urbana cuyas frases poéticas he usado otras veces en este blog, es o ha sido estudiante de Bellas Artes, porque había un par de poemas suyos. Uno de ellos, sobre la locura y la cordura (lo contrario de loco es cuerdo, y lo contrario de locura es cordura), me gustó mucho:


poema Alonso


¡Hasta pronto!


sábado, 10 de febrero de 2018

Parejas bien avenidas

Una pareja bien avenida es la formada por dos personas que tienen una relación armónica, serena, estable.

En las lenguas también existen parejas bien avenidas, pero las llamamos colocaciones. Hay palabras que tienen tendencia a asociarse, a usarse juntas; algunas parejas son muy estables y casi inseparables, otras no llegan a tanto tanto pero es  habitual verlas juntas. ¡Y la expresión pareja bien avenida es un ejemplo de colocación!

Veamos algunas de estas colocaciones que he encontrado por las calles de Madrid.   

Hace unos meses, yendo hacia mi trabajo, vi este anuncio:


necesitamos tus besos


Naturalmente, miré el escaparate. Quería saber para qué necesitaban mis besos:


batir un récord
Calle Fuencarral

Si lees el anuncio hasta el final, verás que la finalidad es batir un récord (supongo que el récord de gente que se besa al mismo tiempo en el mismo lugar). La palabra batir se usa mucho en el ámbito de la cocina: batimos huevos, fruta, salsas, cuando los golpeamos, a mano o con una máquina, para hacerlos más líquidos.  Pero la usamos mucho así también, asociada a la palabra récord, con el sentido de 'superar'. Batir y récord son palabras amigas, se colocan juntas frecuentemente, aunque también podríamos usar superar.

Otra combinación muy frecuente de verbo y sustantivo es la que aparece en este micropoema de Neorrabioso:


cometer un error
Calle de Ruiz

Para este poeta, vivir es equivocarse, cometer errores. Si no cometes ningún error, es porque no has hecho nada realmente. Por eso, un día sin errores es un día perdido.

Y la pareja bien avenida aquí está formada por el verbo cometer y el sustantivo error. Cometer significa 'hacer', pero solamente se usa con cosas que implican romper las normas, hacer algo malo: crimen, delito, asesinato, error, falta, etc. Por otro lado, cometer es el único verbo que usamos para esta idea con el sustantivo error: no *hacemos, ni *realizamos errores; cometemos errores.

Otra obra de arte urbano o callejero (de El rey de la ruina) que tiene una colocación:


romper la palabra
Calle Marqués de Viana
Palabra se usa también con el sentido de 'promesa'. Decimos, por ejemplo, Te doy mi palabra para prometer que vamos a hacer algo. Decimos también cumplir o incumplir (mi/tu/su...) palabra. Y, en el sentido de 'incumplir' usamos a menudo el verbo romper.

El verbo romper, con el mismo sentido, se usa frecuentemente con las palabras promesa y juramento (de los verbos prometer y jurar, de los que te hablé en ¿Juro o prometo?).




Aprender un idioma fijándose en estas colocaciones es importante, porque nos ayuda a hablar de forma más natural, sin hacer combinaciones de palabras que resultan extrañas. Por otro lado, si aprendemos estas palabras juntas no nos costará tanto esfuerzo usarlas.

¿Y cómo podemos saber qué palabras se suelen combinar? Hay un diccionario que puede ayudarnos: el Diccionario Combinatorio Práctico del Español Contemporáneo, que solamente puedes comprar en papel. 

También nos puede ayudar el Dirae (Diccionario Inverso de la Real Academia Española), porque en cada palabra nos da una lista de las palabras más usadas delante y detrás de esta palabra. Pero estos son datos sacados directamente a través de datos de Google, así que no nos ayudan tanto (porque, por ejemplo, después de un verbo es frecuente usar palabra como un, la, todo, etc.).

De todas formas, si tienes dudas sobre si dos palabras se combinan frecuentemente o no, lo más fácil y rápido es hacer una búsqueda en Internet poniendo las dos palabras entre comillas (por ejemplo, "batir récord") y ver si nos salen suficientes ejemplos.

Y, por supuesto, lo más importante es que cuando leas en español te fijes en las combinaciones de palabras, las subrayes y las anotes.

Hacer una lista de colocaciones del español sería un trabajo interminable, pero sí que vamos a terminar haciendo un pequeño ejercicio. 

Aquí tienes diez parejas de palabras. ¿Cuáles de ellas se usan juntas frecuentemente?




¡Hasta pronto!


sábado, 3 de febrero de 2018

El hortera


hortera
Calle Bravo Murillo



A finales del año pasado se abrió en Madrid el restaurante del anuncio. Este anuncio llama la atención porque la palabra hortera, en el español actual, significa exactamente lo contrario: de mal gusto. Pero bueno, como dicen debajo, este es un restaurante con fusión; al definirse así, están jugando con el concepto, tan de moda, de restaurante fusión, o sea, mezcla de cocinas de diferentes tradiciones, y la palabra confusión Leyendo este anuncio, entre el nombre y la confusión, no sabemos muy bien qué nos encontraremos en el restaurante, así que están jugando con el efecto sorpresa.
         
Hortera es una palabra que puede usarse para hablar de personas, lugares y objetos, siempre con el mismo significado, y, como todas las palabras que expresan valoración, es difícil poner ejemplos de su uso, porque lo que es de mal gusto para unas personas, para otras no lo es. Por ejemplo, el color que han elegido para el anuncio a mí me parece bastante hortera. Sin embargo, quizás tú pienses que no lo es.

En otros anuncios nos dan ejemplos de combinaciones de ropa que suelen considerarse horteras:


hortera
Calle Bravo Murillo



Claro, triunfo seguro si vas así vestido a este restaurante, porque en otros lugares la combinación de zapato oscuro y calcetines claros (especialmente si son blancos) se suele considerar de mal gusto. 

Y también es hortera, o así se ha considerado durante muchos años, la combinación que nos presentan en el siguiente anuncio. Chándal y tacones que, sin embargo, en este momento están de moda de nuevo. Hasta la reina de España ha aparecido en público con esa combinación. Eso sí, ahora los llaman track pants, siguiendo la estúpida moda de decirlo todo en inglés (que, por cierto, a mí me parece una moda muy hortera).


hortera
Calle Bravo Murillo



Sienta viene del verbo sentar (y no del verbo sentir). Lo usamos mucho para hablar de la ropa y de la comida, con la misma construcción que el verbo gustar:

Esos pantalones te sientan fenomenal
No como nunca ajo porque me sienta fatal

Exactamente igual utilizamos también el verbo quedar, pero solo cuando hablamos de ropa:

¿Cómo me queda este vestido?
Cómpratelos, te quedan fenomenal.

El anuncio dice que la combinación de chándal con tacones sienta de c*j*nes, y supongo que has descubierto que detrás de esto está la palabra cojones. Como se trata de un taco (o palabrota), parece un poco feo escribirlo en un lugar público, así que han optado por quitar algunas letras, como ya te conté que hizo un vecino de la calle Hortaleza con la palabra puta. Creo que esto nos dice que, aunque muchos españoles dicen muchos tacos, todavía hay -afortunadamente- conciencia de que no está bien usarlos en algunas situaciones. 

La expresión de cojones, usada como adverbio (como se usa en este caso, acompañando a un verbo), significa 'estupendamente, fenomenal'. En cambio, cuando se usa para acompañando a un sustantivo, significa 'muy grande'. Por ejemplo, si alguien dice que hace un frío de cojones, quiere decir que hace muchísimo frío. La palabrota cojones tiene otros muchos usos. Si quieres leer algo más sobre ella, puedes consultar las entradas Con dos fogones y Por pelotas.

Y ahora que entiendes bien el anuncio, ¿qué opinas tú: el chándal con tacones sienta bien o no, es hortera o no?

Y así volvemos a la palabra hortera, de la que quiero contarte alguna cosita más. Primero, sobre su historia, porque es muy curiosa. Resulta que hortera se empezó a usar para hablar de los dependientes de las farmacias y mercerías, luego se usó para los dependientes en general, y finalmente llegó al significado actual. Puedes leer una buena explicación en el blog de Ya está el listo que todo lo sabe.

Y ahora, vamos con la forma de la palabra. Como muchas palabras del español, puede usarse como sustantivo o como adjetivo. Por ejemplo:

Tiene muy buen gusto. Jamás se pondrá esos pantalones tan horteras.
Es un hortera. No te puedes imaginar cómo tiene decorada la casa.

Fíjate, la palabra hortera nunca cambia de género, siempre termina en -a (o -as en plural), o sea, que sirve para hombres y mujeres, y para sustantivos masculinos y femeninos. Sabemos si hablamos de algo o alguien masculino o femenino por las otras palabras (un, esos, etc.).

Seguro que esto no es una sorpresa para ti, porque hay muchos sustantivos y adjetivos del español que funcionan igual. ¿Recordamos juntos algunos de ellos? Todas estas palabras pueden usarse para hablar tanto de hombres como de mujeres:


sustantivos y adjetivos de género común




¿Sabes una cosa más? El restaurante El hortera se ha abierto en el local donde, durante varios años, estuvo otro restaurante, la Capilla de la Bolsa. La Capilla de la Bolsa era uno de los locales más bonitos y decorados con más gusto (clásico, eso sí) de todo Madrid.

¿Este cambio es un signo de los tiempos actuales? ¿Somos cada vez más horteras? ¿El buen gusto ya no está de moda?

¡Hasta pronto!