jueves, 31 de mayo de 2018

Españoletín (mayo de 2018)

¡Buenos días o tardes!


Mayo, el mes florido y hermoso, termina y en España ha estado lloviendo, lloviendo, lloviendo, como no llueve nunca en este país.

A pesar de la lluvia, tenemos noticias de lengua, cultura, humor, etc. ¡como todos los meses!

¿Echas algo de menos en este boletín? ¿Te gustaría que incluyera otro tipo de noticias y novedades?

Espero que lo disfrutes. ¡Hasta pronto!


Hecho con Padlet

miércoles, 30 de mayo de 2018

Jubilados jorobados

Desde hace ya bastantes meses hay un colectivo de ciudadanos españoles que protesta y organiza manifestaciones casi todas las semanas. Son estos:      

Aprende español callejeando por Madrid: Jubilados jorobados
Plaza de las Cortes

Los jubilados son las personas que, generalmente por su edad y algunas veces por motivos de salud, han dejado de trabajar. Teóricamente, la jubilación es un buen momento de la vida, cuando ya no trabajas y tienes tiempo libre para dedicarlo a lo que te gusta. Pero estos jubilados, parece, más que jubilados están jorobados. Jorobar a alguien (palabra informal) significa 'fastidiar, molestar, hacer daño' a alguien; o sea, que alguien está fastidiando, molestando a los jubilados. 

¿Qué es lo que ha enfadado a estos ciudadanos? En España, los trabajadores pagan cada mes una parte de su sueldo al Estado; parte de ese dinero se les devuelve cuando se jubilan, con un sueldo mensual que se llama pensión. Por eso, a veces se habla de jubilados y a veces de pensionistas, porque en España todos los jubilados tienen derecho a una pensión pública. 

A principios del año 2018 recibieron del Gobierno una carta hablándoles de lo bien que estaba la economía española en estos momentos y anunciándoles un aumento de su pensión en un 0'25%. En este país, la pensión media es de unos 1.000 euros, así que la subida supondría 2,5 euros al mes. Pero es que hay muchísimos jubilados que cobran unos 600 euros al mes, y en ese caso sería 1,50 al mes. Casi costó más enviar la carta que lo que les iban a pagar.

Muchos jubilados se enfadaron y sintieron que les estaban engañando. Por eso, la mujer de la pancarta dice:


Aprende español callejeando por Madrid: Jubilados jorobados
Plaza de Neptuno

Este otro pensionista es un poco más agresivo:


Aprende español callejeando por Madrid: Jubilados jorobados
Plaza de las Cortes

MariANO se refiere al presidente del Gobierno actual, Mariano Rajoy. Las últimas letras están escritas en mayúscula porque justamente son la palabra que falta al final de la frase: ano. Esta palabra es la manera formal y médica de llamar a la parte del cuerpo que el hombre de la pancarta está señalando; sí, a lo que llamamos informalmente el culo. Cuando algo que nos ofrecen nos parece miserable, despreciable, podemos usar esta expresión para mostrar nuestro enfado: ¡Métetelo por el culo! o ¡Que se lo meta por el culo!

Bromas aparte, hay miedo en España por el futuro de las pensiones. Por eso, algunos colectivos sociales proponen que el derecho a una pensión pública aparezca en la Constitución, el texto más importante que domina la vida política de un país. De eso hablan cuando piden...


Aprender español callejeando por Madrid: Jubilados jorobados
Plaza de las Cortes

Blindar significa 'proteger algo contra agentes externos usando materiales muy duros y resistentes'. Por ejemplo, hablamos de puertas blindadas o de coches blindados cuando esas puertas y esos coches tienen especial protección contra los ladrones o, en el caso de los coches, contra posibles ataques con armas. 

Esta palabra se usa cada vez más como metáfora (sobre el concepto de metáfora, puedes leer En el corazón de la ciudad). Por ejemplo, se habla mucho de contratos blindados, que son los que obligan a dar mucho dinero al trabajador si la empresa quiere despedirlo, y, por lo tanto, protegen mucho más al trabajador. Y ahora hablamos también de blindar derechos como el derecho a la pensión, protegiéndolos a través de leyes.

¿La situación es parecida donde tú vives? ¿Es un tema que te preocupa?

¡Hasta pronto!





martes, 22 de mayo de 2018

Punto por punto


Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Calle Santa Feliciana

   
Algunas veces, palabras que parecen poco importantes, sobre todo porque son muy pequeñas, marcan una gran diferencia. Es el caso de los artículos, como vamos a ver comparando el nombre de este local de Madrid con otro que veremos más abajo.


Poner algo a punto es prepararlo para que pueda servir a una finalidad (por ejemplo, antes de hacer un viaje largo en coche es importante hacerle la puesta a punto), y estar a punto de hacer algo quiere decir que se va a hacer en un futuro próximo. La forma a punto puede significar cosas diferentes; ¿cómo la entendemos en este cartel? Como es un centro de estética, creo que seguramente se refieren al primer significado: si vamos allí, nos pondrán a punto, o sea, nos harán algunos cambios que nos servirán para estar más guapos (la finalidad de esto ya no está tan clara, cada uno la decidirá).

En cambio, en este bar usan la forma al punto, con el artículo el (a+el = al) delante, y eso cambia bastante el significado:


Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Calle Guzmán el Bueno


La expresión al punto puede significar 'inmediatamente, rápidamente', pero aquí tiene otro sentido más específico y que se usa más: se dice del grado de cocción de la carne que se hace a la plancha o asada. Esta es una expresión importante que necesitamos conocer para pedir la carne en un restaurante, porque siempre nos preguntarán cómo la queremos, y los grados más utilizados son:

1. Poco hecha
2. Al punto
3. Hecha
4. Muy hecha

Al punto es una cocción intermedia: la carne bien tostada por fuera y un 50% de rojo en el interior, más o menos.

Pero no son estas las dos únicas expresiones con esta palabra. En este otro bar encontramos otra muy propia de la lengua informal:

Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Calle Teruel


Y punto se utiliza para terminar una frase indicando que lo que hemos dicho termina la conversación, no hay nada más que decir. Así que se usa muchísimo para terminar (o intentar terminar) las discusiones. Viendo el nombre del bar, me imagino a un grupo de amigos que buscan dónde tomar algo: pasan por delante de varios bares, pero a uno no le gusta uno de los bares, a otro no le gusta otro, etc., hasta que uno de ellos dice: ¡Aquí mismo y punto!, o sea, ¡Vamos a este bar que está aquí y no hay más que hablar!

Otra forma de usar esta palabra en la lengua informal es decir que algo o alguien es un punto, o un puntazo (sobre esta expresión te hablé hace tiempo en la entrada Es un puntazo), como hacen en este anuncio de un bar, Gambrinus:

Calle Fuencarral



Hay otra expresión en la que se usa la palabra punto que me gusta mucho: poner los puntos sobre las íes. Quiere decir 'aclarar y explicar bien cosas que no estaban claras antes (y que podían ser o eran motivos de conflicto)'. Por ejemplo, podría usarse en una conversación entre compañeros de trabajo:

- Este tío se pasa el día jugando en el móvil y luego nos toca a nosotros hacer su trabajo.
+ Pues sí, y ya es hora de que le pongamos los puntos sobre las íes. Que le quede claro que no vamos a seguir cubriéndole.

Es verdad que, si escribimos a mano y no ponemos los puntos sobre la letra i, nuestra letra es mucho menos clara, se entiende peor, ¿no?

Bueno, pues con esto te he explicado, punto por punto ('con todo detalle') las expresiones en las que usamos la palabra punto.

Pero no quiero despedirme sin ponerte otra foto en la que aparece esta palabra punto, porque me hizo mucha gracia verlo:

Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Viñegra de Moraña (Ávila)


Punto limpio no es exactamente una expresión sino una combinación de palabras que se usa para un espacio que los ayuntamientos ponen a disposición de los vecinos para que pongan allí los objetos que, por su gran volumen o por su peligrosidad para el medio ambiente, no pueden echarse con la basura normal. Por ejemplo, debemos llevar a los puntos limpios los grandes electrodomésticos, los restos de pintura, los objetos de metal, los aparatos electrónicos, etc.

Claro, con toda esta basura, aunque se llaman puntos limpios, la verdad es que son sitios bastante sucios. Y en este pueblo de la provincia de Ávila (en Castilla-León), como está casi en medio del campo, el contraste entre la palabra limpio y lo que vemos es más grande, ¿verdad?

Y con esto pongo punto final a la entrada de hoy. Pero será realmente punto y seguido, porque continuaremos la próxima semana. 

Aprende español callejeando por Madrid: Punto por punto
Calle de San Germán


¡Hasta pronto!



miércoles, 16 de mayo de 2018

¡Qué fisno!

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle del Pez



No sé si te acuerdas de esta imagen. La usé hace algún tiempo en la entrada Ni pa ti mi pa mí, en la que te hablé de los acortamientos de algunas palabras en la lengua informal.

Hoy me sirve para empezar a hablarte del adjetivo fino/a, una palabra interesante con varios usos.

En esta imagen, fino es lo contrario de basto. Son palabras que se aplican a la educación, a los modales de una persona. Fino/a significa 'de exquisita educación' o 'elegante, selecto' (el sentido depende de si hablamos de personas o de cosas o lugares), pero se usa habitualmente con bastante ironía, con un poco de burla (si queremos algo más neutro, usamos, por ejemplo, muy educado o elegante, selecto); basto/a, por el contrario, habla de una persona grosera, vulgar, con malos modales.

Este uso de fino con sentido humorístico y burlesco se marca más todavía en la lengua informal con una forma que se usa mucho en España: fisno/a, añadiendo una -s- en medio de la palabra. Es la forma que aparece en el título de esta entrada, ¡Qué fisno!, y también la que da nombre a esta taberna de Lavapiés:

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle del Amparo

¿Y por qué se pone esta -s- en medio? Nos dan una posible explicación en el programa de radio El palabrero: muchos hablantes nativos de español no pronuncian las -s finales de palabra o de sílaba como -s-, pero, cuando quieren hablar de manera más formal, algunos intentan utilizarlas. Quizá de ahí venga la burla de meter esa -s- en relación con el concepto de ser más educado, selecto o elegante que tiene la palabra fino.

Existen también otras formas coloquiales de esta palabra, finolis y finústico/a, que se usan para personas (para sus modales, o su forma de hablar, o de vestir), y que tienen también un sentido humorístico.

Pero esta palabra tiene otros usos. Por ejemplo, cuando hablamos de algunos alimentos puede tener el sentido de 'suave, de buena calidad, sin defectos'. Así la entendemos en este cartel de una tienda muy antigua que cerró ya hace años:


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle General Arrando


Este tipo de carteles en las tiendas de alimentación era muy frecuente hasta hace unos veinte años. Y es que las legumbres, llamadas también la carne del pobre por la cantidad de proteínas que tienen, han sido un alimento básico durante décadas en España. Y el lugar donde más legumbres se producían era Castilla. 

Se llama legumbres finas a las que son suaves, no tienen una piel áspera o gruesa. ¡Ojo! No confundas las legumbres con las verduras, que son dos tipos distintos de alimentos vegetales. Si la legumbre no tiene tanta calidad, podemos decir, por ejemplo: estas lentejas son muy bastas.

La palabra se usa con este sentido para hablar de alimentos o sabores: una carne fina, un sabor fino, una cerveza fina, etc. También se aplica a la piel de la cara (el cutis) de las personas: Si quieres conseguir un cutis fino, lávate todos los días la cara con...

También se aplica esta palabra a la sal. Por ejemplo, la usan en este paquete que tengo en casa:


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!




En este caso, el adjetivo fina se entiende como una sal de un tamaño más pequeño porque ha pasado por un proceso para convertirla casi en polvo. Es la sal que usamos habitualmente, por ejemplo, en las ensaladas.

Sin embargo, tradicionalmente (y ahora también ha vuelto a estar de moda) se usaba una sal de mayor tamaño, que puede llamarse sal gruesa o como la llaman en el nombre de este restaurante:


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle Beatriz de Bobadilla



Así que también usamos fino para hablar de tamaños. Fino tiene el sentido de 'delgado', y se suele usar para superficies más o menos planas o para objetos alargados: 

Este cable es demasiado fino, no me sirve, necesito otro más grueso.
Para terminar, hay que poner una capa fina de salsa encima de la carne.
Necesito un hilo más fino que este, no me cabe en la aguja.
He comprado unos tableros finos de madera para proteger la pared.

Los adjetivos contrarios, en este caso, serían grueso o gordo.

Y un último uso de esta palabra que he encontrado por las calles de Madrid:

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!
Calle Ventura de la Vega



Los finos son vinos blancos, secos y muy aromáticos. En España se suelen tomar en el aperitivo y se toman y producen, sobre todo, en Andalucía. Y se piden así, directamente: Un fino, por favor, sin usar la palabra vino.

Como has visto, dependiendo del sentido con el que usamos la palabra fino/a, su contrario es diferente. Voy a resumirlo en una imagen para que lo veas más claro:


Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!




¡Y también, claro, tenemos expresiones con esta palabra! Por ejemplo, esta que te expliqué en una entrada anterior: Hilar fino. O la que aparece en la siguiente imagen: canela es la especia que puedes ver en la foto, y cuando decimos que algo o alguien es canela fina, queremos decir que es excelente en algún aspecto. ¿Tú crees que este blog es canela fina?

Aprende español callejeando por Madrid: ¡Qué fisno!


¡Hasta pronto!


domingo, 6 de mayo de 2018

Madrid es femenina

¿Qué dirías: Madrid es femenina o Madrid es femenino? Pues podemos decir y decimos las dos cosas. 

Con los nombres de ciudades usamos el masculino y el femenino. Cuando el nombre de la ciudad  termina en -a, usamos más el femenino (por ejemplo, Roma es muy bonita); cuando termina en -o, usamos más el masculino (por ejemplo, Oporto es precioso); cuando termina en consonante se usan tanto el masculino como el femenino, pero se utiliza más el masculino. Pero en todos los casos podemos usar el femenino, porque tenemos en nuestra mente la palabra ciudad, que es femenina; por eso, no es raro oír, por ejemplo, Oslo es preciosa.

Eso sí, si necesitamos usar antes un artículo (por ejemplo, si nos referimos a una época histórica de una ciudad), tendremos que usar el masculino o el femenino según la tendencia general: masculino si termina en -o o en consonante y femenino si termina en -a. Por ejemplo:

La Roma de los Borgia
El México del siglo XX
El Madrid de los Austrias


Lo mismo pasa con los nombres de los países. En este caso, sin embargo, siempre podemos usar el masculino porque tenemos en mente la palabra país, que es masculina, y es habitual oír, por ejemplo, Colombia es precioso. Pero, como antes, si necesitamos usar un artículo delante, nos guiaremos por la terminación: masculino si termina en -o o en consonante, y femenino si termina en -a:

La Italia de los años 90
El antiguo Egipto
El Japón de Murakami


Volviendo a Madrid, me gusta más decir que es femenina por varias razones. 

Una razón que ya conoces es que la ciudad está llena de nombres femeninos en sus locales. Ya te mostré muchos en las entradas La Doña y El femenino está de moda, pero desde entonces he visto más. Y te pongo las fotos a continuación en tres grupos.

En este grupo, tres bares o restaurantes con nombres de mujeres:


Aprende español callejeando por Madrid: Madrid es femenina



La Chelinda es una cadena de restaurantes mexicanos y crearon su nombre dedicándolo a una revolucionaria mexicana, por eso tiene un arma en la mano. La Paca y La Dominga son dos locales del barrio de Malasaña que llevan nombre de mujer.

El segundo grupo lo forman tres locales con adjetivos en femenino. A la izquierda, dos bares, y a la derecha una tienda de cerámica.


Aprende español callejeando por Madrid: Madrid es femenina


Taurino/a es un adjetivo que viene de toro. El local está decorado con imágenes y cabezas de toros, así que, si estás en contra de las corridas de toros (como lo están muchos españoles, recuerda que te lo conté hace tiempo en El peatón torero), ¡mejor no entres!

Este tercer grupo está formado por nombres de locales que también tienen un artículo y un adjetivo femeninos, pero además nos hablan de características:

Aprende español callejeando por Madrid: Madrid es femenina

Plácido/a significa 'tranquilo y agradable, que transmite paz'. Puede aplicarse, por ejemplo, a la sonrisa o la mirada de una persona, a un paisaje, a una mañana, tarde o noche, etc. La plácida, entonces, debe de ser, un café donde pasar un rato tranquilo y agradable.

También podremos pasar un buen rato en La pródiga, porque el nombre nos habla de abundancia, de que hay muchas cosas para comer y beber. Pródigo/a es una palabra bastante culta que significa 'generoso' o 'abundante'.

Por último, otro lugar con un nombre femenino más fuerte: La testarruda. En realidad, la palabra es testarudo/a, con una sola -r-, pero aquí lo escriben así porque están en la calle de la Ruda. La -r- de la palabra testaruda es suave pero la r- de la palabra ruda es fuerte (porque es el primer sonido de la palabra), y no quieren cambiarle la pronunciación a la calle. Testarudo/a es sinónimo de cabezota, obstinado, terco, o sea, es un adjetivo para personas con la cabeza muy dura, que no cambian de opinión. 


¿Y por qué otras razones me parece Madrid femenina? Porque encuentro en sus calles placas como esta:

Aprende español callejeando por Madrid: Madrid es femenina
Plazuela de Antón Martín

Un homenaje a la dueña o la camarera de un bar. Bonito, ¿verdad?

Y también encuentro pancartas como esta:


Aprende español callejeando por Madrid: Madrid es femenina
Cuesta de Moyano

¿Qué sería de... sin...?, que aparece en las dos fotos anteriores, se utiliza para expresar que la vida de la persona sería mucho peor sin algo o sin alguien. La vida de los vecinos de la plaza de Antón Martín sería mucho peor sin Amparo, y la vida de muchas mujeres sería terrible sin el amor de otras mujeres, sin sus amigas, sus madres o sus hermanas.

Tomé la última foto en una de las muchas manifestaciones y concentraciones feministas que ha habido en Madrid en los últimos meses. Y no solo en Madrid, porque España se ha convertido últimamente, por muchos e importantes motivos, en capital mundial de la lucha feminista.

En esa manifestación vi también estas dos pancartas, con frases de dos mujeres relacionadas con Madrid:

Aprende español callejeando por Madrid: Madrid es femenina
Cuesta de Moyano

María Zambrano (1904-1991) fue una filósofa española que, aunque no nació en Madrid, vivió aquí gran parte de su vida. En su frase aparece la palabra servidumbre, relacionada con el verbo servir y con la palabra siervo; servidumbre es la condición del siervo, que es la persona que sirve a otras personas. Ella prefería vivir de manera libre, aunque eso signifique a veces correr peligro, a vivir como sierva, como esclava, por ejemplo, de una dictadura o de un hombre.

La otra mujer, Clara Campoamor, nació y vivió una parte importante de su vida en Madrid. Fue abogada y política, y, como diputada, la recordamos por haber conseguido el derecho de voto para las mujeres españolas en el año 1931.


Aprende español callejeando por Madrid: Madrid es femenina
Cuesta de Moyano

Y eso es lo que están haciendo las mujeres de la manifestación: ejercer su libertad, expresar su desacuerdo con una sociedad machista que sigue discriminándolas.

¡Que viva el Madrid de las mujeres! ¡Hasta pronto!


jueves, 3 de mayo de 2018

Bajos y bajas


se hacen bajos
Calle del Bastero



Al leer este cartel, ¿has pensado en una fábrica de hombres bajitos? ¿Cómo lo has entendido?

Por experiencia sabrás que la mayoría de las palabras, con excepción de las palabras científicas, tiene más de un significado. Y eso es lo que pasa con la palabra bajo, que aquí no es un adjetivo para hablar de la altura sino un sustantivo. Este sustantivo significa, en este contexto, la parte más baja de la ropa, tanto de los pantalones, como de las faldas, vestidos, abrigos, etc. Las personas bajas muchas veces necesitan (necesitamos, porque yo soy baja) acortar los bajos de su ropa y, si no saben hacerlo ellas mismas, ahora tienen un montón de tiendas donde pueden hacérselo, como esta del barrio de Lavapiés, que se llama El ropero.

¿Y qué piensas qué significa este otro cartel que vi en un bar de Sevilla?

baja permanente
Sevilla



Este cuchillo jamonero está desgastado porque desde 2008 hasta 2013 ha cortado muchísimo jamón. Por eso, los dueños del bar han dejado de usarlo, le han dado la baja. Una baja, como sustantivo, es un abandono del trabajo a causa de una enfermedad o accidente. El cuchillo, diríamos, está de baja. También se llama baja al papel que nos da el médico cuando estamos de baja.

Así que ¡atención! Cuando el significado de una frase te parezca un poco raro, busca si alguna de las palabras que conoces tiene otro significado. Es muy probable que sea así.
      
¡Hasta pronto!