sábado, 9 de marzo de 2013

Buenos sabores y malos olores

Los sentidos y las preposiciones


      En la cabecera de este blog, quizás has visto muchas veces ya esta foto:


saben a besos
Bar de Valladolid

La verdad es que, cuando leemos esto, nos dan ganas de entrar: ¡Qué rico, una tapa de uvas, de pan y de queso con sabor a besos! 

Y sí, el verbo "saber" (para hablar del sabor de las bebidas y comidas) es igual, idéntico que el verbo "saber" (para hablar del conocimiento). ¿Cómo sabemos cuál es el significado?

Normalmente está claro por el contexto:

Este queso no sabe bien (habla del sabor del queso)
Mi padre sabe mucho de quesos (habla de los conocimientos de mi padre sobre quesos)


En cambio, cuando leemos esto, nos dan ganas de escapar corriendo:


sus cuellos huelen a guillotina
Calle Santa Bárbara-Malasaña

Una guillotina es lo que puedes ver en la imagen: un invento que sirvió durante siglos en muchos países de Europa para cortar la cabeza a los condenados por la justicia. 

En este caso, se habla de olores ("huelen" es el presente del verbo "oler", que es irregular, y además tiene un pequeño cambio de letras: se escribe una h- al principio porque no es correcto empezar a escribir una palabra así: "ue-"). Y el olor es muy malo: olor a muerte, a violencia, a venganza.

Pero lo interesante es preguntarse por la primera palabra: "sus". ¿Los cuellos de quiénes huelen a guillotina? O sea, ¿a quién se está amenazando con este cartel? Porque se entiende que el cartel dice que algunos pronto van a morir. He navegado un poco por Internet y todo el mundo entiende lo mismo: el cartel se refiere a los políticos, y me imagino que sobre todo a los del gobierno actual. Puede ser que también incluya a los banqueros, los grandes empresarios, etc. 

Es curioso que la guillotina se esté convirtiendo en un símbolo contra la crisis y los recortes. Más de una vez he visto una guillotina en alguna manifestación. Y eso no es todo: hace pocos meses se abrió en Malasaña la primera tienda donde se pueden comprar guillotinas: está en la calle de La Palma, y se llama 198

Desde hace un tiempo, empiezo a oír en las manifestaciones y concentraciones gritos de extrema violencia que no oía desde hacía mucho tiempo, y además dichos por personas que tienen cara de no haber roto un plato en su vida. No las defiendo, pero entiendo que la presión y las injusticias que mucha gente está sufriendo tengan su consecuencia.

¿Y qué más tienen en común las dos fotos de hoy? Te las pongo juntas para que puedas fijarte en algo que pasa con los dos verbos, "saber" y "oler":





















Pues sí: los dos verbos necesitan detrás la preposición "a" cuando necesitamos especificar cuál es el sabor o el olor. También usamos "a" con los sustantivos "sabor" y "olor":

Este vino no tiene sabor a madera
Cuando entras en esa habitación, inmediatamente notas un cierto olor a rosas


Bueno, pues yo me quedo con el sabor a besos, ¿y tú?





5 comentarios:

  1. Estaba buscando el botón de "me gusta" pero como no lo encuentro, escribo este comentario.

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    1. Me alegra que te guste. ¿Tú también te quedas con el sabor a besos?

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  2. Marisa gracias por esa información. Es muy interesante que podamos aprender de esta manera con los carteles ;-)

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  3. Qué bien que te resulte útil, Seungmi. Te mando besos con sabor a besos

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  4. Uno de los mejores que hay por ahí, buenísimo artículo.
    ¡Gracias por compartir con nosotros!

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