jueves, 21 de mayo de 2026

Es muy de aquí

Hace un tiempo te hablé de una construcción con el verbo ser que nos sirve para hablar de cosas o acciones que son típicas, características de un tipo de personas. Como, por ejemplo, cuando decimos Esto es de tontos. ¿Lo recuerdas? Si no, o si quieres ver más ejemplos, entra aquí: Pobres y ricos, ricos y pobres.

Hoy vamos a ver ejemplos callejeros de algo muy parecido, y que tiene el mismo significado: cuando usamos el verbo ser + la preposición de para hablar de algo característico de una persona o de un lugar.

Empiezo por una campaña publicitaria de un banco que está dirigida a gente joven. Nos muestra imágenes de varias personas jóvenes y nos habla de un comportamiento típico de cada uno, y aunque lo hace sin usar el verbo ser, si fueran anuncios hablados tendrían que ponerlo delante:


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Paseo de la Castellana

Pues si cambiar de móvil cada año es muy de Eva, Eva tiene bastante dinero y, sobre todo, no le importa nada nuestro planeta. Es la perfecta anti-ecologista.


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Paseo de la Castellana

Bizum es un sistema de pago entre personas a través del móvil muy, muy usado en España. Como ves en la imagen, el verbo que usamos para este modo de pagar es hacer (pero también decimos poner); dos ejemplos:

Oye, mañana mismo te hago un bizum por lo de la cena, ¿vale?

No hace falta que me lo des en efectivo, ponme un bizum y ya está.

En la imagen, nos dicen que es característico de Jon enviar el dinero cuando va de camino a la celebración de un cumpleaños; supongo que quieren decir que tenía que haber enviado antes el dinero (seguramente para un regalo).


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Paseo de la Castellana

Seguramente ya sabes que finde es una forma corta muy usada para decir fin de semana. Y aquí tenemos otro ejemplo de buena vida: si es muy típico de Ale irse los fines de semana a otro lugar (parece que para hacer deporte), es que también tiene bastante dinero, ¿no?


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Paseo de la Castellana

Liarla puede ser algo muy bueno o algo muy malo. Casi siempre algo malo: crear un desastre o provocar un conflicto. Pero también, como es este caso, animar muchísimo una situación o una celebración. En esta imagen hablan de una primera fila, así que imagino que están en un concierto, y que Ana suele ser la persona que anima al grupo de amigos a bailar, cantar, etc. 

Como ves, el banco se dirige a gente joven que se divierte y que no tiene problemas económicos: cambian de móvil, salen los fines de semana, van de cumpleaños, van a conciertos (que son carísimos últimamente). El tipo de gente favorita de los bancos, vamos. La verdad es que estos anuncios me molestan bastante: creo que podrían retratar a los jóvenes de una manera menos frívola, porque también hay jóvenes que se esfuerzan, que estudian, que trabajan, que son útiles para la sociedad. 


Antes te he dicho que esta construcción también se usa para expresar algo característico de un lugar y tengo un ejemplo curioso. Hace un par de meses pasé por delante de un local comercial que estaba en obras y vi esto:

Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Avenida del General Perón


El cristal del escaparate estaba tapado con ese papel amarillo en el que está escrita la frase, pero habían dejado, a la derecha de la frase, un espacio para poder mirar el interior del local.

Echar el rato o pasar el rato es pasar un tiempo (sin especificar cuánto) haciendo algo que generalmente no ha sido planeado, un tiempo relajado en el que no tenemos ninguna otra cosa urgente que hacer. Y es muy de aquí, en este contexto, se entiende como que es muy de España, porque dice el tópico que a muchos jubilados españoles (todos ellos hombres) les encanta mirar las obras que se hacen en las calles. Esto era verdad hasta hace algunos años, porque el perfil de los jubilados ha cambiado mucho: ahora la mayoría de los jubilados hacen cursos, hacen deporte, hacen voluntariado, etc. Y ya no tienen tiempo para mirar obras ni interés en hacerlo.

En el siguiente escaparate de este local tenemos el último ejemplo:


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Avenida del General Perón


Otra vez encontramos algo que dicen que es típico de España: que las obras se retrasen. Es verdad que muchas obras terminan más tarde de lo que deberían, pero tengo dudas de que sea algo típicamente español, y no algo universal. ¿Tú qué me dices, las obras suelen retrasarse en el lugar donde vives?

¡Hasta pronto!



domingo, 10 de mayo de 2026

Callejeando por el Camino del Cid

Viajando por el oeste de la provincia de Soria (Castilla-León) es muy posible que en algún momento veas, en lo alto de un monte, esta impresionante fortaleza ('lugar construido para la defensa en el que viven miembros de algún ejército') del siglo X, que tiene más de un kilómetro de perímetro:


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
Gormaz (Soria)

A los pies de este enorme castillo-fortaleza construido por los musulmanes está el pequeño pueblo de Gormaz, que llegó a tener tres mil habitantes y hoy solo tiene treinta. El pueblo está también en altura y desde él se ve un impresionante paisaje, con el río Duero -uno de los más importantes de España- descubriéndose a veces entre masas de árboles:


Callejeando por el camino del Cid
Gormaz (Soria)

Estas tierras forman parte del llamado Camino del Cid, una ruta histórica diseñada a partir de un poema medieval que narra la vida de un personaje a medio camino entre la historia y la leyenda: Rodrigo Díaz de Vivar, llamado el Cid (o el Cid Campeador). El Poema de Mío Cid es la primera obra literaria extensa escrita en lengua castellana que se conserva, un larguísimo poema de autor desconocido.

El Cid vivió en el siglo XI y fue un jefe militar del reino de Castilla; un rey de Castilla lo expulsó de su tierra y entonces comenzó a luchar con su propio ejército, a veces colaborando con cristianos, a veces con musulmanes, y llegó a conquistar Valencia. Hablamos de una época en la que todavía no existía España como país y en la que musulmanes y cristianos estaban en continuas luchas por el territorio. Uno de los muchos éxitos del Cid fue ser señor de Gormaz y rechazar a los musulmanes que querían tomar de nuevo la fortaleza.


Otro pequeño pueblo -aunque no tanto como Gormaz- que forma parte del Camino del Cid es Castillejo de Robledo, una localidad de menos de doscientos habitantes que está a los pies de un antiguo castillo templario. 

Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


En el centro del pueblo, casi todas las viviendas son de finales del siglo XIX y principios del XX, y me llamó la atención la costumbre de poner los nombres de sus primeros habitantes, de quienes pagaron su construcción. Eso significaba entonces la fórmula a costa de que aparece delante de un nombre en la fachada de muchas casas:


Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


Hoy, más de un siglo después, la expresión a costa de tiene un sentido negativo: hacer algo a costa de alguien significa hacerlo aprovechándose de otra persona, causando daño a otra persona o a nosotros mismos. Por ejemplo:

Terminó su tesis a tiempo, pero a costa de su salud, porque estuvo muchos meses durmiendo solo cuatro horas al día

La empresa tiene muchos beneficios, sí, pero a costa de los trabajadores, que ganan muy poco


Lo que me pareció gracioso fue que en algunos casos, en lugar de hablar en tercera persona sobre la vivienda, parecía que la que hablaba era la vivienda:


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo

Debajo del balcón pusieron la fecha de construcción, 1875, y encima de la puerta del balcón pusieron Me hizo... (el nombre no se puede leer). Esto me recordó a cuando a veces en la calle ves coches con un cartel que dice: Me venden, y un teléfono. Cuando veo esto siempre pienso: Qué pena, pobrecito coche, lo venden porque ya no lo quieren.

Un vecino de este pueblo reformó hace unos años su casa (no sé si lo hizo él mismo o pagó la reforma a otra persona) y quiso seguir la tradición de esta misma manera, con la casa hablándonos en primera persona:


Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


Como en tantos pueblos de esta zona, en Castillejo de Robledo hay una bonita iglesia románica (ojo, románica y no romana; el arte románico es de la Edad Media y el arte romano de la época del Imperio Romano, varios siglos antes). Frente a ella, una frase al lado de una cruz nos recuerda un episodio del Poema de Mío Cid que es más leyenda que historia: En esta villa fueron ultrajadas por los condes de Carrión doña Elvira y doña Sol, hijas del Cid.


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


Cuenta el poema que, después de que el Cid conquistara Valencia, casó a sus dos hijas con dos nobles castellanos; estos se las llevaron a su tierra y, en el camino, en un bosque cercano a este pueblo, las ataron a dos árboles, las desnudaron, las golpearon y las abandonaron. Aunque en el poema no se menciona expresamente, casi todo lleva a entender que también las violaron; por eso en la inscripción dice que fueron ultrajadas (ultrajar significa 'ofender gravemente, humillar, deshonrar'), y en una oficina de turismo de la zona a la que fui me dijeron que en ese pueblo habían sido violentadas las hijas del Cid (violentar puede ser simplemente aplicar violencia contra alguien, pero también agredir sexualmente).


Y ahora, por fin, te presento al Cid Campeador o al señor vencedor de las batallas, que era lo que significaban esas palabras:


Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz


En el mural, abajo a la izquierda, se lee este breve texto: Sant Estevan, una buena cipdad, palabras que aparecen en el Poema de Mío Cid. La forma medieval Sant Estevan, una buena cipdad equivale a San Esteban, una buena ciudad en español moderno.  

San Esteban de Gormaz está al lado del río Duero, fue tierra de frontera en la Edad Media y un lugar muy disputado por musulmanes y cristianos, y además, según el poema, fue allí donde llevaron a las hijas del Cid, para que las cuidaran, después de encontrarlas en el bosque.

Pasear por el casco histórico ('zona más antigua y monumental de una población') de San Esteban de Gormaz es volver al pasado. El pueblo conserva restos de un castillo y dos preciosas iglesias románicas, pero es que, además, paseando por su calle Mayor podemos observar el reciclaje de algunas piedras con inscripciones de época romana. Gracias a este sentido práctico, el pueblo conserva paisaje lingüístico en latín:


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz



Pero el paisaje lingüístico nos lleva también a un pasado más cercano, el de hace un siglo.

Por ejemplo, después de pasar el precioso puente medieval sobre el río Duero, encontramos este anuncio de los años 20 del pasado siglo:


Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

El nitrato de Chile era un producto muy utilizado en la agricultura para abonar ('alimentar a las plantas'). Aunque hace muchas décadas que dejó de usarse ese producto, estos anuncios, hechos con azulejos, aún perviven en muchos pueblos y ciudades de España.

A la misma época nos lleva este tipo de establecimiento, que, hoy abandonado, está en un rincón de la plaza Mayor del pueblo:

Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

Las fondas fueron, durante el siglo XIX y parte del XX, alojamientos sencillos, generalmente de menos categoría que los hoteles, donde también se daban comidas. 

Este otro establecimiento hotelero, que sí está abierto, tiene un nombre que nos vuelve a llevar al pasado medieval:

Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

El alquerque -una palabra desconocida para la mayoría de los españoles- era un juego de mesa que fue traído por los árabes a España; se hizo muy popular, y por eso aparece representado incluso en las iglesias. De este juego procede el actual juego de damas.

En el interior del local, sobre una mesa de madera, han grabado un alquerque:


Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

Y casi al lado de este establecimiento, un mensaje en el muro de un edificio medio derribado -como tantos que he visto en este trocito del camino del Cid- nos recuerda que somos frágiles como lo son los héroes, las historias, los carteles, los castillos y los edificios:


Callejeando por el camino del Cid


Por eso hemos de cuidarlos y cuidarnos. Cuida la historia, cuídate tú.




martes, 21 de abril de 2026

Abajo las fronteras

Hoy empiezo con una buenísima noticia: en España ha empezado un proceso de regularización de personas inmigrantes. Un proceso para darles documentación que les permita vivir y trabajar teniendo derechos. Que les permita salir a las calles sin miedo a que los detenga la policía. Que les permita tener un contrato de trabajo. En fin, que les permita llevar una vida normal, como la del resto de las personas que vivimos aquí.

España es un país muy turístico, acostumbrado a la llegada de personas de todo el mundo, pero el trato que se da a los turistas es a menudo muy diferente del trato que se da a inmigrantes y refugiados. 


Aprende español callejeando: Abajo las fronteras
Gran Vía

Se calcula que medio millón de personas legalizarán su situación gracias a este proceso de regularización. Personas que llevan un tiempo viviendo entre nosotros, y algunas de ellas durante bastantes años. Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo en que se haga. Es triste que muchas veces sean personas del pueblo las que piensan así, porque no se dan cuenta de que los inmigrantes no son su enemigo, los enemigos están en otro lugar.


Aprende español callejeando: Abajo las fronteras
Plaza del Canal de Isabel II

Se llama pateras a los pequeños barcos en los que suelen venir inmigrantes desde el norte de África. Otros inmigrantes vienen en cayucos, que son canoas grandes que suelen venir de África Occidental. Pero, en patera o en cayuco, efectivamente el que viene no es nuestro enemigo; nos hacen más daño otras cosas que ya tenemos en nuestra sociedad.

Muchas de las personas que están en contra de la regularización, y en general en contra de la inmigración, dicen que son cristianas -sobre todo católicas-, pero a todas ellas va dirigida esta terrible pregunta en la que alguien ha querido borrar la palabra dios:


Aprende español callejeando: Abajo las fronteras
Cabezón de la Sal, Cantabria (foto de Iñaki Goitia)


Yo, en cambio, no soy religiosa y estoy muy a favor de que se creen canales oficiales y legales para que los migrantes no tengan que hacer esos peligrosos viajes. También soy completamente partidaria de este proceso de regularización que ha decidido el Gobierno de España actual.

De hecho, estoy más a favor todavía de lo que se expresa en esta otra pintada:


Aprende español callejeando: Abajo las fronteras
Calle de la Cabeza


Decimos abajo y arriba, en pintadas y pancartas, cuando queremos expresar que estamos en contra o a favor de algo. Abajo las fronteras significa que la persona que escribió esta está en contra de las fronteras. Este no es, en mi opinión, un pensamiento utópico: las fronteras no son naturales, las han creado las personas poderosas para mantener su dominio sobre una parte de la población.

Ese es el mensaje de la canción Punto y raya, una versión musical de un poema escrito en 1969 por el venezolano Aníbal Nazoa. Te dejo aquí una de las versiones, la de la cantante española Rosa León:





¡Hasta pronto!




sábado, 11 de abril de 2026

¡Aúpa!

En los catorce años que llevo publicando en este blog nunca he hablado de fútbol. ¿Cómo? ¿Es posible que en este blog, que habla de lengua y culturas de España, no se haya hablado nunca del deporte nacional, de un fenómeno tan importante que ocupa horas y horas de los medios de comunicación, de las vidas y las conversaciones de la mayoría de la gente de este país?

Pues es que yo odio el fútbol. No solo es que no me guste; es que lo odio. Probablemente porque en mi familia casi todos eran muy futboleros (así se llama informalmente a los que son muy aficionados al fútbol): el fútbol era el tema de conversación principal (y también el de las discusiones) durante las comidas y cenas, y en el único televisor que había en casa, si había fútbol, no se podía ver otra cosa. 

Por eso me hace mucha gracia encontrar de vez en cuando (porque no pasa muy a menudo) mensajes callejeros que critican el mundo del fútbol. Como esta obra de arte urbano del grupo Yipi Yipi Yeah:


Aprende español callejeando: Aúpa
Corredera Alta de San Pablo


Creo que el mensaje es claro: hay personas que tienen su cabeza casi únicamente ocupada por el fútbol, y eso hace que no piensen en otras cosas más importantes en la vida.


Este otro mensaje es más exagerado, pero también me pareció divertido:


Aprende español callejeando: Aúpa
Calle Preciados


Tiene el estilo de una noticia periodística. Si fuese un mensaje con otro estilo, empezaría diciendo Ha sido desalojado... o Han desalojado... Pero vamos al significado: desalojar un lugar (en este caso, un campo de fútbol) significa 'obligar a salir de un lugar'. Es una palabra que se usa mucho cuando se produce alguna alarma en un lugar público y es necesario hacer salir a la gente.

Lo divertido del mensaje es la razón por la que han desalojado el campo de fútbol: alguien ha llamado de forma anónima a la policía o al propio campo de fútbol para avisar (alertar) de que han colocado libros en el campo. Los libros son objetos peligrosos para la gente del fútbol, los libros no son compatibles con el fútbol.

Ya he dicho antes que es un mensaje un poco exagerado. Por supuesto que hay aficionados al fútbol que leen libros. Pero detrás de todo tópico siempre hay un poco de verdad, ¿no?


Hay futboleros tan, tan apasionados que hasta lo muestran en la terraza de su casa para que lo vea todo el mundo, como este de la ciudad de Bilbao (País Vasco):


Aprende español callejeando: Aúpa
Bilbao

El Athletic Club de Bilbao es uno de los equipos más antiguos de España, con una historia de más de un siglo. Y este seguidor del Athletic le manda sus buenos deseos a su equipo con una palabra muy vasca: ¡Aúpa! Como ves, lo ha escrito sin acento, aupa, porque es así como se pronuncia en el País Vasco, donde ¡Aupa! es también un saludo, como un ¡Hola! muy expresivo.

Aúpa, en el resto de España, solo quiere decir 'arriba'. Es una forma del verbo aupar ('levantar o subir a alguien') y se usa sobre todo cuando se anima a los niños a levantarse o a subirse a un lugar más alto.

Pero aupar se usa también muy a menudo, especialmente en los medios de comunicación, como metáfora. Veamos algunos ejemplos:

  • María Zamora, Premio Nacional de Cine para la productora que aupó a las nuevas directoras (La Razón)
María Zamora es una productora de cine que ha apoyado el cine de las nuevas directoras, que así han conseguido tener éxito

  • Historia del Skoda Superb, el coche que aupó a la firma checa (Coches.com)
Este modelo de coche tuvo mucho éxito y así la empresa checa de coches Skoda consiguió hacerse más importante
 
  • Rebeca León, la mánager que aupó a Rosalía al estrellato internacional (Vanity Fair España)
Rebeca León consiguió que la cantante Rosalía se convirtiera en una estrella internacional

  • Pedro Sánchez aúpa a Carlos Cuerpo como vicepresidente primero (El Mundo)
El presidente del Gobierno de España ha nombrado vicepresidente primero a Carlos Cuerpo, que hasta ese momento era solamente ministro

  • El Real Madrid se aúpa al tercer puesto de la Euroliga (OkDiario)
El equipo de fútbol Real Madrid ha subido el tercer puesto en la competición de la Euroliga



Una cosita más sobre la palabra aúpa: la forma de aúpa usada después de un sustantivo es una manera informal de decir 'grande, extraordinario'. Por ejemplo:

Hoy no puede venir porque tiene un catarro de aúpa

Hoy hace un frío de aúpa


Bueno, pues me ha salido una entrada de aúpa sobre el fútbol. Si eres futbolero y has llegado hasta aquí, ¡enhorabuena por tu tolerancia! Tengo que decirte que aunque odio el fútbol, no odio a las personas a las que les gusta el fútbol, ni muchísimo menos. ¡Odiaría entonces a la mayoría de los españoles!

¡Hasta pronto!





jueves, 2 de abril de 2026

Bulos

Hace una década comenzó a usarse en todo el mundo una palabra de la lengua inglesa para hablar de las noticias falsas, tanto las que llegaban por los medios de comunicación tradicionales como, sobre todo, las que se difundían por las redes sociales.

Esa palabra, como ya sabes, es fake (o fake news). En España también se usó bastante durante un tiempo. Pronto algunas personas propusieron como alternativa palabras españolas usadas para hablar de las mentiras, como paparruchas, habladurías, infundios, trolas, etc. Finalmente, ha triunfado una palabra española, la que da nombre a este bar, que fotografió mi amigo Julián Muñoz (¡gracias, Julián!):


Aprende español callejeando: Bulos
Calle Príncipe de Vergara


En los últimos años, los bulos se han convertido en un grave problema de desinformación. Como en todos los países, supongo, en España han aparecido iniciativas para luchar contra ellos, como por ejemplo la página web Maldita.es; en ella hay incluso una buloteca en la que puedes informar de bulos y comprobar si alguna información que has recibido es falsa. 


¿Ha desaparecido entonces la palabra fake en España? No del todo. Los amantes de los anglicismos (que no son pocos) siguen usándola con su significado de 'engaño / falso, falseado'. Por ejemplo, en esta pintada del barrio de Lavapiés:


Aprende español callejeando: Bulos
Calle Torrecilla del Leal


Para algunos, decir que un hombre blanco joven pero adulto que lleva rastas es un fake suena mejor que decir que es un engaño. Para mí no, pero bueno, cada uno habla como quiere.

Las rastas son un tipo de peinado que para las personas de raza blanca con el pelo liso y fino es más difícil de hacer. Pero mira, esta chica las lleva y le sientan muy bien:


Imagen de pexels.com


Lo que ya no entiendo totalmente es por qué un hombre blanco, joven pero adulto, que lleva rastas es un engaño. Es verdad que es un peinado más tradicional en otras culturas, quizá sea por eso. ¿Tienes tú alguna otra idea?


Y por terminar como empezamos, ¿cuál es el último bulo que te ha llegado por las redes sociales? ¿O quizá no te has dado cuenta de que es un bulo?

¡Hasta pronto!




jueves, 12 de marzo de 2026

Animaluchos

Animalucho viene de animal. El sufijo -ucho/a, cuando se usa con un sustantivo, añade un sentido despectivo, negativo, quiere decir que algo es feo, demasiado pequeño o de mala calidad. Por ejemplo, si hablo de un periodicucho quiero decir que es un periódico de mala calidad; si digo casucha en lugar de casa, seguramente es una casa muy, muy pequeña, y probablemente fea y bastante mal construida. Un animalucho sería, normalmente, un animal no demasiado grande y de aspecto desagradable.

Sin embargo, en esta clínica veterinaria le han cambiado el sentido a ese sufijo:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Zafra (Badajoz)

Como ves, entre la primera parte de la palabra (ani) y la segunda (maluchos) han puesto una huella de la pata de un animal. Así, separando las dos partes, nos hacen pensar en otro sentido, el del adjetivo malucho/a. Malucho/a viene de malo/a, en su significado de 'enfermo/a'. Con los adjetivos, el sufijo ucho/a puede tener el mismo sentido despectivo, negativo, que con los sustantivos, pero se usa también para suavizar, para hacer menos importante o menos fuerte, una característica negativa. Así que tenemos que entender que, si alguien o algún animal está malucho, es que está un poco enfermo.

Con el mismo sentido usamos la palabra pachucho/a, pero en este caso, no viene de otro adjetivo (no existe *pacho/a), así que no se ha usado el sufijo -ucho/a. Pero lo que importa: si un animalito está malucho o está pachucho, llévalo al veterinario.

No es la primera vez que uso carteles de clínicas veterinarias en el blog. Los animales de compañía se han hecho tan, tan importantes en las vidas de tanta gente que el paisaje lingüístico de las ciudades y pueblos está lleno de ellos. Por ejemplo, los gatos sirven para dar nombre tanto a casas como a bares:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Gaucín (Málaga)

Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Torrecilla del Leal


Pero, probablemente porque los perros tienen más presencia en las calles, son ellos los que más aparecen en carteles de todo tipo. Se usan para nombrar cafés y restaurantes como estos:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Costanilla de San Pedro

Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Carranza


Pero también aparecen en todo tipo de mensajes callejeros. Hay tiendas donde, además de arreglar la ropa de los humanos, hacen ropa a medida para perros, o sea, ropa con la medida exacta del perro:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Marqués de Santa Ana


Hay gente que se gana la vida paseando a los perros de otras personas:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Francos Rodríguez


Hay carteles en las puertas de algunos establecimientos que avisan de que los perros no pueden entrar (o al contrario, y sobre esto puedes leer más mensajes en la entrada Cuatro perras), como en esta pequeña iglesia de Madrid:


Aprende español callejeando: Animaluchos
Calle Serrano


Incluso podemos encontrar casos en los que alguien muy bruto amenaza con hacerle algo malísimo al perro de alguien: comérselo. (Si quieres entender la diferencia entre comer y comerse, entra aquí: Cómete el mundo).


Aprende español callejeando: Animaluchos
Balmaseda (Vizcaya)


¡Hasta pronto!