miércoles, 19 de diciembre de 2012

A dormir, que son dos días

Con la publicidad de los espacios públicos también aprendemos español



La publicidad con frecuencia aprovecha expresiones muy conocidas y les cambia el sentido


Este es el caso de este anuncio que fotografié en un pasillo del metro de Madrid:




a vivir que son dos días
Metro de Madrid


Es un anuncio de un medicamento contra el insomnio. Se basa en la expresión A vivir, que son dos días, que utilizamos casi justamente para lo contrario que dice este anuncio: para animarnos y animar a otros a disfrutar lo más posible de la vida. La vida "son dos días", es decir, es muy corta, y hay que aprovecharla, no pasarla de una manera pasiva y monótona.

En cuanto a la forma "a vivir", esta construcción:

A + INFINITIVO

se puede usar para ordenar (de forma autoritaria) o para animar a otra persona a hacer algo.

Vamos a ver dos ejemplos. En el primero, se trata de una orden autoritaria; en el segundo, una persona anima a otra a hacer algo.

(Hijo y padre. La familia está discutiendo porque el hijo quiere volver a casa muy tarde por la noche)

- Hijo: Yo opino que...
- Padre: ¡Tú a callar! En este tema tu opinión no cuenta.


(Dos amigos y compañeros de piso. Uno acaba de volver del trabajo; el otro ha preparado la cena)

- Estoy agotado, solo tengo ganas de dormir.
- Bueno, venga, a cenar y luego te acuestas. No te puedes ir a la cama con el estómago vacío.

Te copio aquí un ejemplo de cómo se usa la expresión "A vivir, que son dos días"; lo he tomado de la novela Juegos de la edad tardía, de Luis Landero. En él encuentras también muchos ejemplos de la construcción "a + infinitivo":

Hay terremotos por todo el mundo, enfermedades incurables, lobos con pieles de oveja, gente que en toda la noche no para de toser, y va uno y dice, ¡a la verbena!, ¡a montar en los caballitos!, ¡a comer churros!, ¡a beber cerveza y a atiborrarse de golosinas! (...) Uno terminará muriéndose y, mientras tanto, ¡hala, vamos a la verbena! Y si usted no tiene adornos que ponerse, ¡a la verbena igual! ¡A vivir que son dos días!

(Esta construcción se parece mucho a otra construcción con infinitivo que comenté en la entrada Al salir tengan cuidado, pero el significado es completamente diferente).


Así que el anuncio A dormir que son dos días nos está animando a pasar nuestra corta vida durmiendo lo más posible. Bueno, cada uno disfruta a su manera... Yo me quedo con la versión original (aunque me gusta mucho dormir).

Si quieres ver más expresiones con juegos de palabras, entra en:

- Ponte en tu belén y te quedarás de piedra
- Hacerse el sueco

¡Hasta pronto!


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