viernes, 8 de febrero de 2013

El peatón torero

Las corridas de toros en España

Hoy aprendemos con fotos y con trozos de películas



En una señal que indica a los coches que hay un paso de peatones (el lugar por donde los que vamos andando podemos cruzar la calle) se puede ver esta transformación del peatón (la persona que anda) en torero llevada a cabo por los artistas Yipi Yipi Yeah:

el peatón torero yipi yipi yeah
Calle Fuencarral

Con poco material y mucha imaginación, los autores han convertido a un peatón en un torero. ¿Crees que esto significa que a los españoles nos encantan las corridas de toros?

Yo creo que no, que quiere decir que los peatones, cuando cruzamos las vías, tenemos que estar atentos, tanto como los toreros cuando torean. Para los peatones, los coches son como los toros para los toreros, igual de peligrosos.

Para muchos extranjeros que nunca han venido a España, y también para muchos que viven aquí, el estereotipo del español aficionado a las corridas de toros todavía existe. Esto está muy lejos de la realidad desde hace ya bastantes años. Solamente una minoría de españoles se interesa actualmente por la tauromaquia (este es el sustantivo culto que sirve para hablar de todo lo relacionado con el toreo), como puedes ver, por ejemplo, en las encuestas Gallup. Es más, muchas personas en España están en contra de las corridas, y en especial de la muerte del toro como espectáculo, y existen muchas asociaciones que luchan contra ellas. 

Para que veas que la protesta es evidente también en las calles, aquí tienes dos pintadas:


basta de abusar de los animales

abolición de la tauromaquia
Calle Bravo Murillo


Abolición significa 'anulación de una ley o tradición'.

La afición por las corridas de toros está muy ligada a la ideología y al modo de vida. Aunque hay modas que vienen y van, y en algunos momentos los intelectuales de izquierdas han defendido la tauromaquia, lo cierto es que el tipo de persona que defiende las corridas de toros, en la actualidad, suele tener una ideología conservadora. En la época del dictador Francisco Franco se fomentaron y en la época actual de neoconservadurismo quieren convertirlas otra vez en espectáculo de masas. Lo que digo no es una opinión, sino un dato:

- En 2011, varias Comunidades Autónomas (Murcia, Madrid, Castilla-La Mancha, Valencia) declararon las corridas  "Bien de Interés Cultural", con especial protección legal y, por supuesto, ayuda económica pública. Todas estas comunidades estaban (y aún están) gobernadas por el Partido Popular, actualmente en el Gobierno de España.

- Poco tiempo después de ganar las elecciones generales en noviembre de 2011, el Partido Popular decidió también volver a retransmitir corridas de toros en Televisión Española (se habían dejado de poner porque se pensó que no era un espectáculo adecuado para los niños).

- Ahora mismo el gobierno del Partido Popular (como si no hubiera cosas más importantes en estos momentos) está preparando una nueva ley que declarará a las corridas Bien de Interés Cultural en toda España. De esta manera, no se podrá prohibir la celebración de corridas en ninguna Comunidad Autónoma de España.

Algo también interesante es que entre el público de las corridas de toros hay muchísimos extranjeros. Unos por amor a lo exótico, otros por curiosidad... El caso es que las plazas de toros están siempre llenas de extranjeros. En el cine de la época de Franco son muy numerosas las escenas que se desarrollan en plazas de toros, con la presencia de extranjeros. En este vídeo puedes ver una en la que Morton, un ingeniero norteamericano, se atreve a torear:


(Sucedió en Sevilla, 1954)

Al mismo tiempo, en el cine franquista es muy frecuente que aparezcan turistas extranjeros "despistados", personajes cómicos que quieren ver toreros por todas partes. Eso pasa en esta película, donde una turista francesa, que está en un pueblo de Aragón, pregunta todo el tiempo por las corridas y los toreros:



(Cerrado por asesinato, 1962)

En esta otra escena, una pareja se ríe de una turista (de nuevo francesa) que está muy interesada en los toreros (a los que ella llama toreadores, una palabra antigua que ya no se usa, pero que se hizo muy popular con la marcha "Toreador" de la ópera Carmen de Georges Bizet):



(Ídolos, 1943)

Espero que ahora tengas un poco más de información y así no caigas en el estereotipo fácil del "español torero". ¡Y no te parezcas a los turistas de estas películas!

¡Hasta pronto!



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