domingo, 22 de febrero de 2026

Aforo completo


Aprende español callejeando: Aforo completo
Calle Lorenzana




Hay palabras que, desde la pandemia, son mucho más utilizadas que antes. Por ejemplo, una que aparece en el cartel de arriba: aforo.

La foto la tomé en la puerta de un espacio de coworking del barrio de Tetuán donde se organizan actividades culturales. El aforo de un local es la cantidad de gente que legalmente puede haber dentro. Es obligatorio que lo tengan fijado y a la vista muchos tipos de espacios: restaurantes, centros culturales, gimnasios, tiendas, etc. Si en un local hay más personas de las fijadas en el aforo, la policía puede ponerle una multa, e incluso cerrarlo.

Así que en el espacio del cartel de arriba no pueden entrar más personas. Pero lo que me hizo gracia de este cartel es que, antes de hablar de aforo completo, hubieran escrito no hay sillas. Porque no es lo mismo: que no haya sillas no significa que el aforo esté completo, solo que tendrás que estar de pie. Pero parece que en este local el número de personas lo calculan por el número de sillas.

¿Por qué esta palabra se usa y se ve más desde la pandemia del coronavirus? Porque durante muchos meses, el aforo de muchos espacios públicos se bajó para evitar los contagios.


Hay una palabra muy, muy parecida a esta que significa algo bastante distinto: foro. Un foro, presencial o virtual, es un lugar de discusión sobre cualquier tema más o menos especializado. En la época de los antiguos romanos, el foro de la ciudad de Roma era un lugar donde se tomaban decisiones importantes, pues en ese espacio estaban los tribunales, se daban discursos públicos y se trataban asuntos comerciales. Quizá por eso, a la ciudad de Madrid, humorísticamente, los propios madrileños la llaman el foro, ya que Madrid fue durante mucho tiempo el centro único de poder del país. Y, aunque hoy en día no se dice tanto, encontramos en Madrid muchos locales con ese nombre: bar El Foro, café El Foro, hotel Madrid Foro, etc.


En Madrid, realmente, nunca hubo un foro como en Roma, pero sí hubo en el pasado varios mentideros. Algunos están marcados con placas como esta:


Aprende español callejeando: Aforo completo
Calle del León




¿Qué eran los mentideros? Unos lugares al aire libre en ciertos rincones de la ciudad donde la gente se reunía, en los siglos XVI y XVII, para charlar, intercambiar información y también cotillear ('hablar sobre asuntos privados de otras personas'). Una especie de periodismo oral, en unos tiempos en los que no existían periódicos. Con este significado, se deduce inmediatamente que mentidero viene del verbo mentir. Y es que, claro, cuando se habla mucho, también se miente mucho. 

Hoy, los mentideros ya no existen pero se mencionan a veces de manera metafórica en la prensa. Un par de ejemplos:


La asociación profesional defensora de la moda de autor española ha renovado su Junta Directiva, nombrando por primera vez un nuevo presidente en más de 20 años. 

Era un creciente rumor que venía ya sonando en los mentideros de la moda nacional desde hace ya algunos meses, y que se ha terminado de confirmar hoy

(De la página www.fashionunited.es)



Se cuenta en los mentideros del foro que la estabilidad del matrimonio real vuelve a ser objeto de rumores, alimentados por portadas extranjeras y confidencias reservadas en la capital. 

(De la página www.elboletin.com)


En el primer ejemplo, los mentideros serían las conversaciones que tienen entre sí las personas importantes en el mundo de la moda; en el segundo, se refieren a un rumor que corre entre la gente de Madrid que conoce secretos importantes sobre la familia real.

Los modernos mentideros de hoy son, claro, los foros digitales y las redes sociales. Pero también podemos encontrar algún restaurante que se propone como lugar para mentir. Si te apetece cotillear un poco, puedes ir a este, que habla de Madrid como la villa (y ese es otro nombre para hablar de la ciudad que te expliqué hace tiempo en esta entrada: En México se piensa mucho en ti). ¡Hasta pronto!


Aprende español callejeando: Aforo completo
Calle Almagro


miércoles, 11 de febrero de 2026

Trece años de expresiones callejeras

Por fin actualizo el libro sobre expresiones que he encontrado en las calles a lo largo de estos más de trece años sacando fotografías.

Esta es la cuarta edición y en ella encontrarás, en la primera parte, más de cien expresiones, y en la segunda parte, treinta infografías publicadas en el blog.

Espero que te guste, que te entretenga, y, sobre todo, ¡que aprendas algo!

¿Lo quieres? Pincha en esta imagen y descárgatelo.





lunes, 2 de febrero de 2026

Impecables e intrépidos


Aprende español callejeando: Impecables e intrépidos
Calle Francisco Silvela



En esta peluquería de caballeros usan adjetivos que me gustan. Sus cortes de pelo son impecables y están pensados para hombres intrépidos.

Impecable significa 'perfecto, totalmente correcto, sin ningún defecto o mancha'; intrépido quiere decir 'que no tiene miedo del peligro'. Por eso supongo que hablan de cortes de pelo diferentes, modernos, originales, que pueden ser un gran cambio para el cliente.

El adjetivo intrépido/a se usa para personas y animales; la palabra impecable, en cambio, se usa para acciones, objetos y lugares y no suele usarse para personas y animales directamente, aunque sí para aspectos de las personas y animales. Te pongo ejemplos:

- Hay que contratar a este chico. Tiene un currículum impecable.

- Su aspecto era impecable. No parecía que acababa de correr veinte kilómetros.

Hay algo que los dos adjetivos tienen en común en su forma: empiezan con el prefijo negativo in/im-. Sin embargo, las formas no negativas pecable y trépido, aunque existen y aparecen en los diccionarios, no se usan, es prácticamente como si no existieran. Hay también casos de adjetivos de este tipo en los que el contrario no existe. De todo esto te hablé en una entrada hace tiempo, así que no me voy a repetir, porque puedes leerlo aquí: Frankespain ha muerto.


A veces la gente se confunde con este prefijo negativo in-. Existen palabras que empiezan con in-, pero no se trata de un prefijo que dé un sentido negativo a la palabra. Me refiero a palabras como información, inocente, inteligente, interesante o interrumpido. Este último adjetivo sí tiene su contrario ininterrumpido (formado por in + interrumpido), pero tanto -in- parece que a algunos les suena raro; quizá por eso se produce el error tan divertido que hay en este cartel:


Aprende español callejeando: Impecables e intrépidos
Santander (Cantabria)



Como puedes ver, este café bar ofrece comida desde las 10 de la mañana hasta casi las 12 de la noche, así que su horario de cocina no es interrumpido, sino ininterrumpido, o sea, que no se hace una pausa, que no se interrumpe (como sí se hace en otros muchos lugares, donde la cocina se cierra hacia las cuatro de la tarde y no se empieza a cocinar hasta la hora de la cena).

No es la única palabra con la que se produce este error. Últimamente he oído dos veces la palabra inteligible con el significado de 'algo que no se entiende', pero es todo lo contrario: inteligible significa 'que se entiende'; su contrario es ininteligible.

Existen pocos adjetivos parecidos a estos, y en total, incluyendo los dos anteriores, solamente he encontrado cinco, que son los adjetivos contrarios de interrumpido, inteligible, inflamable, intencionado e imputable. Aquí los tienes:


Aprende español callejeando: Impecables e intrépidos


¡Hasta pronto!