jueves, 21 de mayo de 2026

Es muy de aquí

Hace un tiempo te hablé de una construcción con el verbo ser que nos sirve para hablar de cosas o acciones que son típicas, características de un tipo de personas. Como, por ejemplo, cuando decimos Esto es de tontos. ¿Lo recuerdas? Si no, o si quieres ver más ejemplos, entra aquí: Pobres y ricos, ricos y pobres.

Hoy vamos a ver ejemplos callejeros de algo muy parecido, y que tiene el mismo significado: cuando usamos el verbo ser + mmuy + la preposición de para hablar de algo característico de una persona o de un lugar.

Empiezo por una campaña publicitaria de un banco que está dirigida a gente joven. Nos muestra imágenes de varias personas jóvenes y nos habla de un comportamiento típico de cada uno, y aunque lo hace sin usar el verbo ser, si fueran anuncios hablados tendrían que ponerlo delante:


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Paseo de la Castellana

Pues si cambiar de móvil cada año es muy de Eva, Eva tiene bastante dinero y, sobre todo, no le importa nada nuestro planeta. Es la perfecta anti-ecologista.


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Paseo de la Castellana

Bizum es un sistema de pago entre personas a través del móvil muy, muy usado en España. Como ves en la imagen, el verbo que usamos para este modo de pagar es hacer (pero también decimos poner); dos ejemplos:

Oye, mañana mismo te hago un bizum por lo de la cena, ¿vale?

No hace falta que me lo des en efectivo, ponme un bizum y ya está.

En la imagen, nos dicen que es característico de Jon enviar el dinero cuando va de camino a la celebración de un cumpleaños; supongo que quieren decir que tenía que haber enviado antes el dinero (seguramente para un regalo).


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Paseo de la Castellana

Seguramente ya sabes que finde es una forma corta muy usada para decir fin de semana. Y aquí tenemos otro ejemplo de buena vida: si es muy típico de Ale irse los fines de semana a otro lugar (parece que para hacer deporte), es que también tiene bastante dinero, ¿no?


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Paseo de la Castellana

Liarla puede ser algo muy bueno o algo muy malo. Casi siempre algo malo: crear un desastre o provocar un conflicto. Pero también, como es este caso, animar muchísimo una situación o una celebración. En esta imagen hablan de una primera fila, así que imagino que están en un concierto, y que Ana suele ser la persona que anima al grupo de amigos a bailar, cantar, etc. 

Como ves, el banco se dirige a gente joven que se divierte y que no tiene problemas económicos: cambian de móvil, salen los fines de semana, van de cumpleaños, van a conciertos (que son carísimos últimamente). El tipo de gente favorita de los bancos, vamos. La verdad es que estos anuncios me molestan bastante: creo que podrían retratar a los jóvenes de una manera menos frívola, porque también hay jóvenes que se esfuerzan, que estudian, que trabajan, que son útiles para la sociedad. 


Antes te he dicho que esta construcción también se usa para expresar algo característico de un lugar y tengo un ejemplo curioso. Hace un par de meses pasé por delante de un local comercial que estaba en obras y vi esto:

Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Avenida del General Perón


El cristal del escaparate estaba tapado con ese papel amarillo en el que está escrita la frase, pero habían dejado, a la derecha de la frase, un espacio para poder mirar el interior del local.

Echar el rato o pasar el rato es pasar un tiempo (sin especificar cuánto) haciendo algo que generalmente no ha sido planeado, un tiempo relajado en el que no tenemos ninguna otra cosa urgente que hacer. Y es muy de aquí, en este contexto, se entiende como que es muy de España, porque dice el tópico que a muchos jubilados españoles (todos ellos hombres) les encanta mirar las obras que se hacen en las calles. Esto era verdad hasta hace algunos años, porque el perfil de los jubilados ha cambiado mucho: ahora la mayoría de los jubilados hacen cursos, hacen deporte, hacen voluntariado, etc. Y ya no tienen tiempo para mirar obras ni interés en hacerlo.

En el siguiente escaparate de este local tenemos el último ejemplo:


Aprende español callejeando: Es muy de aquí
Avenida del General Perón


Otra vez encontramos algo que dicen que es típico de España: que las obras se retrasen. Es verdad que muchas obras terminan más tarde de lo que deberían, pero tengo dudas de que sea algo típicamente español, y no algo universal. ¿Tú qué me dices, las obras suelen retrasarse en el lugar donde vives?

¡Hasta pronto!



domingo, 10 de mayo de 2026

Callejeando por el Camino del Cid

Viajando por el oeste de la provincia de Soria (Castilla-León) es muy posible que en algún momento veas, en lo alto de un monte, esta impresionante fortaleza ('lugar construido para la defensa en el que viven miembros de algún ejército') del siglo X, que tiene más de un kilómetro de perímetro:


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
Gormaz (Soria)

A los pies de este enorme castillo-fortaleza construido por los musulmanes está el pequeño pueblo de Gormaz, que llegó a tener tres mil habitantes y hoy solo tiene treinta. El pueblo está también en altura y desde él se ve un impresionante paisaje, con el río Duero -uno de los más importantes de España- descubriéndose a veces entre masas de árboles:


Callejeando por el camino del Cid
Gormaz (Soria)

Estas tierras forman parte del llamado Camino del Cid, una ruta histórica diseñada a partir de un poema medieval que narra la vida de un personaje a medio camino entre la historia y la leyenda: Rodrigo Díaz de Vivar, llamado el Cid (o el Cid Campeador). El Poema de Mío Cid es la primera obra literaria extensa escrita en lengua castellana que se conserva, un larguísimo poema de autor desconocido.

El Cid vivió en el siglo XI y fue un jefe militar del reino de Castilla; un rey de Castilla lo expulsó de su tierra y entonces comenzó a luchar con su propio ejército, a veces colaborando con cristianos, a veces con musulmanes, y llegó a conquistar Valencia. Hablamos de una época en la que todavía no existía España como país y en la que musulmanes y cristianos estaban en continuas luchas por el territorio. Uno de los muchos éxitos del Cid fue ser señor de Gormaz y rechazar a los musulmanes que querían tomar de nuevo la fortaleza.


Otro pequeño pueblo -aunque no tanto como Gormaz- que forma parte del Camino del Cid es Castillejo de Robledo, una localidad de menos de doscientos habitantes que está a los pies de un antiguo castillo templario. 

Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


En el centro del pueblo, casi todas las viviendas son de finales del siglo XIX y principios del XX, y me llamó la atención la costumbre de poner los nombres de sus primeros habitantes, de quienes pagaron su construcción. Eso significaba entonces la fórmula a costa de que aparece delante de un nombre en la fachada de muchas casas:


Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


Hoy, más de un siglo después, la expresión a costa de tiene un sentido negativo: hacer algo a costa de alguien significa hacerlo aprovechándose de otra persona, causando daño a otra persona o a nosotros mismos. Por ejemplo:

Terminó su tesis a tiempo, pero a costa de su salud, porque estuvo muchos meses durmiendo solo cuatro horas al día

La empresa tiene muchos beneficios, sí, pero a costa de los trabajadores, que ganan muy poco


Lo que me pareció gracioso fue que en algunos casos, en lugar de hablar en tercera persona sobre la vivienda, parecía que la que hablaba era la vivienda:


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo

Debajo del balcón pusieron la fecha de construcción, 1875, y encima de la puerta del balcón pusieron Me hizo... (el nombre no se puede leer). Esto me recordó a cuando a veces en la calle ves coches con un cartel que dice: Me venden, y un teléfono. Cuando veo esto siempre pienso: Qué pena, pobrecito coche, lo venden porque ya no lo quieren.

Un vecino de este pueblo reformó hace unos años su casa (no sé si lo hizo él mismo o pagó la reforma a otra persona) y quiso seguir la tradición de esta misma manera, con la casa hablándonos en primera persona:


Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


Como en tantos pueblos de esta zona, en Castillejo de Robledo hay una bonita iglesia románica (ojo, románica y no romana; el arte románico es de la Edad Media y el arte romano de la época del Imperio Romano, varios siglos antes). Frente a ella, una frase al lado de una cruz nos recuerda un episodio del Poema de Mío Cid que es más leyenda que historia: En esta villa fueron ultrajadas por los condes de Carrión doña Elvira y doña Sol, hijas del Cid.


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


Cuenta el poema que, después de que el Cid conquistara Valencia, casó a sus dos hijas con dos nobles castellanos; estos se las llevaron a su tierra y, en el camino, en un bosque cercano a este pueblo, las ataron a dos árboles, las desnudaron, las golpearon y las abandonaron. Aunque en el poema no se menciona expresamente, casi todo lleva a entender que también las violaron; por eso en la inscripción dice que fueron ultrajadas (ultrajar significa 'ofender gravemente, humillar, deshonrar'), y en una oficina de turismo de la zona a la que fui me dijeron que en ese pueblo habían sido violentadas las hijas del Cid (violentar puede ser simplemente aplicar violencia contra alguien, pero también agredir sexualmente).


Y ahora, por fin, te presento al Cid Campeador o al señor vencedor de las batallas, que era lo que significaban esas palabras:


Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz


En el mural, abajo a la izquierda, se lee este breve texto: Sant Estevan, una buena cipdad, palabras que aparecen en el Poema de Mío Cid. La forma medieval Sant Estevan, una buena cipdad equivale a San Esteban, una buena ciudad en español moderno.  

San Esteban de Gormaz está al lado del río Duero, fue tierra de frontera en la Edad Media y un lugar muy disputado por musulmanes y cristianos, y además, según el poema, fue allí donde llevaron a las hijas del Cid, para que las cuidaran, después de encontrarlas en el bosque.

Pasear por el casco histórico ('zona más antigua y monumental de una población') de San Esteban de Gormaz es volver al pasado. El pueblo conserva restos de un castillo y dos preciosas iglesias románicas, pero es que, además, paseando por su calle Mayor podemos observar el reciclaje de algunas piedras con inscripciones de época romana. Gracias a este sentido práctico, el pueblo conserva paisaje lingüístico en latín:


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz



Pero el paisaje lingüístico nos lleva también a un pasado más cercano, el de hace un siglo.

Por ejemplo, después de pasar el precioso puente medieval sobre el río Duero, encontramos este anuncio de los años 20 del pasado siglo:


Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

El nitrato de Chile era un producto muy utilizado en la agricultura para abonar ('alimentar a las plantas'). Aunque hace muchas décadas que dejó de usarse ese producto, estos anuncios, hechos con azulejos, aún perviven en muchos pueblos y ciudades de España.

A la misma época nos lleva este tipo de establecimiento, que, hoy abandonado, está en un rincón de la plaza Mayor del pueblo:

Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

Las fondas fueron, durante el siglo XIX y parte del XX, alojamientos sencillos, generalmente de menos categoría que los hoteles, donde también se daban comidas. 

Este otro establecimiento hotelero, que sí está abierto, tiene un nombre que nos vuelve a llevar al pasado medieval:

Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

El alquerque -una palabra desconocida para la mayoría de los españoles- era un juego de mesa que fue traído por los árabes a España; se hizo muy popular, y por eso aparece representado incluso en las iglesias. De este juego procede el actual juego de damas.

En el interior del local, sobre una mesa de madera, han grabado un alquerque:


Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

Y casi al lado de este establecimiento, un mensaje en el muro de un edificio medio derribado -como tantos que he visto en este trocito del camino del Cid- nos recuerda que somos frágiles como lo son los héroes, las historias, los carteles, los castillos y los edificios:


Callejeando por el camino del Cid


Por eso hemos de cuidarlos y cuidarnos. Cuida la historia, cuídate tú.