domingo, 20 de abril de 2014

Cállate la boca

Mira lo que nos están diciendo desde este escaparate:

   
redundancia
Calle Reina Mercedes

La expresión ¡Cállate la boca! es una manera muy fuerte, muy dura de ordenar callar. Es mucho más fuerte que el simple imperativo ¡Cállate!, que puede hacerse más suave con la entonación o añadiendo otras palabras, como cuando decimos Por favor, cállate un poco o Anda, cállate un ratito. ¡Cállate la boca! es siempre duro, fuerte, agresivo, no podemos hacerlo más suave de ninguna manera.

Como ya sabes, hay muchas maneras de ordenar, unas más directas y otras más indirectas, como la famosa frase ¿Por qué no te callas? que dio la vuelta al mundo hace unos años, cuando, en una reunión internacional, el rey de España se la dijo a Hugo Chávez, entonces presidente de Venezuela:





Esta frase se entendió como una especie de orden, y por su entonación, ciertamente lo era en gran medida, por eso provocó todo tipo de reacciones. La entonación es lo más importante para interpretar si nos están ordenando, sugiriendo o pidiendo algo, independientemente de la forma gramatical usada. Con el imperativo, recuerda, no solamente ordenamos; también pedimos, sugerimos, aconsejamos, llamamos la atención, damos permiso, etc.

Pero volvamos a nuestro escaparate. ¿Por qué esa frase en los objetos que se venden? Porque Cállate la Boca es el nombre de una empresa que se dedica al diseño de ropa y objetos diversos. Una empresa española con socios muy famosos en España, como los cantantes Amaya Montero (exvocalista del grupo La Oreja de Van Gogh) y Mikel Erentxun (exvocalista del grupo Duncan Dhu). Aprovecho para recomendarte las canciones de estos grupos (y de los cantantes en solitario) porque los dos pronuncian muy claramente y hacen un tipo de música poco "ruidosa", así que los entenderás muy bien.

Seguramente has pensado ya que por qué decimos la boca, si no podemos callar otra cosa. En otras palabras, que esta expresión es redundante, que es una redundancia ('repetición innecesaria de un concepto'). Pues sí, lo es, pero supongo que la redundancia es una característica de los seres humanos y que esto pasa en todas las lenguas.

Estas son algunas de las redundancias más comunes en español, al menos en España. En color tienes marcada la parte que sobra y que no necesitamos decir:


pleonasmo


Una cosita más sobre la expresión de hoy. Hace tiempo leí esta historia en el periódico El País:


Existe la conocida anécdota protagonizada por el novelista venezolano Adriano González León, cuando se vio impulsado a abandonar un taxi en Guadalajara, México, al escuchar por enésima vez que el taxista respondía a sus elogios sobre la ciudad con esta expresión terminante:
- ¡Cállese la boca!
Los colegas que le esperaban calmaron al excitadísimo Adriano: ¡cállese la boca! es lo que dicen en esa ciudad mexicana para explicar que uno está de acuerdo con lo que dice el otro, que tiene la razón y debe seguir hablando.

(Fragmento del artículo Coger, de Juan Cruz)

No sé si esta expresión se sigue usando así en alguna zona de México y no he podido encontrar información sobre esto, pero conviene saberlo si vamos a viajar a esa zona (para evitar pasarlo tan mal cono el novelista de la historia). ¿Algún lector de México -que sé que los tengo- nos puede sacar de dudas? ¡Muchas gracias de antemano!

Y ahora me callo, como me pide el escaparate. ¡Hasta pronto!



8 comentarios:

  1. Clásico, el rey español haciendo gala de arrogancia imperialista, órden, sugerencia o lo que sea, por qué no se calla él!! América Latina ya no es su colonia.

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    1. Sí, es verdad, fue muy arrogante, y especialmente se notó en su entonación. Pero más que imperialista (América Latina nunca ha sido su colonia, puesto que hace más de un siglo que España dejó de tener colonias en América), yo lo entendí como un gesto de superioridad. Eran todavía los años en los que España era un país próspero y miraba por encima del hombro a otros países. Hoy, en cambio, muchos de nuestros jóvenes se están yendo a trabajar a Argentina, a Perú, a Ecuador... Gracias por tu comentario.

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  2. Expresión de lo más común en el habla coloquial, no solamente de México sino también en toda la zona del Caribe.

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    1. Pero ¿en el sentido de la anécdota que cuenta Juan Cruz, o para ordenar callar, como la usamos en España?

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  3. No entiendo por qué es un pleonasmo. Callarse no significa únicamente dejar de hablar.

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  4. Tiene razón don Mauro Flores, aquí en Guatemala el país de la eterna primavera,se utiliza el "callate" cuando se empieza a contar una aventura vivida. "Callate, llegue tarde al trabajo".

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    1. Hola, Linda:

      Creo que eso es diferente. Que en Guatemala y en otros países se use "cállate" con la función de llamar la atención antes de contar algo no significa que el verbo "callarse" tenga otro significado que el de no hablar. Ese "cállate" es un imperativo lexicalizado, como muchos otros que usamos en español en muchos países; en España, por ejemplo, usamos la forma "venga" con muchas funciones, entre ellas despedirnos, pero eso no quiere decir que el verbo "venir" signifique otra cosa que 'moverse en la dirección del hablante'. Es solamente la forma "venga". No sé si estoy explicando bien lo que quiero decir, espero que sí. Y muchas gracias por tu comentario, no sabía que los guatemaltecos lo usabais así. ¡Hasta otra ocasión!

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