jueves, 11 de abril de 2019

Libros y libreros


Aprende español callejeando por Madrid: Libros y libreros
La Granja de San Ildefonso

Me encontré con este monumento al libro en un precioso pueblo de Segovia, en la comunidad de Castilla-León. El autor de la frase, Ricardo León, fue un banquero y escritor español hoy bastante olvidado, pero que en su tiempo fue muy famoso, porque, fíjate, en 1910 consiguió vender ¡más de un millón de ejemplares de una novela suya! Y eso en una época en la que mucha gente no sabía leer.

Hoy, en cambio, los libros en papel han perdido mucho valor. Los de segunda mano se regalan o se venden por un euro. Incluso mucha gente los tira a la basura. Es comprensible que esto pase, porque los libros ocupan mucho espacio en casa y además dan trabajo (porque hay que limpiarlos de vez en cuando), pero ¡qué pena ver libros en la basura! Antes de tirarlos ahí, hay otras posibilidades: dejarlos en un lugar público para que los coja alguien interesado o buscar tiendas o personas como esta, que pueden darles una nueva vida. 

Aprende español callejeando por Madrid: Libros y libreros
Calle Caracas

Donar se diferencia de dar en que donamos cosas de valor sin esperar nada a cambio: donamos sangre en un hospital, donamos un cuadro a un museo, donamos nuestros bienes a una ONG, etc. Así que en el anuncio de arriba está muy bien usado el verbo donar, porque los libros son objetos de valor.

Si la gente dona sus libros o los tira a la basura, está claro que las librerías cada vez están vendiendo menos. Y es una pena, porque están cerrando en todas las ciudades españolas librerías muy especiales, con libreros que aconsejan a sus clientes de manera personalizada. Por eso, hoy quiero hablarte de dos librerías de Madrid que me gustan mucho.

Una está en el barrio de Lavapiés: se llama Sin tarima, y es hermana menor -más joven- de otra librería especializada en arte, Con tarima. La tarima es una plataforma un poco levantada sobre el suelo; antiguamente, se usaba mucho en las clases, y el espacio del profesor era la tarima. Quizá la llamaron así porque encima de una tarima se puede actuar, y en la librería Con tarima hay libros sobre teatro.

Sin tarima tiene sobre todo libros de ficción y organiza muchas actividades culturales. Me encanta el chiste de Forges (un humorista gráfico español muy famoso que murió hace poco tiempo) que tienen en uno de sus escaparates:


Aprende español callejeando por Madrid: Libros y libreros
Calle del Ave María


Este chiste es una mirada irónica sobre lo poderosa que es la lectura y lo amenazante que resulta para muchos. No es ninguna casualidad que en todas las dictaduras se hayan prohibido y quemado libros, porque resultan una amenaza precisamente por lo que nos decía la primera foto de esta entrada: los libros enseñan a pensar.

Otro detalle bonito que encontramos en un escaparate de Sin tarima es una placa que un grupo de vecinos ha dedicado al librero principal, Santiago, que es un hombre que lleva muchos años en el negocio de los libros y aconseja personalmente a sus clientes:


Aprende español callejeando por Madrid: Libros y libreros
Calle del Ave María

Un bonito homenaje de los vecinos y un bonito mensaje, porque las personas necesitamos historias para vivir, ¿y quién mejor que un librero para recomendarnos buenas historias para leer?

La otra librería de la que te quiero hablar hoy está en el barrio de Malasaña y también está especializada en obras de ficción, o sea, en novelas y relatos. Su peculiar nombre viene de un grupo de poetas franceses, entre los que estaban Rimbaud y Verlaine, que solían reunirse a cenar y se llamaban a sí mismos Vilains Bonhommes. Tipos infames significa 'personas malvadas'; además, tipo, cuando se usa con el significado de persona, tiene un uso despectivo. Curioso, ¿no? Son chicos malos estos libreros...


Aprende español callejeando por Madrid: Libros y libreros
Calle San Joaquín

Como puedes ver en la foto, en esta librería, además de ver y comprar libros, puedes tomarte un vino mientras decides cuál comprar (también hay otras bebidas, si no te gusta el vino).

Me gusta mucho Tipos infames por la buena selección de libros que tienen pero también por sus recomendaciones y por la forma en que las hacen. Por ejemplo, en la puerta te puedes encontrar carteles como este, donde te hacen una recomendación combinada, de un libro más un vino para acompañarlo:

Aprende español callejeando por Madrid: Libros y libreros
Calle San Joaquín

Pero es que dentro encuentras también libros especialmente recomendados, y son los que tienen en su portada esta etiqueta, donde aparece una expresión que te expliqué ya al final de la entrada ¡Qué fisno!:

Aprende español callejeando por Madrid: Libros y libreros


Si vas a Tipos infames y compras un libro, mira el tique de compra, porque verás otro detalle especial. En algunas tiendas aparece el nombre de la persona que te ha atendido durante tu compra, pero aquí te encuentras una sorpresa:


Aprende español callejeando por Madrid: Libros y libreros


La expresión su devoto servidor, junto con su seguro servidor, son fórmulas muy antiguas, que se usaban sobre todo en las despedidas de las cartas, para expresar la disposición total de la persona que escribía la carta hacia la persona que la iba a recibir. O sea, indicaba que esa persona estaba dispuesta a hacer todo lo que la otra persona le pidiera, por eso usaban la palabra servidor, que significa 'persona que está al servicio de alguien o de alguna institución o causa'; por ejemplo, los políticos suelen decir que son "servidores del Estado", y se considera que los que trabajan en la Administración pública son "servidores públicos". Claro que, actualmente, se usa más la palabra servidor en el sentido que le dan en informática, el de un ordenador principal al que están conectados muchos otros ordenadores creando una red.

Pues me encanta que los libreros de Tipos infames estén a mi servicio y sean tan serviciales (servicial 'que está siempre dispuesto a complacer y servir a otras personas').

Pronto, el 23 de abril, se celebrará el Día Mundial del Libro y los Derechos de Autor. En Madrid se celebra también en noviembre el Día de las Librerías. Pero ¿para cuándo un Día de los Libreros, de los buenos libreros en los que podemos confiar porque conocen nuestros gustos?

Al menos, en Madrid tienen una calle. ¿Y en tu ciudad?


Aprende español callejeando por Madrid: Libros y libreros




domingo, 31 de marzo de 2019

Matasuegras y matacuñaos

Hay un tipo de palabras compuestas -o sea, formada por dos o más palabras- que me encanta y que es muy productivo en español, porque siguen formándose nuevas palabras con ese mecanismo. Se trata de palabras formadas por un verbo más un sustantivo, como la que da nombre a esta tienda asturiana:


Aprende español callejeando por Madrid: Matasuegras y matacuñaos
Gijón

Del verbo cascar ('romper en trozos algo que se rompe con facilidad, como los huevos y los frutos secos') y el sustantivo nuez se forma esta palabra, cascanueces, para llamar al objeto que usamos para romper las nueces con mayor facilidad. 

Hay muchos otros objetos con nombres similares: el/los sacapuntas, el/los sacacorchos, el/los abrelatas, el/los abrebotellas, el/los lavavajillas, el/los paraguas, el/los paracaídas, etc. Como puedes ver, todas estas palabras son masculinas: el sacapuntas, el abrebotellas, el matarratas, etc., y todas tienen la misma forma en singular y en plural.

Hay una palabra de este tipo que no se refiere a un objeto concreto pero puede servir para muchos:


Aprende español callejeando por Madrid: Matasuegras y matacuñaos
Calle General Álvarez de Castro

Un pesar es una pena. Un quitapesares, algo que puede quitarte total o parcialmente la pena. En este caso, como se trata de una tienda de ropa, entiendo que lo que te alivia la pena es la ropa nueva que te puedas comprar. Pero esta palabra da nombre a restaurantes, bares, etc., porque comer y beber bien puede hacerte sentir mejor. 


Con este mecanismo, también formamos palabras que se refieren a personas:

Aprende español callejeando por Madrid: Matasuegras y matacuñaos
Calle Olivar

Un/a restauramuebles es una persona que hace eso, restaurar ('arreglar algo antiguo') muebles. Otros ejemplos de palabras que nos hablan de profesiones: un/a guardabosques, un/a aparcacoches, un/a limpiabotas, un/a guardaespaldas, etc. En este caso, la palabra es masculina o femenina dependiendo de si nos referimos a hombres o mujeres, pero, como ves, la forma de la palabra es siempre la misma.


He dejado como último ejemplo de nombres de tiendas la palabra que da título a esta entrada:


 Aprende español callejeando por Madrid: Matasuegras y matacuñaos
Calle Juan de Olías

Se suele llamar matasuegras a un objeto que se utiliza en las fiestas, este que tienen estos niños en la boca:




¿Por qué matasuegras? Parece que porque se usaba mucho para dar sustos a las suegras. ¿Y por qué a las suegras y no a los suegros, las madres y padres, las hijas, los primos, etc.? Porque, durante siglos, las suegras han sido mayoritariamente personas mandonas (mandón 'que ordena mucho'), criticonas (criticón 'que lo critica todo') y poco queridas por sus yernos y nueras.

La tienda de la foto de arriba es un lugar para hacerse tatuajes. Como a muchas madres y suegras no les gusta que sus hijos o sus hijos políticos se los hagan, si se los hacen les darán un disgusto. De ahí el nombre de la tienda.

Todavía encontramos en chistes y mensajes callejeros esta visión de la suegra. Por ejemplo, en este azulejo que decora la puerta de una tienda en un pueblo de Segovia:


Aprende español callejeando por Madrid: Matasuegras y matacuñaos
Ayllón

Aquí hay un juego de palabras: los creyentes saben que Dios existe pero no lo pueden ver físicamente; la suegra sabe que existe su yerno o su nuera pero no lo/la puede ver en otro sentido: no poder ver a alguien significa 'caer fatal, odiar, no soportar'. Por ejemplo:

(Dos compañeros de trabajo)
- A ver, ¿cómo formamos los equipos?
+ Bueno... Para empezar, no podemos poner juntos a trabajar a Ana y a Enrique porque no se pueden ni ver.
- ¿Y eso?
+ Pues porque los dos son igual de ambiciosos y de envidiosos, y siempre quieren ser los mejores en todo.


Pero en el imaginario popular las cosas van cambiando. Las suegras de hoy no son las suegras de antes y las relaciones entre suegras y yernos o nueras parece haber mejorado. En cambio, ha crecido una figura familiar que siempre ha estado presente pero que cada vez se ha hecho más grande: el cuñado (cuando hablamos en sentido despectivo, decimos siempre cuñao). En la familia española, las costumbres con frecuencia obligan a ver con frecuencia a los cuñados: las reuniones en las fiestas navideñas, bodas, cumpleaños, etc. Y hay un tipo de hombre que abunda en España, aunque también, supongo, en todos los demás países: el que opina sobre todo, el que cree que sabe más que los demás; si ese tipo de persona es tu cuñado, tienes que soportarlo muchas veces.

Por eso, esta idea del cuñado se ha generalizado y cualquier persona puede ser un cuñao. Cuñao (o su versión femenina: cuñá, que aún no se nombra tanto) es esa persona que opina sobre cualquier tema, con opiniones muy definidas y tajantes, y sabe de todo más que tú (aparentemente). Y la tendencia a comportarse así es lo que se llama cuñadismo.

El cuñao está presente en chistes gráficos, programas de televisión, películas, conversaciones, etc., e incluso ha dado lugar a un nuevo significado de la palabra cuñadismo, que ya existía. Para que te hagas una idea de cómo se comporta un cuñao en el sentido del que hablamos hoy, puedes ver esta parodia:




Y ya que los cuñaos son tan insoportables, ¿quién se anima a inventar un *matacuñaos? Muchos lo agradecerán.     

¡Hasta pronto!


domingo, 24 de marzo de 2019

Verde que te quiero verde

Como ya sabes si lees habitualmente este blog, los baños públicos (sobre todo los frecuentados por gente joven) son uno de los lugares donde encuentro mensajes de todo tipo que me parecen interesantes. Y el de hoy, encontrado en la Facultad de Filosofía y Letras, me va a servir de introducción para el tema de esta entrada:

Universidad Complutense de Madrid

F. G. Lorca es, por supuesto, el poeta y dramaturgo Federico García Lorca (1898-1936), que dijo exactamente, durante una conferencia, La poesía no quiere adeptos sino amantes. Adepto/a significa 'partidario de algo, que está a favor de algo'. Creo que quiso decir que no basta con que seamos aficionados a la poesía; la poesía hay que amarla.

Y amar la poesía es lo que hacen algunos poetas que, además de publicar sus poemas en libros, nos dejan sus frases poéticas o micropoemas en lugares inesperados de la ciudad, en una pared o en un contenedor de la basura, como lleva bastantes años haciendo el poeta Neorrabioso en Madrid:

Aprende español callejeando por Madrid: Verde que te quiero verde
Calle Duque de Liria

Un equilibrista es un artista que hace peligrosos ejercicios de equilibrio, por ejemplo en los circos. Cuando Neorrabioso dice que prefiere a los equilibristas, quiere decir que le gusta más la gente que asume riesgos, que no siempre es sensata y prudente. La gente equilibrada suele pensar y medir sus decisiones y, quizá por eso, se pierde muchas cosas buenas de la vida. 

Otro verso de Neorrabioso que me encanta es el que encontré una noche en un contenedor:

Aprende español callejeando por Madrid: Verde que te quiero verde
Calle Montserrat

Ella, la amada del poeta, no se deja corregir, o sea, no permite que nadie la corrija. Los poemas, en cambio, se dejan corregir, claro, no pueden protestar cuando el poeta los cambia. ¿Eso es un defecto de ella para el poeta? No, todo lo contrario, creo. Creo que para él es un valor de la mujer a la que ama. 


Y me encantan y me divierten también las versiones de poemas que la gente va dejando, de forma anónima o no, por la ciudad. Te voy a dar un ejemplo. 

Uno de los poemas más famosos de Federico García Lorca empieza así:

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.

Se trata del poema Romance sonámbulo, que cuenta la historia de una joven gitana muerta y una historia de amor frustrada. Su primer verso, verde que te quiero verde, no tiene un significado claro ni una gramática habitual, pero resulta muy sonoro, muy rítmico; probablemente por eso se ha hecho tan popular que no es difícil encontrar versiones de él en mensajes de todo tipo. 

Y aquí tienes una:

Aprende español callejeando por Madrid: Verde que te quiero verde
Universidad Complutense de Madrid

Pues solo ha añadido cinco letras (s-n-u-d-o) y ha cambiado todo el sentido, ¿no? La foto la tomé en una taquilla de la Facultad de Bellas Artes, una facultad llena de sorpresas de este y otros tipos de la que te hablé en la entrada Guerra en la facultad. Esta frase está escrita en muy buen lugar: la taquilla, que es donde se guarda la ropa, entre otras cosas.

Y el segundo ejemplo forma parte de una serie de frases poéticas que el Ayuntamiento de Madrid pintó en el otoño pasado en muchos pasos para peatones. Las frases fueron enviadas por los habitantes de la ciudad, y sus nombres aparecen, como puedes ver en la imagen. Y también tengo que decir el nombre de la persona que me ha enviado esta foto, mi colega y amiga Yolanda Pérez Sinusía (¡muchas gracias, Yolanda!):

Aprende español callejeando por Madrid: Verde que te quiero verde
Calle General Álvarez de Castro


Decimos cruzar en verde (o en amarillo, o en rojo) para referirnos a la acción del coche o del peatón cuando cruza (atraviesa, pasa) el paso de peatones y la luz del semáforo está en uno de esos colores. Así que la frase queda muy graciosa, porque, además de recordar el poema de Lorca, ¡está enseñando a la gente cuando debe cruzar: cuando la luz está en verde! ¡Muy ingeniosa María José Villar Sánchez!


Verde que te quiero ver de nuevo por aquí, en el blog. ¡Hasta pronto!


P.D. A mi gran amigo el poeta Abel Murcia, un abrazo.






domingo, 10 de marzo de 2019

Calladita no estás más guapa

El pasado 8 de marzo asistí a la manifestación por los derechos de las mujeres que se celebró en Madrid y, como casi siempre en estas manifestaciones, encontré un montón de cosas que te pueden interesar.          

Encontré, entre otras cosas, variantes de frases típicamente machistas, variantes de refranes, versos pareados, metáforas y hasta reflexiones sobre la lengua. Así que de todo eso te voy a hablar.

Y empezamos con la pancarta que da título a la entrada de hoy, una variante de una frase muy machista:


Aprende español callejeando por Madrid: Calladita no estás más guapa
Plaza de Cibeles

La frase calladita estás más guapa, ha sido, durante décadas, una manera que los hombres machistas tenían de hacer callar a las mujeres, como si tener opinión propia tuviera que ver algo con la belleza. Pero sí, claro, los machistas prefieren mujeres calladitas, que nunca les lleven la contraria.

Por el contrario, los carteles de muchas manifestantes animaban a las mujeres a hablar, y en voz bien alta, gritando:


Aprende español callejeando por Madrid: Calladita no estás más guapa
Paseo del Prado

Muchas mujeres ya no tienen voz porque fueron asesinadas por sus parejas. Por eso no solo hay que gritar, sino aullar, como hacen los lobos, que resulta mucho más amenazador:


Aprende español callejeando por Madrid: Calladita no estás más guapa
Paseo del Prado

En esta otra pancarta podemos leer una bonita variante de un refrán muy popular:


Aprende español callejeando por Madrid: Calladita no estás más guapa
Calle Alcalá

Se trata del refrán A palabras necias, oídos sordos, que quiere decir que, cuando alguien dice algo tonto o insensato, es mejor no escucharle, ni siquiera reaccionar. 

Esas palabras machistas reciben un nombre en la siguiente pancarta, que es el primer ejemplo de versos pareados (dos frases que riman):

Aprende español callejeando por Madrid: Calladita no estás más guapa
Plaza de Cibeles

Machistada es una palabra que todavía no encontrarás en los diccionarios pero de la que hay montones de ejemplos en Internet. Quiere decir 'frase o acción propia de un machista' (por ejemplo, decirle a una mujer que calladita está más guapa es una machistada). Tampoco encontrarás en los diccionarios la palabra patriarcada, que evidentemente está formada a partir de patriarca ('hombre que ejerce la autoridad en una comunidad de personas'). Esta nueva palabra tendría que significar 'frase o acción propia de un patriarca', pero, en el contexto, detrás del verbo producir, y con la construcción me producen, nos hace pensar inmediatamente en la palabra arcada ('movimiento violento del estómago que sentimos antes de vomitar'). O sea, lo que dice la pancarta podría expresarse con la frase tus palabras y acciones machistas me producen ganas de vomitar; pero suena mucho más divertido como está escrito en la pancarta.

El siguiente pareado es de una pancarta que llevaba un grupo de profesoras de español (entre las cuales tuve la suerte de estar):


Aprende español callejeando por Madrid: Calladita no estás más guapa
Plaza de Murillo

Pues sí: las mujeres, luchando por la igualdad de derechos de todas las personas, muestran, enseñan a sus estudiantes cuáles son los valores que todo el mundo debería defender.

A continuación, una preciosa metáfora:


Aprende español callejeando por Madrid: Calladita no estás más guapa
Gran Vía
Las mujeres somos semillas ('granos de los frutos de las plantas que dan origen a nuevas plantas'), así que podemos crear vida nueva. Por eso, si nos entierran (enterrar 'meter debajo de la tierra'), no nos matan; si nos quieren hacer callar, no lo conseguirán; si nos quieren quitar nuestros derechos, lucharemos. 

Por último, una pancarta con una reflexión sobre el uso de la lengua en relación con los hombres y las mujeres:

Aprende español callejeando por Madrid: Calladita no estás más guapa
Gran Vía

Polla y coñazo son palabras malsonantes, palabrotas, tacos, que se usan muy frecuentemente. La polla, en España, es el pene, y coñazo viene de coño, la parte correspondiente del cuerpo de la mujer, o sea, la parte externa de su aparato genital.

Efectivamente, cuando alguien dice esto es la polla, usando esta palabra metafóricamente, quiere decir que es algo divertido, estupendo, extraordinario, mientras que si alguien dice esto es un coñazo, significa que es algo muy aburrido. La verdad es que el español, como seguramente otros idiomas, está lleno de esta falta de paralelismo entre palabras que se refieren a mujeres y palabras que se refieren a hombres. Las lenguas las crean, mantienen y cambian los pueblos, y por lo tanto es lógico que en ellas se refleje la mentalidad de la gente. Así que esto quiere decir que todavía el machismo está presente en nuestra sociedad, aunque algunos digan que no.

¿Y tú? ¿Eres feminista o machista? Porque solo hay una tercera opción, según esta pancarta, que me encantó y me hizo mucha gracia:


Aprende español callejeando por Madrid: Calladita no estás más guapa
Plaza de Murillo

¡Hasta pronto!






domingo, 24 de febrero de 2019

No te vayas a otro barrio

Hace poco, el Ayuntamiento de Madrid puso unos carteles que invitaban a los ciudadanos de los distintos barrios de Madrid a usar los servicios públicos que hay en su barrio, sin necesidad de trasladarse al centro de la ciudad o a otro barrio. Este es uno de ellos:       

Aprende español callejeando por Madrid: No te vayas a otro barrio
Calle Bravo Murillo

Aunque la intención de la imagen no es muy clara (¿una chica vestida para jugar al tenis se está metiendo dentro de un buzón de correos?), las palabras sí lo son: no es necesario salir del propio barrio para ponerse en forma (hacer ejercicio para conseguir unas buenas condiciones físicas; cuando ya tenemos estas condiciones, decimos estar en forma). Y generalmente es verdad, no es necesario, porque cada barrio de Madrid tiene sus propias instalaciones deportivas públicas, aunque muchas no son totalmente gratuitas.

El primer anuncio de esta campaña que vi no fue este, sino este otro que pongo a continuación, que durante unos minutos me dejó pensativa y, sobre todo, asombrada:


Aprende español callejeando por Madrid: No te vayas a otro barrio
Calle Bravo Murillo

¿Que por qué me quedé tan sorprendida? Pues verás: dicen que no es necesario irse a otro barrio para pedir plaza en un centro de día, y un centro de día es un lugar para que los ancianos enfermos o discapacitados puedan estar solamente durante el día, para luego por la tarde-noche irse a su casa. Por eso la imagen muestra a un señor muy mayor con un bastón. Hasta aquí, todo normal, ninguna sorpresa. Pero es que en España usamos una expresión muy parecida a la frase de esta campaña, no te vayas a otro barrio, con un significado un poco diferente: decimos irse al otro barrio para sustituir a la palabra morir. La usamos un poco humorísticamente, como para quitarle importancia a algo a lo que todos tenemos miedo, la muerte.

Si te fijas, entre no te vayas a otro barrio y no te vayas al otro barrio hay una pequeña diferencia: el artículo el. Sin el artículo el, otro barrio es cualquier barrio que no sea el tuyo; con artículo, el otro barrio, en esta expresión concreta es el lugar a donde vamos cuando nos morimos (el infierno, el cielo, o ningún sitio, eso depende de las creencias de cada uno). Recuerda que en español la combinación *un otro / una otra es incorrecta, no usamos un/una delante de las palabras otro/otra.

Así que, como este fue el anuncio que vi en primer lugar y no sabía que formaba parte de una campaña más general, pensé: ¡Qué poca delicadeza la del Ayuntamiento de Madrid! Con este juego de palabras les están recordando a los mayores que tienen muy cerca el final.

Luego me di cuenta de que no era esa la intención. Sin embargo, creo que a muchas personas les pasó lo mismo que a mí, y quizá por eso los anuncios han desaparecido rapidísimamente, o al menos yo llevo unos días sin verlos.

Pero no quiero que te quedes con la idea de que el otro barrio siempre significa 'la muerte'. Fuera de la expresión irse al otro barrio, podemos usarlo con normalidad:

- Me gusta la zona donde vive Marga, ¿y a ti?
+ Sí, no está mal, pero a mí me gustaba más el otro barrio.

Aquí, el otro barrio es el único barrio que el hablante y oyente pueden imaginar en ese contexto: el barrio donde vivía antes Marga. Por eso, porque es el único imaginable, usamos el artículo el.

En fin, ya sabes, no te vayas a otro barrio si no es necesario, y mucho menos te vayas al otro barrio. ¡Y fíjate lo importante que puede ser en español usar o no un pequeño artículo!

¡Hasta pronto!


domingo, 17 de febrero de 2019

No es plan

Aprende español callejeando por Madrid: No es plan
Calle Bravo Murillo
          


En la lengua informal, decimos que algo no es plan cuando no nos parece agradable o conveniente. Y no parece muy agradable ni conveniente hacer deporte al aire libre respirando un aire contaminado, como nos muestra la imagen de este cartel del Ayuntamiento de Madrid.

Cuando corremos o hacemos algún otro ejercicio, necesitamos respirar hondo, o sea, respirar profundamente, y hacerlo en Madrid, como en otras muchas ciudades del mundo, es un deporte de riesgo (así llamamos a los deportes en los que hay más peligro de sufrir un accidente). Porque, cuanto más hondo respiras, más aire contaminado entra en tu cuerpo.

Pues es verdad, no es plan. Por eso hace un par de años el Ayuntamiento de Madrid empezó a aplicar el llamado Plan A, un plan para mejorar la calidad del aire de la ciudad. Una de las medidas del plan ha empezado hace unos meses: la creación de la zona llamada Madrid Central, en la que el uso de coches privados está mucho más controlado. 

No sé si el plan A está funcionando bien o no, pero sí que tiene razón el Ayuntamiento cuando dice esto en sus carteles:

Aprende español callejeando por Madrid: No es plan
Paseo de la Castellana



Un plan B es un plan alternativo, secundario, que se tiene planeado por si falla el plan A. Pero en este tema de la contaminación del aire, no es posible un plan B: o baja la contaminación provocada por el tráfico o cada vez enfermará y morirá más gente por ella.

Volvamos a la frase del primer cartel: que respirar hondo sea deporte de riesgo no es plan. Parece una frase un poco complicada gramaticalmente, ¿no? Quizá si la escribo con otro orden de palabras te sea más fácil reconocer la gramática: No es plan que respirar hondo sea deporte de riesgo. Y quizá así veas mejor por qué usamos subjuntivo (sea) en la segunda parte de la frase. Como te he explicado antes, no es plan es una expresión que no usamos para introducir una información que damos o afirmamos (todos sabemos en Madrid que respiramos aire contaminado), sino, en este caso, para valorarla, para decir que no es conveniente ni agradable.

La forma de esa frase es muy parecida a esta otra, que también está relacionada con el medio ambiente, pero es mucho más loca:


Aprende español callejeando por Madrid: No es plan
Calle del Calvario



Este es un mensaje del colectivo SEPA, que de vez en cuando pone carteles locos y divertidos por Madrid. En este caso, que ponga caras extrañas es la parte en la que se habla de una información ya conocida y por eso el verbo está también en subjuntivo. 

Un contexto -también un poco loco- en el que se podría decir esta frase:

- ¿Por qué haces esos gestos tan raros? Ya sé que esta bolsa tiene que ir al contenedor de los plásticos, pero es que está lleno, así que lo tiro con la basura normal.
- No, no, estás equivocada, que ponga caras extrañas no tiene nada que ver con la ecología. Es que me está molestando una mosca.

Jajaja, ¡qué diálogo tan tonto! Pero es que las frases de SEPA nunca son frases muy normales, son para sorprender o para hacer reír.


El primer cartel del Ayuntamiento me ha recordado también el nombre de dos bares y una obra de arte urbano (del colectivo Boa Mistura). Aquí los tienes:


Aprende español callejeando por Madrid: No es plan
Calle San Dimas


Aprende español callejeando por Madrid: No es plan
Calle Santa Engracia

Aprende español callejeando por Madrid: No es plan
Calle de la Encomienda



Respirar es una acción vital, imprescindible. Por eso está tan presente en las calles. Pero no es lo mismo respira que date un respiro. Aunque respiro es un sustantivo de la misma familia que respirar, no se refiere a la acción de respirar, sino que significa 'descanso en medio de una actividad, trabajo, dolor físico o pena'. Darse un respiro significa 'permitirse un descanso', así que el nombre de este bar invita a entrar en él para hacer un descansito tomándose algo. Y esto, a veces, también es vital, imprescindible, ¿no?

Así que respira, preferiblemente en zonas no contaminadas, y no trabajes demasiado, date un respiro de vez en cuando. ¡Hasta pronto!







sábado, 2 de febrero de 2019

Croquetas

Últimamente están muy de moda las comidas caseras, las recetas tradicionales de toda la vida. Es curioso, porque justamente en nuestra época se cocina menos que nunca. Quizá por eso se valora más este tipo de platos. Y también por eso se abren nuevos establecimientos donde la especialidad es algún plato tradicional.

Este es el caso de las croquetas, un plato barato y tradicional que a casi todo el mundo le encanta. Pero, antes de ver algunos mensajes callejeros relacionados con las croquetas, vamos a ver qué son exactamente. Para eso, te pongo aquí un vídeo en el que el cocinero Alberto Chicote explica cómo hacer croquetas de jamón, una de las variedades de croqueta más comunes:





Seguro que ahora tienes un poco de hambre, ¿no?

Como te decía antes, en Madrid (y en otras partes de España) hay ahora establecimientos especializados en croquetas. En algunos de ellos solamente se compran para llevárselas a casa (y a veces también te las envían) y otros son lugares donde puedes comerlas, o sea, una especie de restaurantes especializados en croquetas.

A la primera clase pertenece una cadena de tiendas que se llama así:


Aprende español callejeando por Madrid: Croquetas
Foto de Ana Urdiales (¡gracias, Ana!)

El nombre de estas tiendas es un juego de palabras. Croqueta se parece mucho a coqueta, que significa 'mujer que cuida mucho su aspecto' (pero este adjetivo también existe en masculino y de un hombre diríamos que es coqueto). Presumido/a significa lo mismo, porque también lo usamos para hablar de una persona que se arregla mucho, que se ocupa mucho de su aspecto; la única diferencia es que a veces el adjetivo presumido/a se usa en un sentido negativo.

Como puedes ver en la foto, el logo de esta empresa incluye, a la izquierda, la imagen de una cocinera que va muy arregladita, o sea, una cocinera coqueta y presumida.

He visto recientemente otro lugar especializado en croquetas que también tiene un juego de palabras en su nombre. Es este:


Aprende español callejeando por Madrid: Croquetas
Calle Echegaray

Si nos fijamos en el logotipo, un hombre tocando una trompeta, nos damos cuenta de que están jugando con el doble sentido de la palabra solo

- Cuando solo significa 'solamente'.

- Un solo musical: una composición musical o parte de ella que está pensada para una sola voz o un solo instrumento.

Solo de croquetas tiene un cartel bastante llamativo en su puerta:


Aprende español callejeando por Madrid: Croquetas



Este cartel imita a algunos carteles o anuncios de películas, que muestran valoraciones de críticos de cine y, al final, los premios que ha recibido la película.

Este local y sus croquetas, dicen, han tenido la valoración máxima en servicio, imagen, sabor, aroma, textura, bechamel (la salsa que se usa en la receta) y rebozado (el proceso de cubrir un alimento con harina y huevo o ingredientes similares antes de freírlo).

Vamos a comentar ahora las opiniones de esos imaginarios "críticos gastronómicos":


Aprende español callejeando por Madrid: Croquetas


El cachopo es otro plato que se ha puesto de moda en los últimos años. Es de origen asturiano pero ahora se puede comer en toda España. Se trata de dos grandes filetes de ternera ('vaca joven') que llevan dentro jamón y queso; se cubre todo esto con huevo y pan rallado y se fríe, y luego se suele acompañar con patatas y pimientos fritos. Vamos, una bomba de calorías. Por eso, muchas veces se pide un cachopo para compartir entre dos o más personas. No me imagino cómo pueden poner trocitos pequeños de cachopo dentro de las croquetas, pero esa es otra historia.

Del comentario, quizá te llame la atención que use el verbo dice en singular, porque después resulta que lo dicen dos personas, su madre y la madre de su madre, o sea, su abuela. Esta falta de concordancia es algo típico de la lengua oral; primero piensas en un solo sujeto (en este caso, mi madre) y usas el verbo en singular, y luego añades otro sujeto que te viene a la cabeza en ese momento y, claro, no vas a volver atrás para corregir el verbo. Y es que estos comentarios imitan ese tipo de lenguaje, el oral informal.

Pero, gramática aparte, por el mensaje queda claro que las madres y abuelas siguen siendo las autoridades máximas en temas de cocina. Y es que, con excepciones, claro, hasta hace poco tiempo la cocina ha sido cosa mayoritariamente de mujeres (no es mi caso, la verdad, a mí me encanta comer, pero cocinar... poquito, poquito). 


Aprende español callejeando por Madrid: Croquetas


Intensas se refiere al sabor, un sabor no fuerte pero potente; cremosas y crujientes se refieren a la textura: son cremosas ('blanditas pero sin perder la forma') por dentro y crujientes ('que se rompen fácilmente con los dientes produciendo una sensación, al mismo tiempo, de fuerza y fragilidad, como el pan bien horneado') por fuera, como deben ser.

El "crítico gastronómico" dice que es un experto catador ('persona que se dedica a probar una comida o bebida para informar sobre su calidad'; algunas personas hacen de esta actividad su profesión) de croquetas, pero dice que es experto desde chiquitico, o sea, desde niño, así que comió croquetas en su casa toda su vida.

La forma chiquitico es un doble diminutivo, porque viene de chiquito, que a su vez viene de chico, en el sentido de 'niño, pequeño'. Es una forma usada sobre todo en Latinoamérica, en el Caribe, mientras que en España y en otros países latinoamericanos, como México, se usa más la forma chiquitito. Como te conté hace tiempo en la entrada Algo que celebrar, es cada vez más frecuente encontrar mensajes públicos con formas lingüísticas que vienen de Latinoamérica, bien porque los que los escriben tienen ese origen, bien porque esas formas van siendo adoptadas por los españoles.


Aprende español callejeando por Madrid: Croquetas


Este último "crítico gastronómico" es un (o una) millennial acostumbrado a llevarse tápers con croquetas de casa de su madre porque ya no las hace pero le siguen gustando. Ahora ya no le hace falta porque puede comprarlas en Solo de croquetas. Pero vamos, no hacía falta que el crítico fuera un millennial, porque cuando yo (que tengo algunos años más) iba a casa de mis padres siempre volvía con algún táper, y muchas veces estaba lleno de croquetas listas para freír. Parece que estas costumbres persisten...

Al final del cartel podemos ver los premios que ha recibido esta croquetería: 



Al lado del premio Nobel (que, por supuesto, no da premios gastronómicos) y de la Champions (el campeonato de fútbol más importante de Europa), encontramos un premio del festival de mi pueblo (sin especificar el pueblo, jejeje). En lugar de estrellas Michelín, han conseguido meteoritos Michelín (no sé si eso es bueno o malo). Y, por último, dicen que este restaurante tiene un máster de la universidad Rey Juan Carlos, y especifican que es un máster presencial; si no sigues las noticias de España, esto es imposible de entender: el año pasado hubo varios escándalos relacionados con esta universidad, porque se supo que muchos políticos -la mayoría del Partido Popular, que hasta la primavera de 2018 gobernó España- habían conseguido un título de un máster presencial sin haber ido ni un solo día a clase.

Bueno, está claro que este restaurante no ha conseguido ninguno de estos premios, ¡pero merecen un premio por su buen humor!

Y, si no has comido nunca croquetas, espero que después de esta entrada te animes a hacerlo. ¡Buen provecho y hasta pronto!