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jueves, 12 de marzo de 2026

Animaluchos

Animalucho viene de animal. El sufijo -ucho/a, cuando se usa con un sustantivo, añade un sentido despectivo, negativo, quiere decir que algo es feo, demasiado pequeño o de mala calidad. Por ejemplo, si hablo de un periodicucho quiero decir que es un periódico de mala calidad; si digo casucha en lugar de casa, seguramente es una casa muy, muy pequeña, y probablemente fea y bastante mal construida. Un animalucho sería, normalmente, un animal no demasiado grande y de aspecto desagradable.

Sin embargo, en esta clínica veterinaria le han cambiado el sentido a ese sufijo:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Zafra (Badajoz)

Como ves, entre la primera parte de la palabra (ani) y la segunda (maluchos) han puesto una huella de la pata de un animal. Así, separando las dos partes, nos hacen pensar en otro sentido, el del adjetivo malucho/a. Malucho/a viene de malo/a, en su significado de 'enfermo/a'. Con los adjetivos, el sufijo ucho/a puede tener el mismo sentido despectivo, negativo, que con los sustantivos, pero se usa también para suavizar, para hacer menos importante o menos fuerte, una característica negativa. Así que tenemos que entender que, si alguien o algún animal está malucho, es que está un poco enfermo.

Con el mismo sentido usamos la palabra pachucho/a, pero en este caso, no viene de otro adjetivo (no existe *pacho/a), así que no se ha usado el sufijo -ucho/a. Pero lo que importa: si un animalito está malucho o está pachucho, llévalo al veterinario.

No es la primera vez que uso carteles de clínicas veterinarias en el blog. Los animales de compañía se han hecho tan, tan importantes en las vidas de tanta gente que el paisaje lingüístico de las ciudades y pueblos está lleno de ellos. Por ejemplo, los gatos sirven para dar nombre tanto a casas como a bares:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Gaucín (Málaga)

Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Torrecilla del Leal


Pero, probablemente porque los perros tienen más presencia en las calles, son ellos los que más aparecen en carteles de todo tipo. Se usan para nombrar cafés y restaurantes como estos:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Costanilla de San Pedro

Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Carranza


Pero también aparecen en todo tipo de mensajes callejeros. Hay tiendas donde, además de arreglar la ropa de los humanos, hacen ropa a medida para perros, o sea, ropa con la medida exacta del perro:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Marqués de Santa Ana


Hay gente que se gana la vida paseando a los perros de otras personas:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Francos Rodríguez


Hay carteles en las puertas de algunos establecimientos que avisan de que los perros no pueden entrar (o al contrario, y sobre esto puedes leer más mensajes en la entrada Cuatro perras), como en esta pequeña iglesia de Madrid:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Serrano


Incluso podemos encontrar casos en los que alguien muy bruto amenaza con hacerle algo malísimo al perro de alguien: comérselo. (Si quieres entender la diferencia entre comer y comerse, entra aquí: Cómete el mundo).


Aprende español callejeando: Animaluchos
Balmaseda (Vizcaya)


¡Hasta pronto!






lunes, 2 de febrero de 2026

Impecables e intrépidos


Aprende español callejeando: Impecables e intrépidos
Calle Francisco Silvela



En esta peluquería de caballeros usan adjetivos que me gustan. Sus cortes de pelo son impecables y están pensados para hombres intrépidos.

Impecable significa 'perfecto, totalmente correcto, sin ningún defecto o mancha'; intrépido quiere decir 'que no tiene miedo del peligro'. Por eso supongo que hablan de cortes de pelo diferentes, modernos, originales, que pueden ser un gran cambio para el cliente.

El adjetivo intrépido/a se usa para personas y animales; la palabra impecable, en cambio, se usa para acciones, objetos y lugares y no suele usarse para personas y animales directamente, aunque sí para aspectos de las personas y animales. Te pongo ejemplos:

- Hay que contratar a este chico. Tiene un currículum impecable.

- Su aspecto era impecable. No parecía que acababa de correr veinte kilómetros.

Hay algo que los dos adjetivos tienen en común en su forma: empiezan con el prefijo negativo in/im-. Sin embargo, las formas no negativas pecable y trépido, aunque existen y aparecen en los diccionarios, no se usan, es prácticamente como si no existieran. Hay también casos de adjetivos de este tipo en los que el contrario no existe. De todo esto te hablé en una entrada hace tiempo, así que no me voy a repetir, porque puedes leerlo aquí: Frankespain ha muerto.


A veces la gente se confunde con este prefijo negativo in-. Existen palabras que empiezan con in-, pero no se trata de un prefijo que dé un sentido negativo a la palabra. Me refiero a palabras como información, inocente, inteligente, interesante o interrumpido. Este último adjetivo sí tiene su contrario ininterrumpido (formado por in + interrumpido), pero tanto -in- parece que a algunos les suena raro; quizá por eso se produce el error tan divertido que hay en este cartel:


Aprende español callejeando: Impecables e intrépidos
Santander (Cantabria)



Como puedes ver, este café bar ofrece comida desde las 10 de la mañana hasta casi las 12 de la noche, así que su horario de cocina no es interrumpido, sino ininterrumpido, o sea, que no se hace una pausa, que no se interrumpe (como sí se hace en otros muchos lugares, donde la cocina se cierra hacia las cuatro de la tarde y no se empieza a cocinar hasta la hora de la cena).

No es la única palabra con la que se produce este error. Últimamente he oído dos veces la palabra inteligible con el significado de 'algo que no se entiende', pero es todo lo contrario: inteligible significa 'que se entiende'; su contrario es ininteligible.

Existen pocos adjetivos parecidos a estos, y en total, incluyendo los dos anteriores, solamente he encontrado cinco, que son los adjetivos contrarios de interrumpido, inteligible, inflamable, intencionado e imputable. Aquí los tienes:


Aprende español callejeando: Impecables e intrépidos


¡Hasta pronto!




domingo, 31 de agosto de 2025

Grandullón y narizotas

¡Hola de nuevo!

Este año comenzamos el curso fijándonos en formaciones de palabras especiales que se usan sobre todo en la lengua informal. Para eso, vamos a partir, como siempre, de imágenes que he encontrado en las calles, o sea, de paisaje lingüístico.

En una plaza céntrica de Madrid, tapando las obras de una fachada, vemos este anuncio de teléfonos móviles:


Aprende español callejeando: Grandullón y narizotas
Glorieta de Bilbao

Cada vez los teléfonos móviles son más grandes porque la gente los usa para todo, incluso para ver películas. Ya no es suficiente con un teléfono móvil grande, nos dice esta empresa, necesitamos un teléfono grandullón. Grandullón viene de grande, claro, pero tiene una forma un poco especial; con el sufijo -ón / -ona, el que usamos habitualmente para aumentar, tenemos grandón/ona, que también existe. Tanto grandón/ona (formación regular) como grandullón/ona (formación irregular) se usan sobre todo para describir a personas muy jóvenes, personas que son grandes para la edad que tienen. No es normal utilizarlos para objetos, como hacen en este anuncio.

Al final veremos más palabras con formaciones parecidas a esta.


En el nombre de un bar del barrio de Chamberí encontramos otra palabra que usamos coloquialmente para describir personas:

Aprende español callejeando: Grandullón y narizotas
Calle Fernando el Católico


Como se puede ver en la imagen que tienen puesta en la fachada del bar, un/una narizotas es una persona con la nariz muy grande. Y no es algo muy bonito para decirle a alguien a la cara, claro, si lo hacemos le estaremos insultando.

Sobre la gramática de esta palabra: parece una palabra plural pero no, es una palabra terminada en -s que es invariable. Fíjate:

Pedro es un narizotas
María es una narizotas
Pedro y María son unos narizotas
María y Juanita son unas narizotas

Fíjate también en que en los ejemplos lo he usado todo el tiempo como un sustantivo.


Si solamente estamos describiendo una nariz muy grande y no estamos definiendo a la persona, usamos un aumentativo muy parecido, pero con su forma variable, singular o plural, como corresponda:

El actor Adrian Brody es famoso por su narizota
Me gustan las personas con narizotas enormes


En esta imagen te pongo algunas palabras similares a estas dos. Seguro que puedes imaginar de dónde vienen (y si no, escríbeme un comentario y te lo digo).


Aprende español callejeando: Grandullón y narizotas


Las dos palabras de hoy no sirven para describirme a mí, que soy bajita y de nariz pequeña. Pero sí gafotas, una palabra que sobre todo usan los niños para insultar a los pobrecitos que, como yo, llevan gafas desde pequeños. 

Y aprovechando la ocasión, me despido presentándote al gafotas más famoso de España: Manolito Gafotas.




Manolito es el protagonista de ocho novelas escritas por Elvira Lindo; es un niño con gafas, claro, que vive en un barrio popular de Madrid. Aunque los libros parecen escritos para niños, en realidad son para todas las edades, y te los recomiendo si no los has leído. ¡Te divertirás un montón con ellos!

¡Hasta pronto!




lunes, 2 de diciembre de 2024

¡Qué chuli!

Fíjate en el nombre de uno de los cientos de establecimientos que hay ahora mismo en Madrid dedicados a las uñas (y en este caso, también a las pestañas).


Aprende español callejeando: Qué chuli
Calle Bravo Murillo


El año pasado escribí una entrada que se titulaba casi igual que esta: ¡Qué chulo!, donde te hablé de los diferentes significados de esta palabra. Como ves, la única diferencia está en la vocal final. La forma chuli, que sirve tanto para cosas masculinas como femeninas, es lo mismo que chulo/a, pero solo en el significado, aplicado a las cosas, de 'bonito, gracioso, estupendo'. 

Cambiar la terminación de un adjetivo o un sustantivo por una -i es algo informal y característico del lenguaje de los adultos dirigido a los niños o de personas jóvenes un poco cursis (cursi es un poco difícil de definir, pero aquí va un intento: 'alguien que pretende estar a la moda y mostrarse muy cool, pero que resulta ridículo o de poco gusto'), pijas (con pijo/a pasa lo mismo, lo vuelvo a intentar: 'persona que, con su forma de vestir, de hablar o de comportarse, supuestamente de buen gusto, quiere mostrar que pertenece a una clase social alta') o, simplemente, un poco infantiles.

Ejemplos del lenguaje de los adultos cuando hablan con los niños son las formas papi y mami. Generalmente (hablo solo de España, porque en este tema hay mucha variación entre zonas) los niños usan papá y mamá, pero sus padres a veces, cuando hablan con ellos, usan las formas terminadas en -i.

Ejemplos del lenguaje de personas jóvenes cursis o pijas: cuqui (por cuco/a; sobre esta palabra puedes leer Cosas cucas), porfi (en lugar de por favor), holi (por hola).

También hay gente, niños y adultos, que hablan de compis en lugar de hablar de compañeros/as. Hasta nuestra reina Letizia hizo famosa la palabra compiyogui al usarla para hablar de un empresario (implicado en varios casos de corrupción, amenazas, etc.) que era su compañero de clase de yoga.


Todas estas formas pueden parecerles cursis, pijas o infantiles a muchas personas (aunque no a las que las usan, claro), pero, eso sí, todas ellas tienen un sentido afectivo positivo. Hay, sin embargo, otros casos en los que la cosa no está tan clara:


Aprende español callejeando: Qué chuli
Imagen de Iñaki Goitia

En principio, llamar gordi a tu pareja, sea un hombre o una mujer, parece algo cariñoso. No tenemos por qué pensar que esa pareja es una persona gorda; lo más seguro es que no lo sea, porque si realmente lo es, creo que se enfadaría. Es solamente una forma cariñosa, sí, pero ¡a mí no me gustaría nada que mi pareja me llamara así! Y no soy la única.

Y hay otra forma parecida que no solo no es cariñosa, sino que más bien se usa para burlarse de la otra persona: guapi en lugar de guapo/a. Hace unos años, en 2016, un anuncio de una aplicación para comprar y vender ropa hizo muy popular la frase "Claro que sí, guapi", que durante un tiempo se usaba para todo: para dar la razón o para todo lo contrario, siempre con humor. Afortunadamente, esta moda pasó, pero la frase ha quedado escrita en muchos sitios, especialmente en las redes sociales. Este es el anuncio:



En fin, que yo te aconsejo no usar estas formas de las palabras porque, como ves, responden a contextos muy determinados o son simplemente modas que vienen y van. Sin embargo, está bien que las conozcas y las relaciones con las palabras de las que proceden.

¡Hasta pronti! 😆😆😆





jueves, 23 de mayo de 2024

Mascota perdida

Paseando por pueblos y ciudades, es fácil encontrarse con anuncios de dueños de mascotas (o animales domésticos) perdidos o desaparecidos. Cada vez más, pues el número de mascotas ha aumentado muchísimo -al menos en España- en las últimas décadas.

Como casi siempre nos cuentan algo sobre el físico, el carácter o el comportamiento del animal para que podamos identificarlo mejor, con estos anuncios puedes aprender, sobre todo, mucho vocabulario que no solamente se aplica a los animales.

Lo que más veo últimamente son anuncios de gatos desaparecidos, como este:


Aprende español callejeando: Mascota perdida
Calle Hierbabuena


Este anuncio es muy fácil de entender, pero quizá te resulte nueva la palabra recoveco. Aquí se usa en el sentido de 'pequeño rincón o lugar escondido'. Y es que los gatos son capaces de esconderse en cualquier sitio.

La frase que está marcada en rojo, Se recompensa, significa que, si lo encuentras y llamas a sus dueños, te darán algo de dinero. Recompensar tiene, en este tipo de anuncios, el significado de 'premiar algo bien hecho'. Esto muchas veces se pone en los anuncios para animar a las personas que lo leen a mirar con más atención, a ver si encuentran al animalito perdido.


Es muy tierno este otro anuncio que busca a un gato llamado Florentino (divertido nombre para un gato):

Aprende español callejeando: Mascota perdida
Calle Bravo Murillo

Se nota que los dueños de Florentino le quieren mucho por cómo lo describen, aunque lo han escrito en primera persona, como si fuera el propio gato quien nos habla: pequeñito (en diminutivo afectuoso) y aventurero. Buscando aventuras, se escapó de casa y ahora no sabe volver. ¿Hay algo más tierno que este anuncio?

Fíjate en la frase que hay debajo del número de teléfono: Se gratificará económicamente. Gratificar es también dar alguna cosa -que puede ser dinero- a cambio de una buena acción. Gratificar económicamente es, pues, lo mismo que recompensar.


En el siguiente anuncio no ofrecen recompensa ni gratificación:


Aprende español callejeando: Mascota perdida
Calle General Margallo

Aquí encontramos una descripción del comportamiento del gato: no araña (arañar: 'hacer con las uñas pequeñas heridas en la piel'), no muerde (morder: 'clavar los dientes en algo o alguien') pero sí maúlla, y mucho (maullar: hacer el sonido propio de los gatos cuando piden algo o se quejan).

Maullar y su sustantivo correspondiente, maullido, forman parte de ese grupo de palabras que suele ser tan grande en todas las lenguas y que usamos para describir los sonidos típicos de los animales. Hay muchísimas de esas palabras y no es necesario aprenderlas todas, pero sí al menos las de las mascotas más habituales. Por eso pongo aquí otro cartel, que no es un anuncio, pero sí incluye otra de esas palabras:


Aprende español callejeando: Mascota perdida
Calle María de Zayas


¡Qué bonitas experiencias debe de haber tenido esta niña con los perros! Porque el ladrido de algún perro (o de varios) le provoca un profundo sentimiento. Ladrar y ladrido son esas palabras que describen el sonido característico que producen los perros (aunque también, cuando se lamentan muy profundamente, pueden aullar, como los lobos, en lugar de ladrar).

Seguramente este cartel era un trabajo escolar. Fíjate en que está firmado por una niña llamada Irene, que está en primero de la ESO, en el grupo 1ºC. La ESO es la Educación Secundaria Obligatoria; generalmente los colegios tienen varios grupos para cada nivel, y para distinguirlos se usan las letras: 1ºA, 1º B, 1ºC, etc. La ESO es un periodo educativo obligatorio que va generalmente de los 12 a los 16 años. Como Irene está en primer curso, tiene probablemente 12 años, y este trabajo sobre el maltrato animal le salió tan bonito y tan poético que decidió ponerlo en la calle.


Y hablando de ladridos, también voy a poner un anuncio en el que buscan perros, en concreto a dos perras, porque usan una palabra que me gusta mucho:


Aprende español callejeando: Mascota perdida
Las Navas del Marqués (Ávila)


Es el adjetivo asustadizo/a, que significa 'que se asusta fácilmente'. Este sufijo -izo/a, cuando se usa para formar adjetivos que proceden de verbos, como es este caso, añade el significado de 'tener tendencia a realizar esa acción'. Un perro asustadizo o una persona asustadiza tienen tendencia a sentir miedo, a asustarse, por cosas sin importancia. 

¿Hay más palabras formadas así? Sí, muchas más, pero no todas se usan habitualmente (y no todas sirven para animales ni para personas), así que te dejo mi selección de algunas muy usadas:


Aprende español callejeando: Mascota perdida


¡Hasta pronto!









lunes, 15 de abril de 2024

Ojiplático



Aprende español callejeando: Ojiplatico
Avenida del General Perón




Hace pocos días vi este anuncio de una empresa que nos habla de un procedimiento de formación de palabras. Y está muy bien explicado: decimos que este hombre es pelirrojo (añadiendo una -r- para reflejar la pronunciación de la -r- fuerte) porque tiene el pelo rojo. Esta forma de crear adjetivos es relativamente frecuente en español.

Podríamos pensar que lo lógico es que la palabra fuera *pelorrojo. Pero no: la formación de este tipo de adjetivos es esta:   

SUSTANTIVO (que pierde su última vocal)   +    +   ADJETIVO

Casi todos los adjetivos de este tipo están formados por sustantivos que nombran partes del cuerpo de una persona, como cuellicorto/a ('que tiene el cuello corto'), o del cuerpo de un animal, como paticojo/a ('que tiene una pata o pierna coja'). Hay excepciones, como puntiagudo/a, que usamos para describir algo que tiene la punta afilada, muy fina; por ejemplo, podemos hablar de unos zapatos puntiagudos o de una nariz puntiaguda.

Muchas veces estos adjetivos son despectivos o humorísticos (no es lo mismo decir que alguien tiene el cuello corto, que es simplemente una descripción, que decir es un cuellicorto, que, según el contexto, es una burla o una caricatura). Pero esto no siempre ocurre: pelirrojo/a, que es probablemente la más usada (porque no tenemos otra manera de expresar esta idea: si decimos que alguien lleva el pelo rojo, es rojo teñido, porque nadie tiene el pelo rojo de forma natural); puntiagudo/a también es un adjetivo solamente descriptivo, no despectivo ni humorístico.

Independientemente de que el sustantivo nombre partes del cuerpo de las personas o de los animales, los adjetivos resultantes se usan indistintamente para personas o para animales: así, podemos hablar de personas o animales paticortos (o sea, de piernas o patas cortas).


Un paso más es el que damos con adjetivos como el de este anuncio de una marca de teléfonos inteligentes:


Aprende español callejeando: Ojiplatico
Calle Raimundo Fernández Villaverde




La primera parte, el sustantivo, es la palabra ojo, pero ¿qué adjetivo es *plático? Pues no existe. Si existiera, sería un adjetivo derivado del sustantivo plato. Pero no tenemos un adjetivo para esa palabra, básicamente porque no lo necesitamos.

¿Entonces, cómo se ha formado ojiplático/a? Alguien lo inventó a partir de la expresión ojos como platos, que usamos para describir el efecto de una gran sorpresa, porque generalmente cuando nos sorprendemos mucho abrimos mucho los ojos. Decimos, por ejemplo, me quedé con los ojos como platos, tenía los ojos como platos o abrió los ojos como platos. No se sabe quién inventó esta palabra, pero sí que empezó a usarse en la primera década del siglo XXI y que ya la tenemos en el diccionario de la Real Academia Española.

Así que ojiplático es, en realidad, una metáfora. Y como metáfora se usan otros adjetivos de este tipo. Por ejemplo, decimos que alguien es manirroto/a con el sentido de 'persona que no sabe ahorrar, que gasta sin ningún control'; literalmente, significaría 'que tiene una mano rota o las manos rotas', pero nunca la usamos así, sino como una imagen: la de alguien que tiene un agujero en la mano y por ese agujero se le cae todo el dinero. Otro ejemplo: peliagudo/a (que es una palabra que se usa más para cosas que para personas), que significa 'difícil de resolver'; viene de pelo y agudo/a 'afilado, fino, a veces punzante', y de la idea de algo con pelo afilado o punzante puede venir la idea de dificultad.


En esta imagen pongo algunos de los adjetivos de este tipo más utilizados, y con esto me despido:


Aprende español callejeando: Ojiplatico


¡Hasta pronto!



jueves, 2 de noviembre de 2023

Pisacharcos


Desde hace unos años, se han puesto de moda las palabras compuestas usadas como insulto o como, simplemente, descalificativo gracioso. Muchas, como pisacharcos, tienen la forma de verbo + sustantivo en plural, y no distinguen género gramatical (decimos es un pisacharcos y es una pisacharcos), como puedes ver con más ejemplos (que no son descalificativos) en la entrada Matasuegras y matacuñaos.

Siempre ha existido este tipo de palabras, claro. Por ejemplo, aguafiestas ('la persona que siempre, de una manera u otra, estropea una situación alegre o positiva'), matasanos ('mal médico'), zampabollos ('que come con ansia, que devora'), etc. Pero ahora creo que se usan más y se han creado muchas nuevas, como es el caso de pisacharcos. Un pisacharcos o una pisacharcos es una persona torpe que se mete en situaciones complicadas continuamente, que dice muchas cosas inoportunas. Por supuesto, esta palabra es de uso informal, y no está aún en los diccionarios.

Palabras compuestas de este tipo con el verbo pisar ya teníamos algunas, como pisacorbatas ('pequeño objeto metálico que se usa como adorno en la corbata, pero también para sujetarla a la camisa') o pisapapeles ('objeto pesado que se pone sobre varios papeles para que no se muevan').  Y ahora se están creando más, unas que son de uso general y otras que son inventos individuales para nombrar establecimientos.

De este último tipo son los nombres de estas dos tiendas:


Aprende español callejeando: Pisacharcos
Calle Monasterio de Samos


Aprende español callejeando: Pisacharcos
Calle Lérida



En la primera foto vemos una zapatería con un nombre que ellos han inventado, supongo, imitando la palabra pintamonas. Un pintamonas o una pintamonas es una persona que se dedica a la pintura artística pero lo hace mal, o es una persona que se cree o se dice importante o relevante en algún contexto o en todos los contextos pero en realidad no lo es. En la zapatería han cambiado el verbo pintar por el verbo pisar, ya que pisar el suelo es lo que hacemos con los zapatos.

El segundo establecimiento es al mismo tiempo una tienda gourmet y un bar. La razón del nombre pisatechos se me escapa, no le encuentro relación con el tipo de tienda, pero seguro que tiene relación con los dibujos que aparecen a izquierda y derecha del nombre, donde vemos a alguien boca abajo, con las piernas en lo alto. No sé si el dueño es aficionado al deporte y de ahí viene el nombre.


Como ya he dicho, las dos palabras anteriores no se usan, solamente las he encontrado como nombre de estas tiendas. La que sí es de uso general, aunque parezca mentira y aunque tampoco aparezca en los diccionarios, es la que se utiliza para llamar a este tipo de botas:


Aprende español callejeando: Pisacharcos
Calle Toledo



Parece ser que estas botas (también llamadas pisacacas) tienen una suela ('la parte inferior de los zapatos, la parte que toca el suelo') gruesa y fuerte y, supongo y espero, fácil de limpiar. Pero si quieres comprarte unas y no quieres pedirlas en una tienda con esos nombres tan feos, también puedes decir botas safari


Como puedes ver, este procedimiento para formar nuevas palabras está muy vivo, más que nunca, tanto para formar nuevos descalificativos como para nombrar objetos. Si te interesa saber más del primer tipo, en este artículo, Los 23 insultos compuestos más ingeniosos del español, encontrarás unos pocos, tanto tradicionales como más modernos. ¿Cómo puedes saber cuáles están consolidados, o sea, son ya antiguos y llevan mucho tiempo usándose, y cuáles son más recientes? Porque estos últimos no suelen aparecer todavía en los diccionarios.

¿Quieres repasar o conocer algunas otras palabras de este tipo y de uso general? En este ejercicio encontrarás diez más que se usan desde hace mucho tiempo. Espero que la entrada de hoy te haya resultado interesante, o al menos curiosa. Si es así, por favor, difúndela en tus redes sociales y/o dímelo en los comentarios. ¡Muchas gracias y hasta pronto!










viernes, 18 de noviembre de 2022

Ayusear


Hace un par de años, en una de mis clases estábamos hablando de la formación de verbos con el sufijo -ear, como lloriquear, pintarrajear, manosear, etc. y mostré a los estudiantes ejemplos de los que puse aquí cuando hablé de este sufijo en la entrada El tapeo. Así, vieron cómo esta manera de formar verbos es muy productiva y los hablantes pueden y suelen inventar nuevos verbos a partir de sustantivos o de otros verbos, como jamonear o cafetear.

Les conté que la gente inventa nuevos verbos incluso a partir de algunos nombres de personas que lo permitan fácilmente por su fonética, para hablar de una manera de hacer las cosas propia, característica de esa persona. Por ejemplo, hace muchos años un compañero de trabajo inventó el verbo pichuquear para hablar de 'hacer las cosas a la manera de Pichuca', que era otra compañera de la escuela.

Entonces les sugerí que inventaran ellos un nuevo verbo terminado en -ear. Casi sin pensar, una estudiante dijo: ayusear. Y todos entendimos a quién se refería: hacía poco tiempo que teníamos una nueva presidenta de la Comunidad de Madrid llamada Isabel Díaz Ayuso, a quien casi todo el mundo nombra como Ayuso, y que se caracteriza, entre otras cosas, por sorprender a los madrileños tanto con sus palabras como con sus acciones.  

Ayusear significa 'hacer cosas o hablar a la manera de Isabel Díaz Ayuso'; esto, claro, para unos es positivo y para otros negativo. Parece que el invento de mis alumnos tuvo éxito (😀😀😀), porque hoy podemos encontrar muchos ejemplos de este verbo en las redes sociales en España, y si hacéis alguna búsqueda en ellas veréis esa diferencia de significado.

Para los que fueron a la manifestación del domingo pasado en Madrid en defensa de la sanidad pública, ayusear es perjudicial para la salud de los madrileños. Y así lo expresaron yendo en masa a la manifestación y mostrando pancartas en las que, como suele pasar, había muchas rimas y muchos juegos de palabras que te voy a mostrar y explicar.

Empezamos por juegos y rimas con el propio nombre de la presidenta de la Comunidad:


Ayusear
Calle Raimundo Fernández Villaverde


Ya puedes imaginar en qué consiste la ayusofobia, ¿no? Se refiere, eso sí, a la sanidad pública, no a la privada, que está encantadísima con el aumento del negocio en los últimos años. Seguramente ya sabes que en España existe desde hace muchos años un sistema sanitario universal y gratuito que se financia con lo que pagamos entre todos. Pero en la última década ha bajado la inversión en sanidad pública y los servicios cada vez son más lentos y peores.

Otra creación graciosa:

Ayusear
Paseo de la Castellana



Desde hace tiempo se viene también aplicando la palabra ayusada a las ideas y ocurrencias completamente ilógicas que expresa la presidenta. En esta pancarta hacen algo más: directamente dicen que las ideas y ocurrencias de Ayuso son payasadas (palabra que viene de payaso y significa 'acción o palabras propias de un payaso, ridículas o que hacen reír'). Claro que han cambiado una vocal para que nos recuerde más a Ayuso.

Otros hacen rimas con su nombre (bueno, su segundo apellido, como he dicho al principio):


Ayusear
Plaza de Colón



Ayusear
Paseo de la Castellana



Y otros las hacen con su segundo apellido y el de su consejero de sanidad, Enrique Ruiz Escudero.

A la expresión se (me/te/le/nos/os/les) ve el plumero le dediqué una de las primeras entradas de este blog. Con el significado de 'ver las intenciones ocultas', aquí quiere decir que sabemos cuáles son las intenciones de la presidenta y su gobierno: dejar que la sanidad pública funcione cada vez peor y así empujar a muchas personas (las que pueden hacerlo) a pagar un seguro privado. Hay problemas también en la sanidad pública en otras partes de España, pero Madrid, la comunidad más rica de España, es la que menos dinero dedica a la sanidad pública.


Me encontré también otras rimas. Las dos primeras están relacionadas con uno de los últimos problemas de la sanidad madrileña. Te explico: antes de la pandemia del coronavirus, existían en Madrid unos puntos de urgencia (SUAP: servicios de urgencia de atención primaria) abiertos durante 24 horas en los diferentes pueblos y barrios de la ciudad que eran algo intermedio entre los centros de salud (el lugar para las consultas no urgentes) y las urgencias de los hospitales (que son para casos graves). En esos SUAP se podían resolver problemas urgentes que no fueran de gravedad. Después de más de dos años cerrados, se han abierto de nuevo hace unas dos semanas; sin embargo, la mayoría de ellos no tiene médicos.

Estas dos pancartas están relacionadas con este tema:


Ayusear
Paseo de la Castellana


Ayusear
Paseo de la Castellana



En las pancartas aparecen los nombres populares de dos grandes hospitales públicos de Madrid: la Paz (Hospital Universitario La Paz) y el Marañón (Hospital Gregorio Marañón). Las dos pancartas hablan de una situación absurda que lleva tiempo ocurriendo en Madrid: como no funcionan las urgencias de atención primaria, mucha gente termina en las urgencias de los hospitales por cosas no graves, como un flemón (una inflamación en la boca causada por infección en las encías, o sea, en la carne donde se meten los dientes) o una diarrea (supongo que a eso se refiere la segunda pancarta, que nombra un váter y además lo dibuja debajo de la palabra). Debido a eso, las urgencias de los hospitales se colapsan y no pueden atender a todos los pacientes como deberían.

Y una última rima en una camiseta de un sanitario (la palabra común con la que designamos a todo el personal de sanidad: médicos y médicas, enfermeros y enfermeras, etc.):

 
Ayusear
Paseo de la Castellana


Elegir una profesión relacionada con la sanidad normalmente es una vocación, es decir, un interés, una tendencia de una persona a hacer una actividad por gusto. Son profesiones muy duras, en las que estás todos los días enfrentándote a enfermedades y muertes, el aspecto más cruel de la vida. Pocos son los que las tienen solamente para ganarse la vida. Pero tener vocación, trabajar en lo que te gusta, no implica que puedan explotarte con jornadas interminables de trabajo, malos sueldos y trabajos inestables. Y eso es lo que les está pasando a muchos sanitarios en este momento en Madrid.



En fin, esperemos que no tenga razón el que llevaba esta otra pancarta:


Ayusear
Paseo de la Castellana



Seguro que ya sabes que enterrar significa 'meter bajo la tierra'. Pero la frase de la pancarta resulta ambigua: por un lado, puede querer decir que, a causa del mal estado de la sanidad, muchas personas van a morir antes de tiempo; por otro, cuando decimos esta frase de alguien, significa que esa persona nos va a sobrevivir a todos, que tiene una salud de hierro. En la segunda interpretación, yo lo entendería como una metáfora, es decir, que vamos a tener a esta presidenta durante mucho, mucho tiempo. Por una cosa y por la otra, repito, ojalá no tenga razón.

Y esta es mi crónica de la manifestación, ya termino de marisear. Espero que te haya resultado interesante y que hayas aprendido algo útil.

¡Hasta pronto!