miércoles, 17 de junio de 2026

Se derrite la ciudad

Aún no hemos llegado al mes de julio y ya estamos pasando un calor tremendo en Madrid. Dentro de pocos días, llegaremos a los 40 grados y los sobrepasaremos un poco, probablemente.  A esto se refiere el artista urbano El Rey de la Ruina cuando escribe en uno de sus famosos corazones:


Aprende español callejeando: Se derrite la ciudad
Calle Ambrosio Vallejo


Derretir significa 'convertir algo sólido o pastoso en líquido'. Se usa, sobre todo, para hablar de los helados y de la nieve, y en forma reflexiva. En verano, si no te comes el helado rápidamente, se hará líquido, y en invierno, si nieva y hace sol después, la nieve se derrite rápidamente.

¿Puede derretirse una ciudad? Difícilmente. Creo que el artista lo usa como metáfora para decir que la ciudad está soportando mucho, mucho calor.

Tampoco los seres humanos nos derretimos fácilmente, pero, por efecto del calor, sí podemos sudar, o sea, expulsar líquido desde dentro del cuerpo a través de nuestra piel. Lo hacemos precisamente para bajar nuestra temperatura corporal pero puede ser muy desagradable y poco estético. Quizá a esto último se refiere el mensaje de este abanico que estaba a la venta en una tienda de Malasaña:


Aprende español callejeando: Se derrite la ciudad
Calle Santa Lucía


Claro que el sudor brilla, porque está compuesto básicamente de agua, pero en fin, no es un brillo que a mí me guste mucho.

Abanicos y agua son las ayudas más básicas contra el calor. Y el agua, mejor que no sea a base de estar comprando continuamente botellitas de plástico que luego tiramos. Para eso están las fuentes públicas de agua potable ('que se puede beber sin peligro para la salud'). Estas fuentes deberían estar muy presentes en las calles pero no puedo decir que actualmente haya suficientes en Madrid. 

Quizá haya más fuentes ornamentales ('de adorno') que de agua potable. Por eso, en una de esas fuentes ornamentales alguien escribió esto:


Aprende español callejeando: Se derrite la ciudad
Parque de la Bombilla


¡Ojalá no sufras demasiado calor este verano! Yo, por mi parte, me despido ya hasta el comienzo del próximo curso. Voy a buscar árboles con buena sombra, agua fresquita, abanicos y helados para soportarlo. ¡Hasta pronto!




viernes, 5 de junio de 2026

Bancos parlantes

Hablante y parlante significan lo mismo: 'que habla'. Cuando nos referimos a las personas, que somos las que hablamos, usamos hablante; en cambio, cuando hablamos de un animal u objeto que, de forma extraordinaria, usa nuestro lenguaje, decimos que son parlantes. Ejemplos:

En el mundo hay más de quinientos millones de hablantes de español como primera lengua

Ya hace tiempo que se usan los robots parlantes para acompañar a los humanos que se sienten solos


A veces, también los bancos de sentarse que están por las calles nos hablan, aunque por escrito (de momento).

En ocasiones son bancos que nos hablan de manera más institucional, porque tienen mensajes promovidos por los ayuntamientos. Por ejemplo, este colorido banco de un pueblo de Ávila, donde se anima a niños y mayores a compartir espacio y llegar a la amistad:


Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Las Navas del Marqués


En Madrid, desde hace unos años, coincidiendo con la época en la que se celebra el Día del Libro (el 23 de abril), se instalan en diferentes lugares de la ciudad los que llaman bancolibros: bancos con forma de libro abierto que muestran dos páginas de un libro y en los que, por supuesto, te puedes sentar, además de leerlas.

Aprende español callejeando: Bancos parlantes

Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Plaza de Cuzco


En el respaldo (el lugar donde apoyas la espalda), por detrás, está la portada (la tapa) del libro. 

Me parece una bonita idea, pero me gustaría más que hubiera más bancos permanentes en el centro de la ciudad (porque, especialmente en la zona centro, cada vez hay menos), en forma de libro o no. 


Mucho más interesantes son los mensajes espontáneos que la gente deja en los bancos. Muchas veces están en parques, porque son lugares más tranquilos, en los que en algunos momentos no hay nadie y puedes pintar o escribir en el banco sin problema.

Como un banco es un espacio pequeño, a veces el mensaje es muy simple, como este, que debió de escribir un o una anarquista:


Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Parque de la Bombilla


Otros, sin embargo, aprovechan bien el espacio, e incluso escriben un breve poema:


Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Dehesa de la Villa


Esta frase poética empieza recordando un breve poema muy, muy famoso en España. Es de Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) y dice así:

¿Qué es poesía?, dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.

Ese verso final (Poesía... eres tú) ha dado lugar a todo tipo de continuaciones, y en este banco tenemos una. Para el que escribió en él, una prisión en llamas, o sea, una prisión que se está quemando, es poesía, es algo maravilloso. Así que deducimos que el autor de esta pintada también es alguien de izquierdas.


Las pintadas sobre bancos que más me han gustado hasta ahora son dos que me envió mi amiga Alba Pardina (¡gracias, Alba!). Parece que alguien escribió sobre estos bancos dando a cada uno de ellos una función, o sea, diciendo que ese banco es para hacer algo. El primero es para mí un poco difícil de entender:

Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Zaragoza


Solamente puedo pensar en esta interpretación: en este banco el autor de la pintada bebe tanto que añora ('echa de menos') la sed. ¿Se te ocurre a ti otra?

El segundo me encanta:

Aprende español callejeando: Bancos parlantes
Zaragoza

Cosquillas es la sensación que tenemos en la piel cuando alguien nos toca suavemente, por sorpresa y de repente, en algunas partes del cuerpo (por ejemplo en la planta de los pies o en la cintura); eso provoca una reacción nerviosa que nos lleva a reírnos incontrolablemente. Las personas no podemos hacernos cosquillas a nosotras mismas, porque no existe el factor sorpresa, así que el autor de la pintada se sienta aquí al menos con otra persona, y se supone que se hacen cosquillas mutuamente. ¡Qué divertido tener un banco con esta función específica!

Imagina que tuvieras varios bancos cerca de tu casa y quisieras asignarles una función. ¿Qué escribirías en ellos? Por ejemplo, a mí se me ocurre que pondría: banco de mirar al cielo, banco de leer al aire libre o banco de espiar a los vecinos, jejeje.

¡Hasta pronto!