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domingo, 10 de mayo de 2026

Callejeando por el Camino del Cid

Viajando por el oeste de la provincia de Soria (Castilla-León) es muy posible que en algún momento veas, en lo alto de un monte, esta impresionante fortaleza ('lugar construido para la defensa en el que viven miembros de algún ejército') del siglo X, que tiene más de un kilómetro de perímetro:


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
Gormaz (Soria)

A los pies de este enorme castillo-fortaleza construido por los musulmanes está el pequeño pueblo de Gormaz, que llegó a tener tres mil habitantes y hoy solo tiene treinta. El pueblo está también en altura y desde él se ve un impresionante paisaje, con el río Duero -uno de los más importantes de España- descubriéndose a veces entre masas de árboles:


Callejeando por el camino del Cid
Gormaz (Soria)

Estas tierras forman parte del llamado Camino del Cid, una ruta histórica diseñada a partir de un poema medieval que narra la vida de un personaje a medio camino entre la historia y la leyenda: Rodrigo Díaz de Vivar, llamado el Cid (o el Cid Campeador). El Poema de Mío Cid es la primera obra literaria extensa escrita en lengua castellana que se conserva, un larguísimo poema de autor desconocido.

El Cid vivió en el siglo XI y fue un jefe militar del reino de Castilla; un rey de Castilla lo expulsó de su tierra y entonces comenzó a luchar con su propio ejército, a veces colaborando con cristianos, a veces con musulmanes, y llegó a conquistar Valencia. Hablamos de una época en la que todavía no existía España como país y en la que musulmanes y cristianos estaban en continuas luchas por el territorio. Uno de los muchos éxitos del Cid fue ser señor de Gormaz y rechazar a los musulmanes que querían tomar de nuevo la fortaleza.


Otro pequeño pueblo -aunque no tanto como Gormaz- que forma parte del Camino del Cid es Castillejo de Robledo, una localidad de menos de doscientos habitantes que está a los pies de un antiguo castillo templario. 

Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


En el centro del pueblo, casi todas las viviendas son de finales del siglo XIX y principios del XX, y me llamó la atención la costumbre de poner los nombres de sus primeros habitantes, de quienes pagaron su construcción. Eso significaba entonces la fórmula a costa de que aparece delante de un nombre en la fachada de muchas casas:


Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


Hoy, más de un siglo después, la expresión a costa de tiene un sentido negativo: hacer algo a costa de alguien significa hacerlo aprovechándose de otra persona, causando daño a otra persona o a nosotros mismos. Por ejemplo:

Terminó su tesis a tiempo, pero a costa de su salud, porque estuvo muchos meses durmiendo solo cuatro horas al día

La empresa tiene muchos beneficios, sí, pero a costa de los trabajadores, que ganan muy poco


Lo que me pareció gracioso fue que en algunos casos, en lugar de hablar en tercera persona sobre la vivienda, parecía que la que hablaba era la vivienda:


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo

Debajo del balcón pusieron la fecha de construcción, 1875, y encima de la puerta del balcón pusieron Me hizo... (el nombre no se puede leer). Esto me recordó a cuando a veces en la calle ves coches con un cartel que dice: Me venden, y un teléfono. Cuando veo esto siempre pienso: Qué pena, pobrecito coche, lo venden porque ya no lo quieren.

Un vecino de este pueblo reformó hace unos años su casa (no sé si lo hizo él mismo o pagó la reforma a otra persona) y quiso seguir la tradición de esta misma manera, con la casa hablándonos en primera persona:


Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


Como en tantos pueblos de esta zona, en Castillejo de Robledo hay una bonita iglesia románica (ojo, románica y no romana; el arte románico es de la Edad Media y el arte romano de la época del Imperio Romano, varios siglos antes). Frente a ella, una frase al lado de una cruz nos recuerda un episodio del Poema de Mío Cid que es más leyenda que historia: En esta villa fueron ultrajadas por los condes de Carrión doña Elvira y doña Sol, hijas del Cid.


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
Castillejo de Robledo


Cuenta el poema que, después de que el Cid conquistara Valencia, casó a sus dos hijas con dos nobles castellanos; estos se las llevaron a su tierra y, en el camino, en un bosque cercano a este pueblo, las ataron a dos árboles, las desnudaron, las golpearon y las abandonaron. Aunque en el poema no se menciona expresamente, casi todo lleva a entender que también las violaron; por eso en la inscripción dice que fueron ultrajadas (ultrajar significa 'ofender gravemente, humillar, deshonrar'), y en una oficina de turismo de la zona a la que fui me dijeron que en ese pueblo habían sido violentadas las hijas del Cid (violentar puede ser simplemente aplicar violencia contra alguien, pero también agredir sexualmente).


Y ahora, por fin, te presento al Cid Campeador o al señor vencedor de las batallas, que era lo que significaban esas palabras:


Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz


En el mural, abajo a la izquierda, se lee este breve texto: Sant Estevan, una buena cipdad, palabras que aparecen en el Poema de Mío Cid. La forma medieval Sant Estevan, una buena cipdad equivale a San Esteban, una buena ciudad en español moderno.  

San Esteban de Gormaz está al lado del río Duero, fue tierra de frontera en la Edad Media y un lugar muy disputado por musulmanes y cristianos, y además, según el poema, fue allí donde llevaron a las hijas del Cid, para que las cuidaran, después de encontrarlas en el bosque.

Pasear por el casco histórico ('zona más antigua y monumental de una población') de San Esteban de Gormaz es volver al pasado. El pueblo conserva restos de un castillo y dos preciosas iglesias románicas, pero es que, además, paseando por su calle Mayor podemos observar el reciclaje de algunas piedras con inscripciones de época romana. Gracias a este sentido práctico, el pueblo conserva paisaje lingüístico en latín:


Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid

Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz



Pero el paisaje lingüístico nos lleva también a un pasado más cercano, el de hace un siglo.

Por ejemplo, después de pasar el precioso puente medieval sobre el río Duero, encontramos este anuncio de los años 20 del pasado siglo:


Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

El nitrato de Chile era un producto muy utilizado en la agricultura para abonar ('alimentar a las plantas'). Aunque hace muchas décadas que dejó de usarse ese producto, estos anuncios, hechos con azulejos, aún perviven en muchos pueblos y ciudades de España.

A la misma época nos lleva este tipo de establecimiento, que, hoy abandonado, está en un rincón de la plaza Mayor del pueblo:

Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

Las fondas fueron, durante el siglo XIX y parte del XX, alojamientos sencillos, generalmente de menos categoría que los hoteles, donde también se daban comidas. 

Este otro establecimiento hotelero, que sí está abierto, tiene un nombre que nos vuelve a llevar al pasado medieval:

Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

El alquerque -una palabra desconocida para la mayoría de los españoles- era un juego de mesa que fue traído por los árabes a España; se hizo muy popular, y por eso aparece representado incluso en las iglesias. De este juego procede el actual juego de damas.

En el interior del local, sobre una mesa de madera, han grabado un alquerque:


Callejeando por el camino del Cid
San Esteban de Gormaz

Y casi al lado de este establecimiento, un mensaje en el muro de un edificio medio derribado -como tantos que he visto en este trocito del camino del Cid- nos recuerda que somos frágiles como lo son los héroes, las historias, los carteles, los castillos y los edificios:


Callejeando por el camino del Cid


Por eso hemos de cuidarlos y cuidarnos. Cuida la historia, cuídate tú.




sábado, 20 de diciembre de 2025

Abrazad toda esperanza


Aprende español callejeando: Abrazad toda esperanza
Plaza de Carlos Cambronero


El artista urbano El Rey de la Ruina y sus característicos corazones (que, si eres seguidor de este blog, habrás visto ya muchas veces) esta vez nos propone un mensaje muy positivo. Un mensaje que está inspirado en una obra fundamental de la literatura universal, porque la frase que forman estos tres corazones es un recuerdo de la que el escritor italiano Dante Alighieri, en su obra La divina comedia, puso en la puerta del infierno: Abandonad toda esperanza quienes aquí entráis.

Pero El Rey de la Ruina ha sustituido abandonad por abrazad y eso cambia totalmente el mensaje. Como sabes, abrazar significa básicamente rodear a una persona con los brazos, pero tiene también el significado, más metafórico y formal, de elegir una ideología, religión, opinión o tipo de comportamiento. Aplicado a la esperanza, el mensaje nos invita a creer y guiarnos por todo tipo de esperanza que podamos encontrar en el mundo.

Aprovecho este maravilloso mensaje para comentar un par de cosas lingüísticas. Primero, recordar la forma del imperativo que corresponde a la persona vosotros/vosotras, y que termina, como en el mensaje, en -d. Como seguramente sabrás, esta persona no se usa en la mayor parte de Latinoamérica ni en algunas zonas de España (parte de Andalucía y Canarias), donde se prefiere usar siempre ustedes. No te digo más, porque ya te conté muchos detalles en una entrada anterior titulada Iros a la mierda.

Antes de hablar del siguiente tema, pongo de nuevo la foto para que no tengas que estar volviendo arriba:




Vamos a fijarnos ahora en toda esperanza, que significa 'todas las esperanzas'. Ya sabes que generalmente, entre la palabra todo/a/os/as y el sustantivo al que acompaña (en este caso sería esperanza) usamos algún determinante (o sea, palabritas como el/la/los/las, ese/esa/esos/esas, mi/tu/su, etc.). Hay expresiones fijas que son excepciones, porque no necesitan determinante, como: de todas maneras, a todas horas, de toda confianza, a todo volumen, etc. Pero además, en contextos muy formales en los que se suele hablar de normas o de leyes humanas o naturales, existe la opción de usar todo/a + sustantivo con un sentido plural. Veamos algunos ejemplos:

Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad
(Constitución Española de 1978)

Toda conducta humana ha sido influida por el ambiente en que se ha producido
(Revista digital Temas para la Educación, Comisiones Obreras)

Todo ser vivo, incluidas plantas y animales, tiene conciencia
(Doctor Manuel Sans Sagarra, en Facebook)

Una mercancía peligrosa es todo objeto o sustancia que representa un peligro para la vida, la seguridad o el medio ambiente.
(Dirección de Aviación Civil de Ecuador)


¿Es el único caso en que usamos un singular con significado plural? No, hace mucho tiempo te hablé ya de otra posibilidad, a propósito de una canción muy popular. Lo puedes leer otra vez en La española cuando besa

Quiero usar este mensaje tan positivo, abrazad toda esperanza, para invitarte a entrar en el año 2026 con esperanza. Como decimos en español, y supongo que en muchos otros idiomas, la esperanza es lo último que se pierde. Y a pesar de este año 2025 horrible por tantas cosas, y a pesar de que el futuro próximo no parece darnos buenas señales tampoco, la buena gente de este mundo debe mantener esperanzas para poder luchar contra la injusticia y la maldad o al menos mantenerse alejada de ellas. Como seguro que tú eres buena gente, ya sabes, ¡abraza toda esperanza a partir de ahora!

¡Hasta pronto y Feliz Año Nuevo!



domingo, 21 de septiembre de 2025

Hacer el paripé

Aprende español callejeando: Hacer el paripé
Calle Bravo Murillo


El nombre de este bar del barrio de Chamberí me ha llamado la atención porque es una palabra muy antigua que proviene de la lengua caló, la de los gitanos españoles.

La usamos sobre todo en combinación con el verbo hacer, diciendo hacer el paripé (que significa 'simular, fingir por conveniencia propia'), pero también sin él. Y aunque en principio es más propia de la lengua informal, es muy frecuente encontrarla en los periódicos porque los políticos continuamente se acusan los unos a los otros de hacer el paripé, o sea, de decir o prometer algo que en realidad no piensan hacer.

Pero también hacen el paripé, por ejemplo, un futbolista que se cae y exagera su dolor, una persona que no tiene ganas de ir a una fiesta pero va y simula estar genial en ella, un niño que dice que se encuentra  mal para no ir al colegio o una pareja que aparenta ser feliz delante de los demás.

Este último ejemplo me ha traído a la cabeza a dos personas conocidas en España: el matrimonio formado por los cantantes Alaska y Mario Vaquerizo. Hace unos meses, se habló mucho de ellos cuando Mario, en una entrevista, dijo: Nuestro matrimonio nos vino bien, nos hicimos famosos, pero fue un paripé, explicando después que en realidad a él no le gustan las mujeres sino los hombres.

Paripé es una de las palabras que más le cuesta entender a Nancy, la protagonista de la novela La tesis de Nancy, de Ramón J. Sender. Una obra que no es fácil desde un punto de vista lingüístico pero que te recomiendo porque es divertidísima.





Nancy es una estudiante estadounidense que, en los años 60 (cuando fue escrita la novela), viene a Sevilla a conseguir documentación para su tesis doctoral. Está escrita en forma de diez largas cartas a su prima Betsy en las que va contando sus experiencias, entre ellas muchísimos malentendidos lingüísticos y culturales. Y también le habla varias veces de la palabra paripé, cuyo significado no termina de captar. Y aunque España ha cambiado muchísimo desde entonces, también hay mucho de lo que Nancy describe que todavía permanece. 

Desde hace pocos años tenemos otra palabra muy cercana a paripé, que surgió en las redes sociales y que muchas veces es intercambiable con ella: postureo. El bar con el que empecé al principio también podría haberse llamado así, postureo, porque creo que la razón por la que se llama así es porque mucha gente va a bares, restaurantes, discotecas, etc. para mostrar lo bien que está y lo feliz que es, aunque no lo esté ni lo sea de verdad. Y eso puede llamarse postureo o paripé, las dos cosas.

¡Espero que, a diferencia de las personas a las que pregunta Nancy, yo haya sabido explicarte bien el significado de la palabra paripé! ¡Hasta pronto!

domingo, 31 de agosto de 2025

Grandullón y narizotas

¡Hola de nuevo!

Este año comenzamos el curso fijándonos en formaciones de palabras especiales que se usan sobre todo en la lengua informal. Para eso, vamos a partir, como siempre, de imágenes que he encontrado en las calles, o sea, de paisaje lingüístico.

En una plaza céntrica de Madrid, tapando las obras de una fachada, vemos este anuncio de teléfonos móviles:


Aprende español callejeando: Grandullón y narizotas
Glorieta de Bilbao

Cada vez los teléfonos móviles son más grandes porque la gente los usa para todo, incluso para ver películas. Ya no es suficiente con un teléfono móvil grande, nos dice esta empresa, necesitamos un teléfono grandullón. Grandullón viene de grande, claro, pero tiene una forma un poco especial; con el sufijo -ón / -ona, el que usamos habitualmente para aumentar, tenemos grandón/ona, que también existe. Tanto grandón/ona (formación regular) como grandullón/ona (formación irregular) se usan sobre todo para describir a personas muy jóvenes, personas que son grandes para la edad que tienen. No es normal utilizarlos para objetos, como hacen en este anuncio.

Al final veremos más palabras con formaciones parecidas a esta.


En el nombre de un bar del barrio de Chamberí encontramos otra palabra que usamos coloquialmente para describir personas:

Aprende español callejeando: Grandullón y narizotas
Calle Fernando el Católico


Como se puede ver en la imagen que tienen puesta en la fachada del bar, un/una narizotas es una persona con la nariz muy grande. Y no es algo muy bonito para decirle a alguien a la cara, claro, si lo hacemos le estaremos insultando.

Sobre la gramática de esta palabra: parece una palabra plural pero no, es una palabra terminada en -s que es invariable. Fíjate:

Pedro es un narizotas
María es una narizotas
Pedro y María son unos narizotas
María y Juanita son unas narizotas

Fíjate también en que en los ejemplos lo he usado todo el tiempo como un sustantivo.


Si solamente estamos describiendo una nariz muy grande y no estamos definiendo a la persona, usamos un aumentativo muy parecido, pero con su forma variable, singular o plural, como corresponda:

El actor Adrian Brody es famoso por su narizota
Me gustan las personas con narizotas enormes


En esta imagen te pongo algunas palabras similares a estas dos. Seguro que puedes imaginar de dónde vienen (y si no, escríbeme un comentario y te lo digo).


Aprende español callejeando: Grandullón y narizotas


Las dos palabras de hoy no sirven para describirme a mí, que soy bajita y de nariz pequeña. Pero sí gafotas, una palabra que sobre todo usan los niños para insultar a los pobrecitos que, como yo, llevan gafas desde pequeños. 

Y aprovechando la ocasión, me despido presentándote al gafotas más famoso de España: Manolito Gafotas.




Manolito es el protagonista de ocho novelas escritas por Elvira Lindo; es un niño con gafas, claro, que vive en un barrio popular de Madrid. Aunque los libros parecen escritos para niños, en realidad son para todas las edades, y te los recomiendo si no los has leído. ¡Te divertirás un montón con ellos!

¡Hasta pronto!




martes, 21 de diciembre de 2021

Libertad

Últimamente en España se habla mucho de libertad: libertad para ir donde quieras, con quien quieras, a la hora que quieras. Y, sobre todo, libertad para hacer lo que quieras.

Ya se lo dijo don Quijote a Sancho Panza:


Aprende español callejeando: Libertad
Calle María de Molina


La palabra don tiene dos significados: el de 'cualidad, habilidad' y el de 'regalo que nos hace un ser superior'. El segundo es el que tiene en la imagen: los cielos (o sea, Dios) les dieron a los hombres el regalo de la libertad.

El adjetivo precioso/a actualmente se usa sobre todo para decir 'muy bonito', pero en este caso tiene un significado más cercano al origen de la palabra: precioso viene de precio, y las cosas preciosas son las que tienen mucho precio, mucho valor. Por eso en español también se habla de piedras preciosas para referirse a rubíes, amatistas, esmeraldas, etc. No es que sean bonitas (que también lo son), es que valen mucho más que otros tipos de piedras.

Claro que Miguel de Cervantes tenía razón cuando, a través de su personaje más famoso, don Quijote, decía que la libertad es una de las cosas más importantes y mejores que tienen los seres humanos.

Sin embargo, como somos seres sociales que vivimos en comunidad, nuestra libertad puede chocar con la libertad de otros. Te voy a dar un ejemplo muy sencillo. Fíjate en esta señal de tráfico que vi en la entrada de un pueblo:


Aprende español callejeando: Libertad
Madriguera (Segovia)


En este pueblo chocan dos libertades: la de las personas que quieren entrar al pueblo en su coche y la de los niños que quieren jugar en la calle. No está prohibido entrar en coche al pueblo, pero si lo hacemos ponemos en riesgo a los niños. ¿Quién debe renunciar a su libertad?

Y este ejemplo, en mi opinión, plantea el mismo problema que tenemos en muchos países con la prevención de la pandemia del coronavirus. Vivo en una comunidad autónoma, la de Madrid, donde el gobierno actual se presentó a las elecciones con esa única palabra en su propaganda electoral: "Libertad". Sin embargo, actualmente veo mi libertad un poquito debilitada, por decirlo de alguna manera: la falta de medidas sanitarias públicas de este gobierno de Madrid me obliga a dejar de hacer cosas que me gustaría hacer. Un ejemplo muy fácil: si hubiera aforo limitado (aforo es la capacidad total de gente que cabe en un lugar; si es limitado, significa que no puede entrar tanta gente como cabe, sino solamente un porcentaje) en los lugares públicos, iría a los restaurantes, cines y teatros con más tranquilidad y seguridad para mi salud; como el aforo es del cien por cien, muchas veces renuncio a hacer estas cosas y otras.

En conclusión: las libertades de los demás condicionan nuestra libertad, y es algo que deberíamos tener en cuenta cuando tomamos decisiones importantes que afectan a la vida de otros.


Y, cambiando un poquito de tema pero no totalmente, ¿te has fijado en que la palabra libre está contenida dentro de la palabra librería? Las palabras libre y libro no tienen el mismo origen, pero ¡qué feliz casualidad que se parezcan tanto! Porque los libros nos ayudan a pensar, y una de las libertades más garantizadas, más difíciles de eliminar, es la libertad de pensamiento.

Me gustó mucho ver en una biblioteca pública de Madrid esta campaña de donación de libros:


Aprende español callejeando: Libertad


Aprende español callejeando: Libertad
Biblioteca Vargas Llosa


Yo le regalaría (y te recomiendo a ti) una novela de Almudena Grandes, una escritora madrileña que, lamentablemente, ha muerto hace muy poquito, dos semanas. La novela se titula La madre de Frankenstein y nos muestra, entre otras cosas, cómo era la vida de las mujeres internadas en sanatorios psiquiátricos en la época franquista. Aprendería sobre la historia de España, pero sobre todo sobre la durísima situación que muchas mujeres tuvieron que sufrir cuando en España no había libertades. Esta es la portada de la novela:





Libros para las mujeres que no son libres. Espero que esta bonita idea dé sus frutos y lleve más libertad de pensamiento a esas mujeres para que, cuando sean libres físicamente, hagan un mejor uso de su libertad.

Y tú, ¿qué libro le regalarías a una mujer que está en la cárcel? 

¡Hasta pronto!



domingo, 24 de mayo de 2020

Callejeando por la Mancha y la Manchuela

Mi último viaje antes del estado de alarma en España fue a una región con un nombre que seguramente conocerás: La Mancha. Esta región, situada en el centro de España, justo al sur de Madrid, ocupa parte de varias provincias. Concretamente, estuve en pueblos de tres de ellas: Toledo, Ciudad Real y Cuenca.

Muchos de los pequeños pueblos de esta región forman parte de lo que, en los últimos tiempos, se llama la España vacía o la España vaciada. Pueblos que están perdiendo cada vez más habitantes jóvenes por la falta de oportunidades y servicios, y pueblos que están perdiendo cada vez más servicios por la falta de habitantes. Como se suele decir, una pescadilla que se muerde la cola o un círculo vicioso ('una situación que parece no tener solución y a la que volvemos y volvemos, dando vueltas, sin poder salir de ella').

Quizá por esa pérdida de población joven, en estos pueblos los ancianos -y sobre todo las ancianas, quizá porque las mujeres viven más años- se han convertido en todo un símbolo. Fíjate en estos establecimientos:


Aprende español callejeando por la Mancha y la Manchuela
Belmonte (Cuenca)

Aprende español callejeando por la Mancha y la Manchuela
Campo de Criptana (Ciudad Real)

Claro que las ancianas de los pueblos ahora ya no se visten así. Así es como se vestían las ancianas hasta más o menos los años 80 del siglo XX. Pero creo que estas imágenes quieren promocionar lugares turísticos utilizando una imagen de autenticidad, de vuelta a la tradición, a las raíces.


Aparte de este símbolo, lo más llamativo de la mayoría de los pueblos que vi, desde el punto de vista cultural, es el culto a los escritores de siglos pasados.

Están, claro, Miguel de Cervantes y su novela Don Quijote de la Mancha (que también está muy presente en Madrid, como te mostré en la entrada El Quijote vive), que aparece en cuanto entras en la región:

Aprende español callejeando por la Mancha y la Manchuela
Quintanar de la Orden (Toledo)

Aprende español callejeando por la Mancha y la Manchuela
Quintanar de la Orden (Toledo)

La imagen representa a Dulcinea, el amor platónico de don Quijote. Sobre su hombro izquierdo se ve a don Quijote y a Sancho Panza, su escudero (se llamaba así a la persona que acompañaba a un caballero, llevándole las armas y sirviéndole en todo lo que necesitara).

Dulcinea es protagonista en las calles del pueblo de El Toboso, porque así la llamó Cervantes: Dulcinea del Toboso.


Aprende español callejeando por la Mancha y la Manchuela
El Toboso (Toledo)

Aquí se adapta el famoso comienzo de la novela: "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo...", que significa en español moderno: En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no me acuerdo, no hace mucho tiempo vivía un hidalgo...

Es este comienzo de la novela lo que aparece en esta otra imagen, que nos muestra al hidalgo Alonso Quijano leyendo novelas y más novelas de caballería:



Campo de Criptana (Toledo)

Un hidalgo era alguien que, por su nacimiento, pertenecía a la nobleza, pero a su nivel más bajo. El hidalgo Alonso Quijano se convirtió en el caballero andante Don Quijote de la Mancha, que es quien da nombre a esta casa rural:


Aprende español callejeando por la Mancha y la Manchuela
El Toboso (Toledo)

Antiguamente, un caballero era un guerrero que iba a caballo. Pasó después a aplicarse a los hidalgos y/ o miembros de alguna orden civil o militar. La palabra orden, en femenino, además de 'mandato', se usa para hablar de instituciones religiosas (por ejemplo, la orden de los capuchinos o la orden de los franciscanos) y también de instituciones civiles o militares que eran creadas por los reyes para reconocer los méritos de algunos nobles (por ejemplo, la orden de Santiago o la orden de Calatrava).

Hoy en día, caballero se usa como fórmula de respeto dirigida a un hombre (aunque cada vez se usa menos) o en combinaciones como peluquería de caballeros.

Un caballero andante era el que iba por el mundo defendiendo los derechos de los pobres y, en general, haciendo justicia. Justamente estos caballeros eran los protagonistas de las novelas de caballerías, un género literario que fue muy popular en España en el siglo XVI.


Pero no es Miguel de Cervantes el único escritor homenajeado en estas tierras. En Belmonte nos encontramos por las calles con otros escritores:



Belmonte (Cuenca)

Y es que Fray Luis de León, religioso y escritor del siglo XVI, nació en este pueblo, y en donde estuvo su casa encontramos sus versos más famosos, una oda ('poema que hace un elogio, que dice las cosas buenas de algo o de alguien') a la vida retirada, o sea, a la vida en soledad o en casi soledad:


Belmonte (Cuenca)

Te explico estos versos en un español más actual y menos poético: ¡Qué vida tan descansada / relajada la de los que huyen del ruido del mundo y sigue el camino escondido por donde han ido los pocos sabias que han existido!

Y, la verdad, aunque Fray Luis no vivió ni murió en su pueblo, si le gustaba la vida alejada del ruido, hubiera sido feliz en Belmonte, al menos actualmente, porque el pueblo es muy, muy tranquilo.


Fray Luis no es el único escritor que nos encontramos en este pueblo. Aquí vemos a otro, un poeta del siglo XV:


Aprende español callejeando por la Mancha y la Manchuela
Belmonte (Cuenca)

El padre de Jorge Manrique sirvió a la familia de los Villena, los nobles que construyeron el castillo de Belmonte (que te recomiendo visitar), y él pasó parte de su infancia en este pueblo y murió a 40 kilómetros de aquí, en una batalla.

No estaban en los muros los versos más famosos de Jorge Manrique, las Coplas a la muerte de su padre, pero te escribo yo el comienzo, muy popular en España:


Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte tan callando;
cuán presto se va el placer,
cómo después de acordado da dolor;
cómo a nuestro parecer
cualquiera tiempo pasado fue mejor.


Lo simplifico para que lo entiendas: Despertad, almas dormidas, y observad cómo la vida pasa y viene la muerte tan silenciosamente; qué rápido se va el placer y cuánto dolor causa después; cómo siempre nos parece que cualquier tiempo pasado fue mejor.



Y en este recorrido literario llegamos a La Manchuela, una región que comprende tierras de varias provincias de diferentes comunidades autónomas: Cuenca (Castilla-La Mancha), Valencia (Comunidad Valenciana) y Albacete (Castilla-La Mancha). Yo estuve en Cuenca y fui a Alarcón, un pueblo situado en un lugar espectacular:


Aprende español callejeando por la Mancha y la Manchuela


El dueño del castillo, del pueblo y de muchas de las tierras de alrededor fue, durante parte del siglo XIV, el infante don Juan Manuel, y en este castillo escribió algunas de sus obras.

Por eso en algunos muros de las calles de este pueblo aparecen algunas de sus frases famosas, y de ellas la que más me gustó fue esta, que me pareció muy ingeniosa:


Alarcón (Cuenca)


O sea, si alguien te dice cosas buenas sobre tu aspecto físico (o sobre otras cosas, creo que no solo se refiere a la belleza física) que no son verdad, es que esa persona quiere conseguir algo de ti.

Espero que te haya gustado nuestro recorrido por esta zona de España, que a todo el mundo le suena pero no tanta gente conoce. Y no olvides de esta cancioncilla popular si vas a La Mancha:





¡Hasta pronto!